—Deberias subir a dormir, te vez muy pálida.— Dijo Alexander entrando a la cocina. —Si, lo haré.— Bebió de su vaso de agua intentando ocultar sus temblores. —¿Llegarás tarde hoy?—No estaba segura de si por la resaca solo entrenaría poco tiempo. —No estoy seguro ¿Quieres ver alguna película cuando llegue?— Saco una botella de agua —Si.— Respondió mirando el agua. —Te traeré pastel de helado, me voy ahora.— Beso sus labios para ir se. Soltó todo el aire que había estado conteniendo agradecía por que ese día Nicolás no fue con el. Subió a toda prisa, sacando ropa de su armario, su vida, dinero y el celular lo guardo en una mochila sin importar si iba acomodado o no. Cuando estuvo lista fue corriendo a la habitación de Nicolás. —Amor, ven ayudame.— Saco la maleta de su hijo. —Echa rop

