POV LUVA
Luca... Llegó tarde a propósito, más de cuarenta minutos. Quiero ver de qué está hecha esa mujer que ahora será asesora y asistente. Quiero ver si aguanta todo lo que tengo planeado para ella. Entro al edificio y subo directamente al antepenúltimo piso.
Salgo del ascensor y veo a mi secretaria sentada en su escritorio de recepción. No se da cuenta de que ya llegué hasta que carraspeo mi garganta para anunciar mi llegada. Ella se coloca de pie y me saluda de una manera muy coqueta.
Últimamente me doy cuenta de que hace intentos de coquetear conmigo, pero yo la ignoro. Nunca me metería con alguien de la empresa. (Nunca digas nunca, dice mi conciencia). Saco esos pensamientos de mi cabeza. Paso a mi oficina y tomo asiento. Nora, mi secretaria, pasa y me da un café n***o sin azúcar. Tomo mi laptop y empiezo a revisar unos documentos.
Me percató de que aún Diandra no llega y solo pienso en lo impuntual que es. Pasan más de 40 minutos y esa mujer nada que llega, y eso me hace enojar. Se supone que el que llegaría tarde soy yo para hacerla enojar y que cometa su primer error. Doy vuelta en la oficina, ya que terminé con lo que tenía que hacer, cuando escucho un toque en la puerta. "Pase", digo.
Veo entrar a una morena canela de un pico de 1.78 de estatura, algo gruesa o gorda, mejor dicho, gafas de pasta gruesa y el cabello recogido en un moño. (What the fock, pense, está mujer es mi asesora y la imagen de mi empresa. ¿Dónde queda con esta contratación de mi papá?).
"Buenos días, señor Luca. Mi nombre es Diandra Archbold", se presenta muy campante, sin disculparse por haber llegado tarde.Claro, aquí está el texto con los cambios solicitados:
"¿Señorita Diandra?" le respondo un tono de voz desinteresado.
"Sí, soy yo", me responde.
"Mucho gusto", le digo sin extender mi mano
"Mucho gusto", me responde sin caso de mi falta de amabilidad.
"¿Qué te trae aquí?", le preguntó, con un tono de voz que parecía indicar que no estaba interesado en su respuesta. pues ya lo sabía
"Estoy aquí para asesorarte y ayudarte en lo que necesites"
"No necesito ningún asesoramiento"
"Ah, pero sí lo necesitas", me dijo, sonriendo. "Por lo menos, eso es lo que me dijo Felipe, tu padre, cuando me contrató".
Luca frunció el ceño, pareciendo sorprendido de que yo mencionara a su padre.
"¿Qué sabes de mi padre?", me preguntó, con un tono de voz más agudo.
"Sé que es un hombre muy inteligente y visionario", le dije. "Y sé que me contrató para ayudarte a mejorar tus habilidades como CEO".
Luca se rió, pero no parecía divertido.
"No necesito ayuda", "Soy perfectamente capaz de manejar esta empresa por mí mismo".
"Ah, pero eso es donde te equivocas", le dije, sacudiendo la cabeza. "Tu padre me dijo que necesitas ayuda para llevar esta empresa al siguiente nivel. Y estoy aquí para asegurarme de que eso suceda". Me dijo.
Después de todo eso vuelvo y busco un motivo para joderla.
La miro de pie a cabeza y le digo: "Llegas una hora y cuarenta minutos, señorita. Veo que estamos empezando con el pie izquierdo".
"Se equivoca, señor. Yo llegué mucho antes que usted. Aquí el impuntual es usted, no yo. Estuve esperando en la sala de espera y subsecretaría, que al parecer es poco útil, no le avisó a usted que yo estaba aquí, ni me avisó de su llegada. Aún cuando yo le pregunté varias veces si ya había llegado y me contestó con dos piedras en la mano". Ella me responde de una manera que me deja con la boca abierta. Al parecer, vamos a estar en un campo de batalla.
