XIII —Nunca me dejaste explicarte. Nunca pude decirte nada, te escondiste de mí y no pude hallarte, no hasta que apareciste con un hijo. —¿La amaste Jasper? Dime, ¿la amaste? —preguntó Irina virando su vista a su amante, el cual también estaba desnudo, pero le daba la espalda sentado en la cama. —Tú sabes que solo he amado a una persona en mi vida, Irina. Pero no me permitiste justificar eso que tuve que hacer. Me dejaste tan solo... yo apenas tenía 18 años… y dolió tanto… La extraña confesión hizo que Irina removiera los sentimientos que se le quedaron atorados esa tarde al ver a Jasper unir su vida a la de Isabella. Irina nunca quiso escuchar las razones que Castle tuvo para casarse con esa mujer, se cerró al entendimiento, perdió la razón y proporción de las cosas, y desapareció de

