Magnus ingresaba apresurado al campus, iba un tanto agitado después de caminar una cuadra, pues, prefería bajarse del transporte público con anticipación a que alguien lo viera llegar como un simple mortal. —¡Magnus! —lo llamó Stephanie de imprevisto, tan pronto lo vio— Necesito hablar contigo urgentemente —pidió impaciente. Ella lo cogió de la mano y lo condujo a un lugar apartado del campus. —¿Qué pasa Steph? ¿Te hago falta? Últimamente solo hemos hablado y no nos hemos divertido como antes —agregó en un timbre juguetón. Stephanie lo miró seriamente. —Debemos dejarnos de estos jueguitos primo. Si, nuestros encuentros han sido muy divertidos, pero ya no deberíamos... —¿Por qué? ¿Es porque ahora soy pobre? —le interrumpió intrigado. —¿Qué? Esto no se trata de dinero... —hizo una

