Cancer

1446 Words
Bryan Recibo una llamada del colegio, Sebastián se había desmayado sin mayor motivo. Dilan y Lucas son ahora los responsables de la custodia de mi hijo. Me informan que lo están trasladando a la clínica. Interrumpo una reunión para salir a ver su estado. Se que he estado ausente últimamente, mi trabajo y ahora con una prometida, intento llevar las cosas con armonía. Aunque se que Sebastián nunca superó la separación con Zulema. Él la quiso como madre. Incluso prefiere a Karla, su madre biológica que mi nueva pareja. Es diplomático, se mantiene al margen y evita compartir cualquier momento que podría llamarse familiar. Llegó a la clínica, me espera Dilan con el reporte. —Señor Borbón, están realizándole varios exámenes. Lo han estabilizado pero aún no nos dicen el reporte. —Gracias, nos tocará esperar. —La angustia invade, después de casi media hora, aparece un doctor. —Familiares de Sebastián Borbón —Habla el médico. —Yo —Levanto la mano —Soy su padre. —Señor, acabamos de realizar varios exámenes al niño. —Se le ve serio —Hemos descubierto que tiene Leucemia y está muy avanzada. —¿Qué? — Creo que escuché mal — ¿Qué acaba de decir?. —Digo desconcertado. Tanto Dilan y Lucas que están a mi costado se han quedado desconcertados también. —Su hijo tiene cáncer a la sangre —Me dejó caer al piso y llevo mi manos a la cabeza —Lamento darle está mala noticia. —informa el médico —Señor debemos actuar rápido. El niño necesitará un donante de médula osea. Deberán pasar los padres, hermanos por un examen para ver si son compatibles. De no ser ellos, sus familiares directos pueden hacerse la prueba. —Dios —invoco —¿Cómo doctor? ¿Cómo sucedió esto? ... él es un niño sano. —No puedo creerlo. —Debe de haber tenido algún síntoma previo que quizás han ignorado, tales como fiebre, cansancio, sangrado o moretones, perdida de peso, son varios indicadores que alertan esto. —Menciona, algunos se que en algún momento ha pasado. Mierda!, porque no me preste atención antes. —Señor, debe empezar a convocar a su familia. Es urgente determinar si existe un donante dentro de su entorno. —Seco mis lágrimas y asiento con la cabeza. —Hare las llamadas respectivas. —el doctor se marcha y empiezo a marcar números. Dilan y Lucas me ayudan a llamar a mi hermano, y a sus hijos. Llamo a mi madre para que pueda traer a los hijos de Laura. Aviso a Karla quien vendrá inmediatamente. Por último, llamo a Raúl y Octavio. Necesito a mis amigos conmigo. No puedo perder a mi hijo. Él es aún un muchacho, tiene una vida por delante. Es lo que más amo. Ingreso a la habitación de Sebastián, está con varias máquinas, le han colocado una via y están que suministran medicamentos. Lo observo detenidamente, está pálido, recuerdo que me comentó que tenía dolores. ¿Por qué mierda no le preste atención?. Está más delgado, Carajo! porque no me había dado cuenta antes. Lloro con rabia, porque me aleje de mi propio hijo. —Tocan la puerta e ingresa una enfermera. —Señor, necesitamos realizar el descarte para saber si es compatible. —Menciona la mujer. —Si, vamos —La sigo hasta una habitación donde toman las muestras necesarias. No tarda mucho en llegar Peter para apoyarme en lo que requiera. A las dos horas llega Karla y se hace la misma prueba. Luego llegan Octavio y Raúl para darme apoyo. Al cabo de 4 horas más llega mi madre con el resto de la familia de Londres. Todos se someten a las pruebas. Cada hora era una tortura, cuando nos rechazaban como posibles donadores. Mi cabeza está a mil. Mi presión arterial se disparó. —Se acerca el médico con los últimos resultados de mis sobrinos —Lo lamento —Dice éste —Ninguno es compatible. —No—Digo en susurro, mientras veo que todos se abrazan y lloran —Tiene algun otro familiar cercano, ¿Un hermano? —Tanto Karla y yo, negamos