Hijos

1581 Words
Bryan ¿Quienes supieron esto? Ellos deben tener 4 años aproximadamente. ¿Por qué nunca me enteré de esto? Me empiezo a hacer millones de preguntas. —¿Desde cuando sabes esto Raúl?—Aun mis ojos están llenos de lágrimas. —Desde que ella se enteró por primera vez. —¿Cuando ella se fue de Madrid, ya sabía que estaba embarazada? —él asiente la cabeza. —Es el colmo —Digo molesto —¿Y por qué no me dijo? —La rabia me invade. —Nunca la dejaste Bryan, la hechaste o es que acaso no te acuerdas. —Una punzada en mi corazón. Cómo olvidar eso. —Ahora no te hagas el inocente, yo te lo dije en el club. Y que recibí de tu parte, un puñetazo, burla. O te olvidaste de eso también, porque se que quebró nuestra amistad por más de un año. —Yo.. yo .. —quiero responder pero no tengo excusas alguna. Ese día en la discoteca estaba tomado, sufrido y cuando escuché a Raúl mencionarla pese a qué pedí que no la volviera a nombrar, me descolocó. Más cuando sentí que decía cosas sin relevancias o imposible. —¿Tu que Bryan? .... no hay justificativo, si no supiste de su existencia por tantos años, eres el único responsable. —Hablo el molesto. —¿Quieren más lo sabía? —Observo a Octavio. —El asiente con la cabeza. —Ustedes sabían que tenía dos niños creciendo lejos de mi. Que amaba a esa mujer con mi vida y aún así, nunca me sacaron de mi error. —Ni se te ocurra culparnos, Bryan, se te habló en varias oportunidades y bastaba con decir su nombre y nos hechabas. Prohibiste hablar de ella, incluso a tu propio hijo. Te lo dije Bryan la última vez que discutiste con Raúl, te arrepentirás por ser cobarde, por culparla de algo que ella no tuvo la culpa y que incluso tú hermana le pidió. —Octavio me mira con ojos acusadores. —Bryan —Raúl me llama nuevamente —Lo que ella decía se hará. —¿Que quiso decir con eso? —No tienes derecho a interferir en su vida ni a la de esos pequeños. —¿Que carajos hablas? —vuelvo a acercarme a él para sujetarlo de su camisa —¿Crees que los abandonaré más tiempo? ... tengo derecho y yo... —Estoy por hablar, cuando Peter entra con el celular en la oreja para luego colgar. —Todas miradas se posan en este —Viajara hoy mismo —Dice Peter, se dirige a Raúl y luego me observa —Ella pidió una condición. —Raúl me empuja las manos que sujetaban su camisa y se acomoda mientras observa a Peter —¿Cuál? —No ver a Bryan en la clínica cuando llegue. —Me mira apenado —No debe de acercarse ni a ella ni a sus hijos. —Esta loca —Digo exaltado —Son mis hijos también, no me voy a decenternder de ellos ahora que se su existencia. —Bryan —Es ahora la voz de mi madre quien llama mi atención —Basta por favor. —Pide —Esto es un caos ahora. No es el tiempo de pelear o generar disputas. —Dice muy enojada —Si ella pide eso, así se hará. —Abro mis ojos ante su comentario —Primero es la salud de Sebastián. —Lo sé, madre —Trato de calmarme, todo esto me a sacado de mis casillas. Cierro los ojos y trato de recuperar mi respiración, siento que me falta, que mi corazón me duele, que este sueño se convirtió en pesadilla. No por el hecho de que me enterrará que tengo hijos con ella. Sino que la aleja de mi vida, la amaba con todo mi ser. Era lo mejor que me había pasado, hasta que sucedió eso. Y mi buen juicio solo la acuso. Pase dos años torturandome, amándola con locura sin poder estar con ella. Todo por mi estúpido comportamiento. Cierro los ojos y recuerdo la foto que Raúl me mostró. —¿Puedes enviarme esa foto? —Le pido. Él le esta hablando con mi madre. —No creo que sea buena idea —Contesta él. —Por favor —Suplico. A los segundos me llega la foto a mi móvil. La observo, están felices. Acaricio sus rostros sobre la pantalla. Se escucha que abren la puerta de la sala que estamos todos los familiares. —Cariño —Veo que ingresa Bárbara. —Ni bien me enteré, viaje para verte. —Ella se acerca y me besa —No encuentran un donante, escuché —Ella menciona —Podemos hacerle un hermanito y eso podría