Diandra
.
.
.
.
Entre a la oficina. La inútil pechugona de la secretaria del CEO no me avisó de su llegada y tampoco le dijo nada a él.
Seguramente fue por la rabia que mostró al verme cuando llegué, pero que ni crea que yo me quedo con una. No me la dejaré montar de una secretaria que se cree que puede hacerme la vida imposible aquí. Al ver a ese hombre en persona, exuda un aura de poder.
Es más guapo de lo que se ve en las fotos, y su cabello rubio, sus ojos azules y su estatura lo es todo. Debajo de ese traje debe tener un cuerpo de envidia. Sacudo mi cabeza para sacar todo pensamiento de mi y lo escucho decir que yo era una impuntual y que había comenzado con el pie izquierdo. No me importa quién sea él, pero a mí nadie me calumnia. Por eso le dejé en claro que tienen una secretaria inútil y que yo llegué antes que él.
Tomo asiento sin que él me lo ofrezca, enfrente de su escritorio, saco mi laptop y empiezo a hablar antes de que él diga otra cosa que me haga enojar y se vaya todo al diablo. Le digo que tiene dos reuniones agendadas para hoy y una de ellas es con una empresa de textil colombiano. Sé que la empresa quiere unas telas y aún no las han conseguido porque los proveedores han alzado los precios a más no poder. Son telas que tienen un bordado y un muy especial.
Mientras planeaba mi vuelo a Milán, me puse a investigar lo de los proveedores y en Colombia encontré a una empresa en el departamento de Santander que vende ese tipo de telas y de muy alta calidad.
Además, también venden cuero de muy buena calidad y ese es un dos por uno, ya que la línea de bolsos necesita material para producir una línea exclusiva de bolsos de la marca diRoma. Señor, esta reunión será virtual para que pueda negociar precios. Después tendremos que ir a Colombia por solo cinco días para que conozca la empresa directamente y puedan firmar el convenio de compra.
Si logra cerrar el negocio para conseguir estas telas, ya le tengo el agente aduanal para la exportación. El se encargará de ayudarnos con los aranceles e impuestos a pagar, así que de este lado está todo cubierto.
Luca me mira con cara de sorpresa. Creo que él tenía algo planeado para mí, pero le he dañado sus ganas de joderme. Luca... No dio tiempo ni de hablar cuando ya me tenía negociando con una empresa de telas y cuero colombiana para adelantar la producción que tenemos de bolsos y ropa con detalles bordados que necesitamos presentar en la semana de la moda en Milán. Esta mujer es increíble, pero no puedo bajar la guardia, ya que mi papá la impuso y eso no me agrada para nada. Algo tiene que tener malo y de eso me voy a tener que enganchar.
La segunda reunión que tiene agendada es con una tienda de vestidos de novias muy famosa en Nueva York. Teníamos represados unos vestidos de novia y no teníamos la tienda que se iba a encargar de ellos. Eran aproximadamente ochenta vestidos de novia de la más alta calidad. Los tuvimos represados porque hubo un problema con la tienda en Francia y la salida era venderlo a un tercero para recuperar la inversión y tener una ganancia.
Al parecer, Diandra logró que la tienda se interesara en ellos y el gerente quiere hacer un contrato con nosotros por tres años para vender nuestros vestidos. Esto iba dos a cero, ganando Diandra. ¿Me dirás que ambas reuniones son para hoy? Sí, señor, ambas son para hoy. Una es a las dos de la tarde y la otra es a las cuatro de la tarde. Aquí está el catálogo de la empresa de telas y cuero en Colombia y está la información del bridal en Nueva York.
También tiene un evento al cual asistirá el día viernes en la noche de expo modas. Habrá varias esperas con las cuales podemos hacer negocios. Algo más que tengas preparado para mí, señorita Archbold. Por ahora, esto es todo lo que le voy a informar. Lo de más lo dejo para mañana, ya que hoy debe cerrar esos negocios con Colombia y Nueva York, dice Diandra sin más. Lo dejo para que se pueda organizar.
