Si el indiscutible galán esperaba que la Chica que eligió, vendría al día de hoy sonriendo y con ganas de adularlo, pues que hostias, debía esperar sentado por que tendría que esperar muchas lunas para poder ver que eso pasara. Lino Holmes se llevó a Bella con él, al llegar a la mansión enorme, a Bella se le hacía una ridiculez ver lo grande que era esta casa, no sabía cuál era el fetiche de un rico, vivir en ostentosidad. Al entrar a la sala, apareció la ama de llaves de la mansión, una mujer elegante de unos 40 y tantos años, ella saludó con cordialidad al joven señor y miró a la chica con disimulo, se dirigió a Bella. —Sra. Holmes, bienvenida a su nuevo hogar. Bella solo hizo una reverencia y respondió al saludo sin tanto entusiasmo. Lino miró a su esposa y luego le dijo a su ama d

