El conde pensó un momento en las palabras de Beaufort. Genevieve logró superar el pasado, no renegó ni se dio por vencida al verse arruinada. —Ella definitivamente puede vivir sin mí —incluso consiguió un trabajo—completó en su mente. —¿Lo ves? ¿Qué has hecho por ella a parte de dañarla? El conde quedó en silencio. ¡No había hecho nada por ella! Solo daño. —Es lógico que se haya olvidado de un hombre que no le aportó nada a su vida. —Fuí un idiota —Sigues siendo un idiota, porque sigues aquí y no vas a buscarla. —No es tan fácil como crees, ella es… —paró antes de decir "Genevieve Dubois"—. Un imposible para mí. —No te diré más nada, pero piensa que estés tú el que está poniendo excusas... amigo, aparte de hacerle mal, ser un idiota, también eres un cobarde. ¡Enfrenta tu real

