Tres meses después… Andy —Andy ven aquí. —llama Luke desde la sala. Camino trabajosamente hasta el inicio de las escaleras. Froto mi muy pronunciado estomago ahora. Completamos los nueve meses, pero aun no es hora de que nazca. Hace unas semanas que regresó de su gira. Una gira que fue totalmente un éxito a pesar de todos los inconvenientes que tuvieron. Le di infinitas gracias a Dios, por ello. Lo extrañaba como loca y la bebé ya casi llega. —Voy —grito. Tomo el primer escalón para bajar pero me detengo cuando una horrible punzada de dolor atraviesa mi estómago—. Mierda. ¡Luke! —grito—. Ven aquí, ¡Rápido! —Rompo aguas, ahí, en la escalera de mi casa. Oh Dios mío, Oh Dios mío. Aún quedan dos semanas para el parto. —¿Qué pasa nena? —grita desde alguna parte del primer piso. —

