Episodio 04

1218 Words
Temlin Avarlok se bajó del coche en el que había llegado junto a su marido Frayshleth. "Estoy nerviosa… Extremadamente nerviosa" Pensaba ella sintiendo las ráfagas del frío invernal pasar por su rostro y causar un leve balanceo en su cabellera atada en una cola alta. Ella vestía el traje militar femenino a base de colores verdes, negros y grises, a diferencia de que el femenino tenía franjas naranjas, el masculino marrones, el de los comandantes generales era en dorados y los sub comandantes en plateado. — Vamos Pequeña Tem. — Dijo Fray extendiendo su mano enguantada de n***o y ella la tomó de inmediato. — ¿No estarás conmigo verdad? — Preguntaba Temlin sintiéndose atemorizada. — No, bueno, no después de que te deje con el comandante para la sección en la que vas a trabajar. "Nunca pensé que en tan poco tiempo ingresaría a la Base militar, se suponía que debía pasar una preparación de seis meses y siento que no estoy lista para nada, creo… Que haré todo mal" Con esos pesimistas pensamientos Temlin se hundía en el temor hasta que finalmente su marido se detuvo y ella notó que estaban frente a una enorme puerta de acero con grandes murallas alrededor que no permitían la vista de lo que había al otro sector. — ¿Es la entrada? — Preguntó ella luego de que habían salido del estacionamiento en el exterior a la entrada. — Así es. Decía fray mientras sacaba su placa de reconocimiento la cual fue detectada con éxito por los guardias de la entrada, dando la señal de que las puertas se abrieran y finalmente él ingresando junto a su esposa tomados de la mano. Los ojos cafés avellana de la joven se paseaban por todos sus alrededores viendo a los y las soldados ir y venir, todos debidamente identificados, algunos solos y otros en pequeños grupos. — Pronto comenzará a llover, este parece que será un día muy frío, así que seguro tomarán el entrenamiento en el interior del edificio. — Fray… Hay… Hay muchos caminos y edificios. — Decía Temlin sintiéndose mareada mientras veía por todos los sectores tomando aún con más fuerza la mano de su esposo. Una semi sonrisa curvó los labios de él. — Son ocho departamento y hay diez edificio, seis plazas de entrenamiento, dos de descanso, aquí tendrás que caminar bastante y comer saludable para tener la suficiente energía diaria. Fray comenzó a caminar por el pasillo al aire libre de la derecha. — Por aquí se encuentra el edificio del comandante, Shion Lanceth, es un hombre bastante comprensivo pero solo con aquellos que realmente se esfuerzan, es la cabeza de la quinta familia de más poder en todo Vierash, cuyo territorio se ubica al sur del país. — Así que estaré bajo el cargo del comandante Shion, ¿Que sección es? — Ataque. — ¡¿Eh?! ¡¿Que has dicho?! — Temlin abrió sus ojos de par en par sorprendida y deteniéndose por completo. — Puede sonar alarmante, pero créeme que la sección de ataque es muy segura, solo deben entrenar en la primera Base y casi nunca tienen trabajo, por qué son las fuerzas básicas que se envían solo en caso de una guerra y Vierash lleva mucho tiempo sin entrar en guerra con nadie. La jovencita respiro tranquila nuevamente, una vez supo ese detalle. — Pero… ¿Cuando hay un inconveniente como el resiente con Zorey no es a los de ese departamento a los que envían? — Temlin tenía una expresión de alta preocupación mientras esperaba una respuesta más fiable de su esposo. — Tem… Primero se envían a los de la tercera base, en caso de necesitar más, es a la segunda, solo en casos extremos van los de la primer base; es seguro, confía en mi. Ahora que te veo puedo notar que te ha hecho falta estudiar más… Fray hizo una leve pausa mientras exhaló. — Supongo que fue mi culpa no haber sido un buen maestro, falte mucho tiempo que pudo ser vital para ti, deja que hable con Shion, toda responsabilidad de tus errores caerá en mi. Fray no se sentía feliz consigo mismo debido a que fue el asignado de la preparación militar de Temlin meses atrás y apenas había logrado enseñarle algunas cosas. Eso antes de que la disputa con el Reino enemigo y vecino de Zorey, estallara. — ¿Eh? ¡No! Tu… Tu hiciste más de lo que debías, has sido un buen tutor para mí… — Decía Temlin exaltada. — Jashir… Todo es culpa de él quien debió ayudarme desde el comienzo y ahora se que nunca fue su intención hacerlo… En ese instante la bella señorita sintió el toque de las manos enguantadas de Fray sobre sus mejillas frías por las bajas temperaturas del clima. — Todo va a salir bien, son muy exigentes y si hay fallos los castigos no son nada suaves ni siquiera para un novato, así que deja que te proteja por favor, quiero hacerlo. Temlin no podía apartar su mirada de aquellos ojos verdes que la veían con tal preocupación; ella asintió levemente sintiéndose un poco más calmada. — Está bien Fray… — ¡Wow comandante Fray! ¿Tan pronto está de regreso? Si apenas ayer supe que se casó. Temlin veía a una mujer que se le hizo inmediatamente familiar. Dicha mujer rubia de cabello largo trenzado y ojos celestes claros, tenía una piel morena color caramelo y vestía el uniforme militar femenino para los comandantes generales. "Ya la he visto antes… Iba con otros comandantes más una vez que me quedé espiando en las afueras del edificio de reuniones dentro del territorio de los Arshbellioth, hace meses atrás" Pensó Temlin recordando esos tiempos pasados. — Felicidades por tu unión a la casa Avarlok, eres afortunada Temlin. — Decía la rubia sonriendo mientras extendía su mano en saludo. — Gra- Gracias… — Respondió Temlin nerviosa saludando a la sonriente mujer frente a ella. — Oh, es cierto, no me he presentado, mi nombre es Reyira Kroen, cabeza de la sexta familia de poder en Vierash y comandante general de las bases fronterizas. "Ella… ¿Cabeza de un linaje y comandante general? Wow… Es grandiosa" Pensó Temlin sintiendo curiosidad por saber más de Reyira y como llegó ahí. En ese instante Reyira se acercó a Temlin y le susurró al oído. — Fray es un buen hombre, pero tiene cierta personalidad explosiva de la que debes cuidarte, cualquier queja que tengas no dudes en decírmelo, apenas te entreguen tu comunicador oficial, te pasaré mi código. — Una vez se alejo, Reyira sonrió despidiéndose de ambos. Fray se quedó viendo a Temlin seriamente apenas la comandante se marchó. — ¿Que te dijo? Si fue sobre mi no le hagas caso, le gusta molestar todo el tiempo. Temlin sonrió negando con su cabeza. — No fue nada importante. "He conocido a Fray desde que era una adolescente… Nunca he visto que tenga un lado malo o explosivo en lo negativo" Pensó Temlin. "Quizá a veces es muy audaz y bastante alegre, pero siempre he visto su lado amable, dulce, sonriente, preocupado… ¿Hay más de Fray que no conozca? ¿Que tanto lo conoce esa mujer? Yo… Por alguna razón ahora me siento incómoda"
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