Ava.
Apenas pude dormir de a momentos porque mi mente no dejaba de dar vueltas a la locura en la que me encuentro sumergida.
Esto no me puede estar pasando, osea siempre lo soñé y anhele pero no de esta forma con mi vida corriendo peligro.
En mi imaginación había nacido en esta época y de alguna manera conocía a Paden, y con el tiempo nos enamoraríamos para ser felices.
Pero la realidad me da una bofetada de lado a lado porque ocurrió de una forma que jamás pensé.
Transportada en el tiempo a causa de un cuadro mágico.
O lo que sea que sea esa cosa que me trajo aquí.
Mierda.
Tengo que buscar la solución a esto si no moriré.
Lo supe al mirar sus bellos y fríos ojos azules.
Paden Armstrong es conocido por ser un excelente guerrero como también bastante sanguinario.
Y no tendrá piedad de mí.
Eso me pone a temblar porque podría morir en pocas horas.
Al oír unos pasos acercarse me ponen tensa y alerta acurrucándome en la esquina del camastro en la celda.
Veo ingresar a Paden tan imponente junto con otro hombre que jamás había visto antes.
Él tiene el pelo rubio corto con pocos mechones que le caían en la frente. Sus ojos son verdes no tan fríos como el líder del Clan.
—Vaya pero si es una cosita pequeña y linda...Paden, hermano eres una bestia. No debiste dejarla aquí toda la noche.Sus ropajes son raros, pero eso no la hace menos linda. En dado caso si no es una espía se podría convertir en una cortesana, yo estaría dispuesto a compartir mi lecho con semejante belleza—Asegura el joven pícaro recorriendo con sus ojos ávidos todos mi cuerpo logrando que me aterre y me abrace a mies piernas arrinconada en el camastro.
Tengo que demostrar mi inocencia, pero también safarme de convertirme en una de sus mujerzuelas.
Joder esto se pone peor.
Ahora recuerdo que él es uno de los guerreros, específicamente Firth quien era tratado como mejor amigo e incluso hermano del Ceannard.
—No digas estupideces Firth, ella es una prisionera...Y hasta que se demuestre lo contrario se quedará aquí—Masculla Paden irritado lanzándole una mirada de odio al chico.
No, no me equivoqué, estoy frente a la mano derecha de Paden Armstrong.
Firth Stewart.
Él fue conocido por lo buen guerrero que fue pero también por su espíritu libre y juguetón.
Si logro ganarme el aprecio de este grandulón tendré más oportunidades de sobrevivir.
Aunque algo me dice que primero tendré que sortear al líder del Clan.
Paden hace una seña y un guardia sale de quien sabe dónde y abre mi celda para dejarnos solos.
Me encojo sobre mi misma a la vez que ellos entran a este reducido lugar.
Firth se cruza de brazos recostado de los barrotes y Paden se me acerca cuál depredador acecha a su presa.
Solo podía sentir los latidos enloquecidos de mi corazón, temiendo que hoy fuera mi último día de vida.
Lamento tanto no haber vivido lo suficiente, experimentado cosas.
Moriré sin saber que se siente que te hagan el amor o si quiera un beso.
—Antes de que me mates, me podrías conceder un deseo—Murmuro nerviosa, avistando que los dos enormes hombres se sorprenden, pero el Líder arquea una ceja con gesto neutro.
—¿Así que intuyes que morirás pronto?—Dice él serio y yo aterrada juego con mis dedos.
—No lo sé, pero es una posibilidad. ¿Entonces?—Insisto inquieta obligándome a pronunciar mejor esta lengua antigua.
Agradezco tanto amar tanto esta historia porque me obsesioné tanto que ahora puedo defenderme.
Noto la mirada perspicaz del Líder y de curiosidad de su segundo al mando.
—Habla.
No más oír su voz ronca un estremeciento agradable recorrió mi espina dorsal.
Mierda Ava, sé valiente.
Total te vas a morir.
Por lo menos no morirás tan patética.
—Yoo...Quiero un beso antes de morir. No quisiera irme sin nunca haber sido besada—Pido avergonzada sintiendo mis mejillas arder.
Descubro la mirada atónita del segundo al mando y la mirada de sorpresa del Ceannard que rápidamente enmascara con frialdad.
—¡Yo!...Encantado lo haría. Ven para acá bella dama—Brama Firth con emoción viniendo hacia mí para ser empujado con fuerza hacia atrás por un serio Azabache que lo azota contra los barrotes.
—La tocas y te arranco la garganta.
La advertencia de un Paden furioso logra que el Rubio alce las manos en señal de rendición.
—Yaa, ya...Es tuya—Farfulla Firth fastidiado. Rodando sus ojos verdes.
Yo solo los miro anonadada al tiempo que un imponente Paden se me acerca sentándose en una esquina del camastro.
Eso en el fondo me causa gracia porque es tan grande que casi no cabe en él.
