No tener alegría por su boda

1053 Words
Si para el galante Lino, ninguna mujer lo había puesto en una posición tan poco valorado, esta mujer era quien haría sentirse al fin como todo un hombre ordinario. Algo que él siempre quiso por el acoso desmedido que recibía de muchas mujeres. La chica parecía que iba a su propio funeral, no tenía ninguna alegría reflejada en sus ojos. Draco, su asistente principal, estaba perplejo de la actitud tan poco emotiva de la chica, pues aunque no estuviese enamorada de su jefe, éste era un hombre guapo, muy atractivo y millonario sobre todo, tenía muchos billetes verdes y cuentas con cifras mayores de seis a siete dígitos. El mérito de tener una posición tan arriba, era lo más primordial para estar en el menú de las mujeres más hermosas y sobre todo interesadas a su fortuna, y que decir de su estética, era hermoso como ninguno. ¡O sea! Estaba ahí de pies, la joven Bella, sí, bella era su nombre e igual de bella era ella. Lo que sabía Draco de las mujeres, era que estas enloquecían cuando se trataba de comprar ropas caras de diseñador y joyas, pero esta chica seguía sin tener reacciones de ningún tipo, ser recogido en un auto de edición limitada, no había animosidad de nada, ni al ver cuántos hermosos vestidos de diseñadores les mostraban un séquito de mujeres expertas en MODA y vestido de novias. O es que era muy falsa la joven que tenía delante, o era una marciana, pensó, Draco. Miró desde la distancia que la dividía de ella, desde el otro lado de la habitación, de pronto escuchó su teléfono sonar, tomó la llamada siempre sin apartar la vista de Bella. La llamada era de su Jefe. The big boss. —Hola!—Dijo Draco. Hubo un gran silencio y luego se oyó la voz grave y varonil de Lino. —Ella...¿ya eligió algún vestido? Lo cierto era que Draco no sabía que decir a su Jefe. ¿Debía decirle que su novia nisiquiera estaba entusiasmada? ¡Que ironía! pensó al recordar a Malí una excéntrica Chica que había estado siempre detrás de su Jefe Lino. —¡Jefe, ella no ha elegido nada! —De repente se hizo un silencio largo e incómodo. —¡Explícate! —Refirió Lino. —No la noto tan alegre por la boda, tampoco con todos los regalos, alhajas, vestidos que le muestran. —¿No le gusta nada?—El quedó por unos segundos más en silencio y dijo : —Bien. Que los expertos elijan todo por ella, total creo que ella no sabe nada de moda.—Draco percibió algún malestar en la actitud de su jefe y eso era raro. Ya que Lino Holmes siempre era alguien a quien no le afectara nada de lo que hiciera o dijera los demás. ¿Sería que encontró la horna de su zapato? Se dijo algo divertido. Horas más tarde, la Chica bajó de una limosina color oscuro brillante, parecía una estrella de cine, muchos hombres vestidos con esmoquin aguardaban en la entrada, uno de ellos se acercó al vehículo limosina y abrió la puerta, salió una joven y cuando lo hizo, ni el propio Lino Holmes podía reconocerla. Ella había cambiado con todo ese arreglo y las joyas, el maquillaje nítido y ese hermoso vestido de seisientos mil dólares, se veía como una verdadera Princesa de cuento. En la entrada estaba el abuelo, Draco ayudó a Bella acercándola al abuelo y poniendo su brazo junto al brazo del abuelo, le susurró. —¡Abuelo, entrega la novia a tu querido nieto! —Al decirle estás palabras, el asistente, el abuelo miró a la jovencita de pies a cabeza, como si quisiera encontrar lo que buscaba su corazón. —¡Mi niña, eres muy hermosa!—Dijo con una gran sonrisa. Una sonrisa genera otras sonrisas, al final Bella también mostró una sonrisa amplía, lo cual la hizo ver aún más hermosa. parampampan...parampampaaaan, sonó la música en piano y tanto el abuelo como la novia encaminaron a pasos firmes hacia el altar. Al acercarse al hombre de aspecto intimidante, pero lindo, Bella parpadeó rápido y su mirada pareció encenderse una chispa para luego esfumarse en seguida. Por su parte, Lino miró a Bella por vez primera a tan solo unos centímetros de él, algo tan hermoso, él sintió que no lo había visto todo. Parecía haberse acabado de convertir en un adicto a tener a esta mujer cerca suyo. Sin embargo sus emociones se fluctuaron al notar la indiferencia en la mirada de ella. Ni el propio Lino sabía que era lo que esperaba de ella, lo cierto era que él se sintió mal al notar que esta persona no estaba ni un poco interesada en verlo, desearlo o intentar llamar su atención. La boda se llevó a cabo, por donde mirase, Bella no hallaba a alguien que fuera de su círculo, todos eran personas muy lejanas a ella, justo entonces, Bella pensó en dos únicas personas, en su madre enferma y en el doctor roba corazones. —"Raúl, perdona amor" —Dijo en unos gemidos que aparentemente lo decía solo para ella misma, pero que fueron escuchadas por Lino a su lado. ¿Se puso incómodo, Lino? Pues que incómodo fuera poco. Sintió ganas de acabar con el planeta completo, entonces, él que pensaba que los hombres padecían de salvajismo neandhertalismo, él estaba padeciendo de ese mal absurdo. Miró a la mujer con ojos voraces, ya se sentía con supremacia sobre ella. Sin darse cuenta de como su actitud estaba haciendo despertar a un volcán dormido, Bella solo se limitó a responder y a hacer lo usual en un casamiento, todo actuado mecánicamente. Cuando hubo finalizado la ceremonia, Lino Holmes tomó a Bella y la llevó por delante de todos los invitados, él sonreía, su sonrisa era sutil y apenas perceptible, pero notable ante la mirada de todos los invitados y presentes. Alguien que también estaba muy feliz de ver a la nueva pareja, era el abuelo de Lino Holmes, "¿que linda pareja no?" decía el intrépido abuelo. Al volver a una Villa muy hermosa, tampoco la joven mostró alegría u entusiasmo. Lino la miró de reojo, su nueva esposa parecía abrir una caja de Pandora en su corazón.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD