CAPÍTULO DOS Dentro de las oficinas del FBI, Ella se encontraba frente al despacho del director William Edis. Podía ver su silueta borrosa tras el cristal esmerilado, estaba encorvado sobre su escritorio en una pose de profesionalidad que le provocaba un nuevo nivel de pánico. Llamó a la puerta con la mano temblorosa. Para entonces, Edis habría tenido tiempo de reflexionar sobre los últimos acontecimientos. Mia ya se lo habría contado todo a Edis, tanto por despecho como por cortesía profesional. Edis debía saber de los encuentros de Ella con Tobias Campbell, pero hacía apenas un mes, Edis le había dado a Ella la opción de ver o no a Campbell. Ella lo había hecho, pero el crimen fue que no se lo informó a sus superiores. Además, contó detalles de las investigaciones en curso al asesino,

