Genevieve miró expectante al hombre y sin poder creerlo se rio con ganas, muchas carcajadas fue su respuesta. Sin embargo, al darse cuenta que el hombre hablaba en serio paró de reír. Eso sí, todavía tenía ganas de seguir riéndose. —Señor, todo esto es una broma, ¿Verdad? —Preguntó risueña y al borde de la risa —No es broma, Madeimoselle La expresión seria del hombre hizo que ella cambiara de inmediato su actitud. Pero aún así, ella no entendía como ese hombre le hacía semejante pregunta… Ni siquiera se conocían. —Monsieur, esto me toma por sorpresa. Es una locura —negó—. Usted no me conoce bien, no me tomaría a la ligera una decisión como esta. —Dígame, ¿Qué pareja se conoce totalmente cuando se casan? Ninguna, incluso pueden pasar toda su vida conociéndose. —Monsieur, no… —

