**ALAI** No experimenté molestia ni me sentí usada. A estas alturas de mi vida, tengo claro que uno únicamente puede ser usado cuando no tiene conocimiento de su identidad. Y estoy plenamente consciente de ello, por lo que decido cuándo participar y con quién. Ahora Valentina quiere verme. Quiere invitarme a su casa. Me causa curiosidad de qué es lo que pretende este hombre. ¿Temor? ¿Competencia? Poco importa. Lo único que me resulta notable es la insistencia. Esa urgencia ocultada de manera cortesía, esa preocupación que trata de ocultar con sonrisas estampadas con perfume costoso. Cuando una mujer de esta índole no puede categorizarte, te transforma en su objetivo o en su adversaria. A veces con palabras suaves. Otras con gestos sutiles. Y ocasionalmente… con ambas cosas. Mientras Au

