Desde el día del "regalo", Fatima había metido la cajita en su cajón de ropa interior bien escondido y no había querido hablar del tema consigo misma acerca de eso. Era...vergonzoso. La sola idea de usarlo o de que Bruno se lo hubiera regalado..uggg era como esa ropa interior sexy y atrevida que le había regalado Chiara y estaba junto a la caja al fondo del cajón. Los días subsiguientes al presente de Bruno, volvieron a embarcarse en esa cotidianidad un poco distante, casi como al principio solo que él se mostraba en extremo amable. Ella trataba de compartir el tiempo justo con él aunque ocasionales espiaba cuando Bruno por propia decisión compartía tiempo con Malek. Entonces sentía una sensación extraña como en el centro del pecho. Cercana al corazón. Se apoyaba en el marco de la puerta

