No sabía como ya llevaba sobreviviendo a los primeros cinco minutos del trayecto. Ahora salíamos de Santa Fe, manejando ya por la carretera rodeada ya de arboles inmensos que acompañaban la neblina que habían en la zona. El coche se movía con suavidad, esperaba de los hermanos comenzara a conversar entre ellos, pero de inmediato en que los dos hermanos menores se subieron en la parte de atrás colocaron sus audífonos y cuando menos vi ya estaban dormidos. Aun no entendía como es que tuvieran un sueño tan rápido. No sabia que hacer, sinceramente. Temía hacer algún desastre con solo a unos centímetros de Christian, quien estaba sumamente relajado manejando su lujosa camioneta. ¿Qué debía hacer? ¿Iniciar una conversación? Seguir viendo por la ventana era una opción… Ay diosito ayúdame por fis