con la cabeza. —Debemos de buscar donantes externos, aunque no será facil y el tiempo es demasiado corto. —Escucho los sollozos de las mujeres. Cierro los ojos, ¿por qué no tuve otro hijo antes?, mil ideas corren por mi mente y todas dónde me culpo. —Peter —Escucho a Raúl —Llama a Zulema, explícale la situación y que venga. —Abro los ojos al escuchar su nombre. ¿Que tiene que ver esa mujer en esta situación? —Raúl, que mierda dices. —Estoy furioso, estoy dolido y no quiero traer mi pasado a mí presente —¿Que tiene que ver ella aquí ahora? —Peter, sal y haz lo que te pido —Dice Raúl, muy serio —Yo me encargo aquí. —Peter —Lo llamo, este me mira como disculpándose y sale de la habitación. —¿Para que quieres llamar? a ver explícame —Le grito — ¿Que quieres? ¿Acaso quieres pedirle una premonición si mi hijo vive o muere? eso es lo que quieres.. —No se en que momento me acerque a él. Lo tengo sujeto del cuello reclamándole. —Bryan, cálmate —Grita Octavio. —Raúl por favor. —Él me mira con enojo ahora. Y me saca las manos de su camisa. —¿Quieres saber? —Dice éste, Todos nos observan. Mi hermano ya está a mi lado tratando de sostenerme para no irme a los golpes —Ella tiene unas últimas esperanzas. —¿Que mierda hablas? —Mi hermano me coge más fuerte, para no dejarme avanzar. — Octavio se coloca al costado de Raúl —Cálmate Bryan y escucha. —¿Que mierda tengo que escuchar?, acaso no se dan cuenta que mi hijo está en esa habitación muriendo y ustedes quieren traer a una extraña. —Esa extraña, esa mujer que amaste y que dejaste ir, no se fue sola. Te lo dije en muchas oportunidades y tú ignoraste todo. Nos separamos por no escuchar esa vez. Pero está vez, si toco el tema, es por mi sobrino. Es por Sebastián, por su vida. —Sigo sin entender, que ganas con pedirle venir —Digo enojado —¿Que me consuele? —Rio de forma sarcástica — Basta Raúl. —Ellos no vendrán si no viene ella —Habla de otras personas, ¿de quienes? —No me interesa saber, no necesito que nadie de su entorno venga. —Me suelto de mi hermano y me voy al rincón a recostar mi cuerpo contra la pared. Estoy agotado. —Lo peor de todo es que lo metes a Peter. ¿Acaso el trabaja para ti? —le cuestiono. —No, tienes razón, no trabaja para mí, pero él sabe la verdad, una verdad que nunca quisiste escuchar. Una que te burlaste y negaste. Solo ellos quedan para descartar si alguien de tu familia es compatible. Existe una esperanza Bryan. —Esta última frase la dice gritando. —Y ella tiene la solución, bravo —Empiezo a aplaudir —Ilumíname Raúl. ¿De quién hablas? ¿Quien ellos? —Todos guardan silencio. —Lo siento Zulema —Dice en forma baja pero que se escucha en esta pequeña habitación de estar —Tus hijos —Todas las miradas van a Raúl y ahora soy yo quien lo miro incrédulo. —¿Que dices? — quiero que repita eso último. —Tus hijos Bryan, ella se fue embarazada —Éste se volvió loco. —¿Así? y explícame como es eso, si ella se había ligado —Lo confronto. Cuánto desee antes de que eso pase. —Mala operación, su cuerpo regeneró y dejo una brecha para que pudiera concebir. —Explica él. Saca su móvil y me lo entrega. —Dime si no soy tuyo. Veo una foto de ella, mi corazón empieza a latir fuertemente, sigue hermosa, veo a una niña más grande que es Ariel, sigo mirando y veo dos niños pequeños, mellizos una mujercita y un hombrecito, tiene mis ojos, sus facciones son muy similares y el pequeño se parece tanto a mi de niño. Mi mano tiembla, mi madre se acerca y me quita el celular, todos se acercan a mirar la foto. Siento que caen nuevamente mis lágrimas. No puedo asimilar esto, no puede ser cierto. Llevo mis manos mi cabello y empiezo a jalar. —Hijo —Dice mi madre —Si son tuyos. —Confirma algo que acabo de aceptar. Tengo dos hijos más y con ella.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD