Hace dos pasos hasta que sus pechos chocan con él — No lo hago , ¿ ves ? . Mi nombre es Claire — susurra acercándose más .
Necesitaba que las demás chicas que siempre se burlaron de ella , se den cuenta que no hace falta presumir tanta belleza para atrapar a un chico . Unos dedos fríos se apropian de su mejilla , el humo del cigarrillo viaja a la boca y lo mira fijamente a los ojos . Éste no la deja , se aproxima más hasta que puede darle un beso en los labios como tanto quería desde que la había visto en la fiesta , su manos se instaló en la nuca de ella para atraerla más a su cuerpo y profundizar el beso .
No le sigue más a la actuación que estaba haciendo, lo empuja y sin decir nada más, sale corriendo lejos de esa fiesta y de esa casa.
Sus hermanas apenas la vieron haciendo eso, salen detrás de ella. La detienen pero no le dicen nada, todo el camino de vuelta a la casa van en silencio, Claire maldice mientras camina y no podía creer porque hizo eso. El impulso por dejar de sentirse menos la pudo más que cualquier cosa, a veces quería un poco de atención pero no tanta como le iba a pasar ahora.
La madre se quedó sorprendida porque llegaron tan temprano, Claire se va a la cama sin decir nada y se tapa hasta arriba. Las otras dos murmuran cosas.
—Las puedo escuchar— asegura.
—Mosquita muerta, serás tema de conversación por un largo tiempo — le explica su hermana en la cama
Apagan las luces y se duerme con miedo a que el otro día sea como dijo Alice.
Otro día más en el mismísimo infierno. Respira y sonríe.
—Suerte y mantente alerta, hermanita— le dice dejándole un beso en la mejilla.
La abraza —Te llevaste el mejor premio para tu libertad y salir de esta ciudad de mierda. Suerte — le dice .
Ve como se marchan y la dejan sola. —Siempre creía que era una puta más y ayer lo dejo comprobado — se escuchaba que decían cuando ella caminaba por la entrada.
No podía con su genio y se detenía a responderles —¿Estás hablando de mi? — pregunta enojada.
Alice y Sheila se habían ido con sus grupos, asique le tocaba afrontar todo sola como siempre. Debía defenderse y no dejar que hablen porque sí. El chico nuevo estaba con un grupo hablando, riéndose y fumando en la puerta de la escuela como de costumbre, respiro hondo y cruzó por al lado.
Corre detrás de ella —¿Qué hice mal para que te vayas así de mi casa?— le pregunta.
No le responde nada, sigue en su casillero y saca los libros de la próxima clase, cierra la puerta y abre su mochila con él a su lado. No quería hablar, hacía como si no existiera y sigue con sus cosas. Observa como las chicas señalaban y lo mira —No me gusta todo este circo, tengo clases— responde empujándolo.
Se hace a un lado dejándole el camino libre y queda sorprendido porque esa chica lo estaba rechazando mucho, era la primera vez que le pasaba eso. Todas querían estar con él y ella no. No puede estar solo ni dos segundos porque ya se le acerca nuevas mujeres —Justo a Claire quieres, la más difícil y pérdida de todas. Dicen que no le gustan los hombres, suerte — le dice un compañero golpeando suave la espalda.