Conexión

1697 Words
En ocasiones no dimensiono el poder que tiene los Malloy en este país, lo descubro una y otra vez en los eventos, todos quieren acercarse y conseguir una reunión, algunas de trabajo otras solo social, ir al club y compartir una copa. Ser fotografiados al lado de James les asegura estatus. -¡Olivia! Mi niña si viniste.- mencionó don Ernesto llegando, el señor vestía de n***o impecable.- -No me perdería la fiesta.- mencioné dándole un abrazo.- -James, es un gusto verte, hace tiempo que no nos cruzábamos.- -Ernesto feliz cumpleaños.- mencionó James abrazándolo.- -Por favor pasen, quiero que disfruten la fiesta tanto como yo.- mencionó y nos entregó dos tragos, según veo el lugar, hoy escogió la temática de las vegas, habían juegos y mucho dinero por todos lados.- James volvió a sujetar mi mano, según piensa que me voy a escapar, saludábamos a todo el mundo, ellos elogiaban nuestro bello matrimonio, yo solo sonreía con tristeza. -James mi amor que bello estás hoy.- escuché decir, Beatriz estaba presente, vestía de rojo mostrando hasta lo que no tiene.- -Beatriz que vulgar te vez hoy.- fue lo único que pude decir.- -Lo dice la envidiosa de mi hermana, sé que te remuerde el alma que me vea mejor que tú.- -Si estamos en la competencia de zorras, pues si, tu ganas.- mencioné -Eres una maldita.- mencionó Lanzándome su champaña en mi pecho.- Todo el mundo nos observó, James sacó su pañuelo y comenzó a limpiarme. -Beatriz vete de aquí.- mencionó James.- -Pero amor vine a esta fiesta para estar contigo, tal como debe ser.- mencionó tratando de colgarse de su brazo,- -Te largas o soy capaz de limpiar el piso con tu cuerpo.- mencionó viéndola a los ojos.- -¡Pero James! No me digas que la prefieres a ella que a mí.- gritó furiosa Beatriz.- James tomó las copas de vino de la mesa y las lanzó todas sobre Beatriz, después la tomó del brazo, solo veía como la llevaba por todo el lugar, llegó hasta la puerta y la lanzó, escuchaba que le daba amenazas. Yo estaba inmóvil, no entendía que estaba pasando, como es que él me prefiere a mí, en lugar de su amor verdadero. -Vamos al baño Olivia, debes secarte bien.- mencionó -Si.- fue lo único que respondí Ingresé al baño y James también, vi como puso seguro para que nadie más ingresara. -Quítate el vestido.- mencionó Yo como niña buena así lo hice, quedé solo en bragas cubriendo mi pecho, el tomo mi vestido y fue al lavado, vi como lo limpio y después lo llevo al secador de manos, yo preferí callar. -Está listo, espero que no lo dañara.- mencionó ayudando a ponérmelo, con cuidado pasaba la tela caliente por mi cuerpo. -Quedo perfecto, gracias.- respondí -Bien.- fue lo único que salió de su boca.- Volvimos a la fiesta, fueron solo unos minutos para que la gente hablara de lo sucedido, después fue olvidado con los juegos y el espectáculo. James y yo apostamos un poco en las cartas, él no se alejaba de mí, sobretodo al ver a Jhon, este hombre nos observaba desde una distancia prudente. James se sentó un momento hablar con algunos hombres, yo lo hice con sus esposas, todas mujeres que solo viven viajando y gastando millones. -Olivia increíble lo que tu esposo hizo, sacó a tu hermana de aquí.- -Bueno ella se lo buscó.- -Pero esto confundida, ¿acaso ellos dos no?- mencionó una de las plásticas, no sé que en ella esto natural.- -Ellos nada, son chismes inventados por Beatriz, toda la vida estuvo enamorada de James y detesta nuestra felicidad.- mencioné -Pero ellos eran novios antes de tu matrimonio.- -En si James y yo nos conocimos antes, tuvimos una aventura que nos marcó de por vida, después las circunstancias nos separaron, fue donde se hicieron novios pero eso no funcionó.- -Vaya pero ese hombre tuvo el gusto de tener a las dos hermanas Santamaría.- -Lo único es con quien se quedó y comparte la vida.- mencioné -Así es damas, me quedé con la mujer que siempre ame, eso es lo importante.- mencionó James llegando, sentí como me dio un beso en el cuello, las mujeres solo suspiraron.- No era para menos, sus esposo eran viejos y panzones, con los millones para que ellas aceptaran lo que fuera. En cambio James era guapísimo y millonario. -Livi vamos a bailar.- mencionó tomándome de la mano, deje a las mujeres solas y fui con el.- Su mano en mi cintura y la otra en mi mano, nuestras miradas se cruzaron. Aquí estábamos los dos danzando como en cada evento, ya éramos unos expertos. -James yo…- -Ahora no Livi, solo disfruta el momento.- mencionó anticipando a mis mil preguntas.