Si necesita algo más, avisame. Y una última cosa, ¿dónde será mi puesto de trabajo para poder acomodar mis cosas si me lo permite? Tu puesto de trabajo es la oficina de al lado. Puedes acomodarte ahora. No pude refutar nada. Me dejó totalmente anonadado. Así que esto es más de lo que podía pedir de ella. Además, no sé por qué, pero me atrajo mucho. Ella no es nada de lo que busco en una mujer, pero ella me miraba y me ponía nervioso. No puede ser que me guste mi asesora. Tengo que hablar con alguien de eso y que me saquen de esta laguna mental donde está estancada Diandra en ella.
Llamo a mi mejor amigo, que ahora no está en Milán y regresa en dos semanas. Necesito que él me ayude a aclarar mi mente. Ciao, Matteo, come stai? Hola, Matteo, ¿cómo estás? Muy bien, mi querido amigo, muy bien. Y tú, ¿cómo estás? Pues aquí en la oficina hoy tengo dos reuniones que contacto mi nueva asistente y asesora. Cuéntame, Luca, ¿cómo es ella? Pues que te cuento, Matteo, es inteligente me dejó demasiado me dejó sorprendido.
Luca, no te hagas el loco, te hablo del físico. Matteo, ella no es lo que me gusta físicamente hablando en una mujer.
Mi asesora es toda anti sensual, es gorda y viste ropa grande, pero es inteligente, muy audaz y no sé qué tiene, pero llama la atención. Luca, primera vez que me hablas así de una mujer, me late que te gusta tu gorda asesora… No, Matteo, amigo, nada de eso, solo que me sorprendió. Entiendo, entiendo, amigo, pero tú no te dejas deslumbrar así no más y creo… Mejor dicho, cuando vaya, quiero conocer a tu magnífica asesora. Quiero conocer quién está calando la mente de mi mejor amigo. Sueltas una carcajada, Matteo. Déja de joder, Matteo, suelto con enojo y le digo chao. Lo que me ha dicho Matteo está rondando en mi cabeza y es algo que no puedo ni pensar, apenas conozco a esta mujer hoy y más que su físico me está llamando la atención lo inteligente y hábil que es ella. Su físico no encaja en nada de lo que me gusta para pasar el rato, porque eso es lo que yo hago con las mujeres, es pasar el rato, pero lo diligente que es, además de respondona, porque no dejo que la regañe.
Mi mente da vueltas y vueltas hasta que la escucho tocar a mi puerta y pasa con una bandeja de comida.
Veo que se para enfrente de mi escritorio y pone unas pastas carbonara con langostinos y me dice: “Aquí está su almuerzo, señor Roma”.
Quedo sorprendido por su acción, no pensé que se encargaría de esto también.
Tartamudeando, le doy las gracias y ella solo asiente.
“Señor Matteo, recuerde a las dos en punto enlazar a Meet Business por ahí será la reunión.
Yo estaré en línea desde mi oficina para tomar nota y tal vez, si me lo permite, negociar precios”. “Ok, señorita Archbold, estaré puntual, no se preocupe”
. ¿Usted ya almorzó?
Aún no, señor, primero me quise encargar de usted, ahora voy a calentar mi comida. Si no es más, me retiro.
De verdad y no puedo creer que esta mujer sea real, todo lo que hace es perfecto, hasta conseguir mi comida favorita, pero no puedo dejar que mi papá me gane. No puedo porque están doblegando mi orgullo.
Cuando salga de aquí, voy a ir a un bar, buscaré a una linda chica y me olvidaré de mi asesora. No puedo seguir pensando en ella, ella no es mi tipo, no me puede gustar y ni va a pasar nada, solo tengo que concentrarme en buscarle una falla y alejarla de mí a como de lugar.