Temlin y Fray caminaban en el interior del edificio, en el departamento de ataque militar de Vierash.
Ella veía como los soldados a su alrededor se le quedaban viendo con curiosidad luego de saludar adecuadamente al comandante Fray.
— Él es Shion. — Dijo Fray a Temlin cuando finalmente ingresaron a una oficina dentro de dicho edificio.
Los ojos de la joven se dirigieron de inmediato al hombre trás el escritorio, que apenas vió a Fray de levantó de dicho escritorio y se acercó a ellos dos.
— Felicidades a ambos por su unión. — Decía Shion amablemente. — Se que los Avarlok no son un Linaje como el Real, pero estarás mejor ahí señorita Temlin.
"Él… Habla como si yo hubiera salido de un infierno"
Pensó Temlin.
"Los Arshbellioth no son malos… Ellos… Hasta hace poco eran mi más querida familia… el Rey Lleins a quien consideraba mi padre además de un buen hombre y su hijo… Jashir… Yo…"
En ese instante Temlin se dió cuenta que estaba ya en la base militar y que era probable que viera en muchas ocasiones a Jashir en su faceta de trabajo, sintiéndose un poco emocionada; una alegría que no duró mucho ya que también recordó que vería a esa mujer, Alayka Zirkan.
"Huí de los Arshbellioth para no verlos juntos a ellos dos… Creo que he sido demasiado tonta"
Pensó decaída.
Por otro lado Fray y Shion hablaban con expresiones serias lejos de Temlin; mientras ella se había sentado en una cómoda silla cercana al escritorio de ese comandante.
Temlin veía en la dirección donde estaban ellos cercana a una enorme ventana por la que se filtraba la luz y se veían las nubes grises que anunciaban una pronta lluvia.
Ese comandante parecía un hombre maduro de treinta o más años, cabello semi largo n***o y ojos de un tono azul claro, cruzado de brazos veía como le hablaba seriamente a Fray y como su esposo tenía una expresión pensativa mientras parecía responderle en un tono más pacífico.
"Si Fray es de más alto estatus que el… ¿Por qué pareciera que le respeta tanto? ¿Por qué son amigos? ¿Es por qué parece ser un señor mayor que él? Es raro…"
Pensaba la bella mujer castaña sin apartar sus ojos de esos dos hombres.
Varios minutos después ambos hombres se acercaron a Temlin.
— Está todo listo, vas a quedar en el departamento de ataque, el comandante Shion continuará ayudándote en tu preparación.
Temlin en ese instante se puso de pie agradeciendo a Shion.
— Será un problema para ti ya que nadie entra a la primer Base sin venir con una debida preparación desde las academias militares, la mayoría comienzan desde sus ocho años y en Vierash así como todo el continente ser parte de la defensa de un Reino es de los trabajos más orgullosos que puedan existir.
— Lo sé yo… Se que estoy tomando atajos prohibidos donde otros podrían sentirse ofendidos.
Temlin se sentía un poco culpable por qué sabía que el atajo que tomó gracias a los Arshbellioth podría parecerle ofensivo a quienes no tenían ni idea de quién era ella en realidad.
Sabía que incluso podrían criticar a Fray y que a él le caería el peso de la culpa, dirían "Gracias a qué es su esposa la aceptaron sin cumplir los pasos requeridos" cuando la hermosa joven pensó en ese tipo de rumores, se dió cuenta que inclusive en ello los Arshbellioth salían ganando dejando limpio su Linaje y causándole molestias al de su actual esposo.
"Tiene sentido por qué la gente del Linaje de Fray no quería que nuestro matrimonio se diera"
Pensó ella comprendiendo mejor la situación.
— No lo mal pienses señorita Temlin. — Volvió a hablar el comandante Shion. — No lo digo por qué yo crea que está mal, hiciste lo mejor que has podido para salir de las garras de los Arshbellioth, pero tenga en cuanta que podría tener roces con algunos compañeros por ello.
