Luke Han pasado más de dos horas desde que internaron a Andy. Estoy a punto de volverme loco sin tener noticias de ella. He preguntado a cuanto médico y enfermera pasa, pero ninguno me dice nada. Estoy a punto de patear al siguiente que me diga “no tengo información”. Casi toda la familia está con nosotros, mi madre trata de consolarme, pero no hallo ayuda, no encuentro paz. —Familiares de Andrea Rivera —llama un médico. Todos nos levantamos casi que al mismo tiempo. Los ojos del doctor parpadean al ver la cantidad de personas que se acercan a él. Somos más de diez. —Yo soy su esposo —digo. Sonríe y asiente. —Luke. Sí, Andy está consciente y ya preguntó por ti. —Suspiro aliviado—. Ella y el bebé están estables. Hay algunas contusiones en su rostro y brazos, pero en general no hay d