ayudar —Todos posaron sus miradas en nosotros. —Un bebe no nace en un día —Dice Karla, quien había mantenido callada durante todo nuestro drama. —En tal caso la opción sería que yo tenga un hijo con Bryan para que tenga las mejores posibilidades. Pero no hay tiempo para eso. —Dice frustrada. Me sorprende su comentario, porque aunque sea una mamá rara, ella estaría dispuesta a tener otro hijo con tal de salvar a Sebastián. —Yo soy la que se casará con él —Dice fastidiada Bárbara —¿Cómo crees que permitiría que ustedes conciban a un hijo? —No creo que eso suceda—Responde ella molesta. Se que Karla nunca se metió en mis relaciones. Pero si en algún momento me hizo saber que no le gustaba la idea de verme con Bárbara. —¿Cómo? —Dice alterada. —Basta por favor —Pido está vez yo. —Tengo mucho en mi cabeza, para tolerar más drama. —Karla asiente con la cabeza y se calla. —Amor, solo quiero ayudar —Dice Bárbara. —Gracias, pero no puedes ahora —Se suelto de su agarre y me paro —Necesito tomar un poco de aire. Salgo de la habitación, me dirijo a una pequeña terraza. Me apoyo al barandal, tengo en mi mano mi móvil con la foto de ellos. Siento una mano que toca mi hombro, al girar es Jorge, mi hermano. —Tranquilo, ten paciencia, todo se resolverá —Me apreta con fuerza en señal de apoyo. —¿Cómo? —Digo mirando su foto —Ella debe de odiarme. —Todos estuvimos en desacuerdo cuando la alejaste se tu vida. Sabíamos que la amabas, tanto como a Sebastián. Pero hermano ya no se puede volver al pasado. Afronta tu presente y visualiza tu futuro. —Me aconseja —Deberás tomar una decisión más adelante con tu relación actual y con respecto a tus hijos. —No la incluyes a ella en tu consejo —Ya que no la menciona. —Ella es adulta, no solo guapa sino excelente mujer. Es posible que sus sentimientos cambiarán y al igual que tú tengas ya otra relación sentimental. —Yo no amo a Bárbara, la estimo y le he agarrado aprecio pero ... —Igual tuviste la idea de iniciar una relación con ella. Y lo hiciste. —Me dice con severidad —Bryan, no eres un crio y lo sabes. Aún así cometiste varios errores y a mí parecer malas decisiones. Solo te digo que estás a tiempo de poner todo en orden. —Giro para abrazarlo —Extraño a Laura. —Yo también, hermano. —Me da palmadas en mi espalda —Pero la vida es así. Era su momento y pudo despedirse de nosotros gracias a ella. —Nos separamos del abrazo y lo miro fijamente. —¿A que te refieres? —Mi madre no te hizo llegar un vídeo de ella —Trato de hacer memoria —A todos nos llegó un USB con un vídeo de ella. —Ahora que lo mencionas, en el caos, Zulema me menciono algo y si mi madre me dió uno, pero nunca lo abrí. —Confieso. —Debiste —Dice él —Si aún lo conservas, te sugiero que lo veas. —Asiento con la cabeza —Esta bien. —¿Por qué no aprovechas en volver a casa y descansar? —Yo haré guardia hoy por la noche. Llevate a mamá. Vuelve mañana temprano. —No creo que sea conveniente —Digo aunque estoy agotado. —Bryan, mañana será más duro para ti. —Fijo mi mirada a la de él —Ella llegará con tus hijos. —Cierro los ojos antes esa idea. —Esta bien, por favor te encargo a Sebastián. Me dirijo a la sala, pido a Bárbara que se vaya a un hotel, Octavio me indica que él se quedará con Jorge toda la noche a cuidar de Sebastián. Karla me indica que está noche ella también se quedará junto con nuestro hijo. Y mañana hará el relevo conmigo. Llevo a mi madre y a mis sobrinos a casa. Nos despedimos. Estoy hechado en mi cama, dando vueltas, no puedo conciliar el sueño. Pienso en todo lo que hoy a sucedido. En eso me acuerdo del USB que menciono Jorge, sin dar mucho tiempo bajo a mi despacho. Busco en mi caja fuerte y lo saco para colocarlo en mi laptop. Dudo en poner play al vídeo. Pero decido tomar el valor que no tuve años atrás. El vídeo inicia. Se ve una Laura radiante. —Hola hermanito —Mis ojos se llenan de lágrimas al volverla a ver.
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