BIIIP… BIIIP…
Las tres personas dentro de esa oficina escucharon el comunicador de Fray sonar; un aparato tecnológico que iba en la muñeca.
Fray de inmediato verificó de que se trataba.
— Lamento mucho pequeña Temlin, pero debo irme, el comandante Shion te guiará de aquí en adelante, es una buena persona así que quédate tranquila. — Decía Fray sonriente mientras se despedía de su esposa.
— ¡Espera Fray! — Dijo Temlin deteniendo a Fray del borde de su gabacha militar.
— ¿Pasa algo? — Preguntó el viéndola sorprendido.
— ¿Cuando es la salida? Digo… No es que quiera irme, pero… No sé nada ni el horario…
— Oh, no te preocupes, eso te lo dará el comandante Shion. — Dijo Fray sonriente.
— Si, ese es parte de mi trabajo para con los novatos. — Interrumpió él hombre de ojos azules claros. — Aunque todos entraron a inicio de año en primavera, ningún novato ingresa en invierno.
En ese instante Fray clavo una fría mirada en Shion quien después sonrió nerviosamente.
— Pero no se preocupe señorita Temlin, déjeme todo a mi.
Temlin asintió sintiéndose más tranquila.
— ¿Fray cuando te volveré a ver? — Preguntó ella antes de que su esposo se marchará.
Fray en ese instante reaccionó.
— ¡Maldición! ¡Casi lo olvido por completo! — Exclamó viendo preocupado a Temlin.
— ¿Que cosa? — Preguntó Shion.
"Ella… No tiene ningún comunicador, el que posee es de Jashir, tiempo atrás cuando él se lo dió para vigilarla mientras ella estaba aún en el territorio de la familia Real… Temlin… Nunca se lo entregó y estoy casi seguro que tampoco lo ha traído aquí"
Pensó Frayshleth.
— ¿Podrías hacerme un enorme favor Shion? — Preguntó él cabeza de los Avarlok. — Yo ya tengo que irme, me están esperando en las afueras de la Base y volveré pasadas las horas del almuerzo o quizá un poco más tarde.
— ¿Eh? ¿A dónde irás Fray? — Preguntaba Temlin nerviosa por qué la única persona que conocía se iría de la Base.
Shion suspiró posando sus ojos azules en Temlin.
— Tiene trabajo, es normal, es el comandante general de la seguridad de Vierash, él y su gente vive de un lado a otro, capturan cualquier enemigo o infiltrado que encuentren y el resto… Jaja de eso que te cuente él.
— Suficiente, no le digas más. — Dijo Fray haciendo una expresión de desagrado a Shion.
— ¿Cual es el favor? — Preguntó Shion desviándose del tema para evitar el enojo de Fray.
— Lleva primero a Temlin al edificio central, olvide lo de su comunicador, necesita tener uno y hacer el proceso requerido.
Shion hizo un gesto de aburrimiento de inmediato.
— La enviaré con algunas de sus compañeras, ya vete, deja de preocuparte y alterar tanto por ella, estará bien. — Shion decía aquello último poniendo una de sus manos sobre el hombro de Fray.
— Si, solo una cosa más.
— ¡Si la vas a besar házlo en otro lado! — Exclamó Shion molestándolos.
— ¡¿Eh?! — Temlin se sorprendió sin poder evitar sentirse avergonzada.
— ¡No es eso! — Aclaró Fray de inmediato.
Él se acercó y le susurró a Temlin una serie de números.
— No los olvides, son mi código personal… Contáctame de inmediato por cualquier cosa y yo vendré lo más rápido que pueda.
Una vez dichas esas palabras Frayshleth se marchó dejando a Temlin al cuidado de Shion.
Quién ante las últimas palabras de su esposo sonrió sintiéndose aliviada.
"Su código personal… Habla del comunicador que me darán… Fray… Es la mejor persona que jamás haya conocido… Esa comandante Reyira no sabe lo que habla"
Pensó Temlin feliz.