NARRA GIA Nunca había mirado un ambiente como este, simplemente único, pero a la vez aterrador, al principio pensé que podría guardar cierta similitud a Roma e incluso a Pompeya, pero nada de eso cumplió con mis expectativas, hay bosque y más bosque, kilómetros enteros que me erizaron la piel y que decir del frio, por suerte Marius coloco una abrigada piel de lobo sobre mis hombros cuando desembarcamos en la costa después de haber cruzado el canal. Me he enterado de lo ocurrido con los esclavos, en cuanto Marius me lo narro sentí lo peor, gracias a los dioses estas bien y eso fue suficiente para calmarme, espero que te hayas recuperado y que la gracia de Juno siempre te acompañe. Estoy segura de que ya no podremos llevar a cabo aquella reunión en Pompeya si no en un lugar mucho mas ale

