Tiempo atrás. – ¿Había necesidad de venir a este casino? –William me mira por encima del hombro y asiente. –Joder, Roy, tenía meses sin verte, por lo menos una noche de locura debemos tener, ¿no? –sonríe. –No hay necesidad de venir a un casino y apostar, simplemente tomemos y obtengamos a alguna chica –ruedo los ojos al cielo y pesaroso nos adentramos al lugar. Tomamos asiento en uno de los sofás de terciopelo n***o, una mesa ancha delante de nosotros y de inmediato dos chicas se acercan. Colocan par de vasos con hielo y una botella de whisky, subo mi mirada para agradecer y tan pronto lo hago, todo en mí se estruja, es como una extraña sensación, ¿emoción? ¿deseo? No lo sé. Unos ojos ambarinos me miran fijo y una sonrisa se forma en sus labios, su cabello largo castaño claro y que,

