Mi mamá alzó su mano en mi dirección, todo fue demasiado rápido para poder reaccionar y solo tuve que esperar que el golpe llegara… pero este nunca llegó… Fue ahí donde miré la amplia espalda de Alaric, aquella que me cubría por completo e incluso tenía que levantar un poco la mirada para poder llegar a ver su cabeza. “Señora, ¿En serio se puede decir a sí misma que es una buena madre? Ni siquiera le ha preguntado a su hija lo que pasó para que ese bastardo que llama su marido terminará por recibir semejante golpiza.” “Mi marido no hizo nada, eres tú el salvaje que se atrevió a golpearlo de esa manera, pero ten por seguro que esto no se va a quedar así. Te voy a destruir con el poder que me da ser una Ca…” “¡Largo de aquí, mamá!” Grité antes de que ella pudiera terminar de hablar. “Te r