- Puse mi cabeza en su pecho, los dos seguíamos danzando mientras los demás nos observaban, alguno con cara de amor otros de envidia, yo la verdad no entendía nada. Estuvimos bailando y bebiendo hasta las tres de la mañana, al final James tuvo que sacarme en brazos, no podía caminar de lo borracha que estaba. Por el camino observaba a James, él iba ya sin su saco y corbata, yo sin calzado. La sensación de calor me estaba consumiendo. Estaba sucediendo lo mismo de siempre, cada que nos embriagamos nos envolvemos en deseo. -¿Me deseas Olivia?- mencionó viéndome de reojo.- -No, no deseo a mentirosos.- mencioné.- El se acercó a mi, comenzó a besar mi cuello, mis jadeos iban saliendo uno tras de otro. -Tu cuerpo dice otra cosa Olivia.- mencionó El auto se detuvo, por fin habíamos llegado, agradecí que así fuera, sé que me hubiera quitado el vestido, estaría en su regazo moviendo mi cintura. James se bajó y me extendió su mano, yo la rechacé con un golpe, me bajé como pude y comencé a caminar, era un desastre así que él me sujetó por la cintura. Subir las escaleras fue una tortura, daba un pasa y me devolvía dos, James me subió a su cintura y me ayudó a subir, tener su rostro cerca al mío me estaba volviendo loca, quería besarlo pero a la vez darle una bofetada. Me sentía herida y dolida, pero creo que yo misma quería golpearme por desear al hombre que me estaba llevando a la desgracia. Seguro era una amor tóxico, me estaba enamorando del villano de la historia. Salí de mis pensamientos cuando sentí las suaves sábanas en mi espalda, estaba en la habitación de James. Él iba quitándose sus prendas mientras yo lo observaba, ¿por qué debe ser tan deseable este maldito?, me pregunté una y otra vez. Una vez desnudo volvió a mi, de un solo tirón quito mi vestido y bragas, James sabía muy bien que partes de mi cuerpo arden en deseo si son besadas. Aquí estábamos los dos teniendo sexo, es una locura decir que no me gusta, la verdad me encanta, nunca en mi vida sentí conexión alguna con un hombre. No puedo mentirme diciendo que no lo deseo, la verdad me muero por sentir sus besos. Lo cierto es que él está más involucrado en mi vida y mi alma de lo que yo quiero aceptar. -“Eres mía Livi”- era lo único que salía de él, yo me entregué como siempre, moría de deseo y él lo sabía, recorrimos esa habitación sin vergüenza alguna.- “Supongo que me había enamorado del villano” Un ruido en el aire me estaba haciendo volver en sí, no sé en qué momento nos detuvimos y me dormí, aún seguía en su habitación y el sol ya salía. James tenía su mano en mi cintura y su rostro en mi cuello, los dos estábamos completamente desnudos. -¡Olivia!- escuchaba a lo lejos.- Alguien me llamaba, estaba segura, me levanté con cuidado, tomé la camisa de James y mis bragas para poder salir al balcón a revisar. El sol me golpeó con fuerza, no podía ver bien pero mi nombre seguía sonando en el viento. -¡Olivia por favor ayúdame!- Cuando por fin pude enfocar bien mi vista vi a Emilia, ella estaba en nuestro jardín gritando. -¿Emilia?- -Olivia ayúdame, es mamá.- -¿Qué pasa Emi?- pregunté -Ella, ella dice que se lanzara del techo de la casa.- mencionó entre llanto.- -Quédate allí Emi, ya bajo.- mencioné Creo que el alcohol salió por completo de mi sistema, ya no había síntomas de resaca, llegué a la cama y comencé a despertar a James. -¡James despierta!- mencioné moviendo su brazos.- -Mmm Olivia por favor.- susurraba -¡Maldición James despierta, Emilia pide ayuda!- James abrió los ojos y se sentó, tardo unos segundos en reaccionar -¿Qué dijiste?- -Emilia necesita ayuda, vístete rápido y vamos.- Lance su pantalón, él lo recibió y comenzó a ponérselo, los dos abandonamos la habitación sin zapatos, corríamos por toda la casa, afuera Emilia seguía gritando así que James por fin entendió la urgencia. -¡Ayuda James!- gritó Emilia y saltó la cerca, nosotros no tenemos idea como lo hicimos pero también la saltamos, desde su jardín podíamos ver por que su angustia, Amanda estaba en el techo de su casa, tenía una botella de licor en su mano, la escuchaba gritar que hoy acabaría con su vida. -Quédate con Emilia.- mencionó James, yo abracé a la pequeña mientras él corría a la casa, el personal mencionó que ya habían llamado a la policía, pero al ser un lugar retirado de la ciudad, estaban tardando en llegar.- -Olivia mi mamá se va a morir ¿verdad?- -Emi no pienses en…- No termine de hablar, un gran estruendo se escuchó, solo me quedó abrazar a la pequeña con fuerza, no iba a permitir que viera a su madre sin vida, James no pudo llegar a tiempo, Amanda decidió acabar con su sufrimiento. “A veces pensamos que nuestra vida está mal, que los problemas que nos acecha son difíciles, pero de vez en cuando debemos levantar la vista y observar a nuestro alrededor, hay personas que sufren de verdad.” No me vuelvo a quejar de mi vida, al menos tengo el poder de cambiarla…
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