Creo que se dió cuenta porque arqueo una ceja y yo me siento mis mejillas arder aún más si es posible.
—Eres una cosita impredecible, es interesante—Articula Paden serio mirándome fijamente, consiguiendo que agache la mirada.
Este hombre en serio me intimida.
¿Será que me besará?
Sería un sueño hecho realidad.
Bah, no seas ilusa.
Este tipo de cosas no le pasan a chicas tan bobas como tú Ava Clark.
Mejor acepta que vas a morir virgen de todos lados.
Lo bueno es que al ser pura entraré al reino de los cielos y quizás si soy buena podría reencarnar y en esa vida vivir todo lo que en esta vida no pude.
—Piensas demasiado bòidheach.
Eso último me hace volver en sí, pero no me da chance de nada más porque sus labios carnosos y húmedos se conectan con los míos con movimientos rudos como posesivos.
Simplemente yo me dejé llevar por el cañaveral de sensaciones tan maravillosas que experimentaba por primera vez.
Doy un jadeo cuando su lengua hurga en mi boca enredándose con la mía tan divinamente.
Su gran mano me sujeta de la nuca ladeando mi cabeza para ahondar más el beso.
Me siento como si estuviera succionando mi alma.
La cuestión es que el aire empezaba a exigir pasar por mis pulmones así que sin querer rompemos el beso.
Al separarnos un hilo fino de saliva se rompe al desligar nuestras bocas.
Eso me hace sonrojar aún más.
Podría ser asqueroso para los demás, pero para mí fue alucinante.
Mierda.
—Vaya, eso fue caliente—Dice Firth jocoso.
Oír su voz me hace acordar que no estábamos solos.
Noto que Paden le lanza una mirada mordaz.
A lo que yo me concentro en el ahora.
—Gracias
Es lo que digo sintiéndome aturdida con una sonrisa boba acariciando mis labios hinchados.
Él se aparta de mi lado con serenidad y gesto inexpresivo.
Diviso que él tensa la mandíbula y luego sonríe burlón.
—No iba a matarte, al menos no sin antes sacarte información...El beso digamos fue un desahogo para la tensión. Ahora sí, dime ¿de dónde eres? ¿Quien te envío? Quizás si hablas tengas una muerte indolora—Suelta Paden tajante sonriendo ladino ante una sorprendida Castaña que se muerde el labio.
—Eeh, mi verdad no es algo que se pueda creer fácilmente—Inicio abrumada y algo emocionada de que a pesar de todo me haya besado.
El problema es que quizá muera por su mano si no me cree.
Paden.
El que alguien logre asombrarme es algo que no sucede a menudo, y que una Intrusa menuda como la Castaña encerrada en la celda lo haya hecho es digno de admirar.
Es valiente.
También me impresionó que pidiera un beso antes de morir.
Me hace ruido eso de que nadie la haya besado y si era virgen de la boca tal vez también lo sea de su cuerpo.
Eso me hace hervir la sangre.
Joder Paden, no la desees.
Todavía es una prisionera sospechosa de crímenes.
Cuando le digo que todavía no la mataré se muestra contrariada pero resignada.
No es tonta.
Si es lo que creo que es la mataré sin piedad.
Aunque me encabrone no poder tocarla porque lo cierto es que su boca es lo más exquisito que he probado en mucho tiempo.
Y su inexperiencia lo hizo más excitante.
Damn Paden no pienses con la polla.
Le hago una seña a la chica y ella inquieta aspira hondo.
—Eeh, mi verdad no es algo que se pueda creer fácilmente—Inicia dubitativa y yo frunzo el ceño con interés.
A mí lado Firth también está atento pero la chica guarda silencio como si estuviera buscando las palabras correctas.
Que tan difícil es hablar por Dios.
Aún así le doy la oportunidad de hablar a su tiempo.
Si fuera cualquier prisionera le habría sacado a golpes la verdad.
Pero algo me impide dañarla a menos que descubra que es una enemiga.
Ahí si no me importará nada, ni siquiera que me sienta atraído por aquella luz e inocencia que transmite.
Y eso para un ser tan oscuro y perverso como yo lo atrae bastante.
—Yoo...no soy de aquí. Y no hablo de este territorio sino de época. Mi nombre es Ava Clark y tengo 23 años y nací el 12 de Marzo de 2002 en el siglo XXI. Un día paseando por un museo toque un cuadro que de alguna loca manera me trajo a esta época. Juro que no soy una espía ni nada solo una joven y aburrida maestra de historia antigua de una universidad en la capital—Confiesa Ava ansiosa, obteniendo que tanto yo como Firth le miremos con incredulidad.
—¡Jajaja! Enloqueció...El encierro le hizo mal. ¡Jajaja!—Se mofa Firth jocoso.
Pero en cambio yo la miro tratando de averiguar si está loca o si me está diciendo la verdad.
Da un grito de dolor cuando sin verlo venir la tomo del brazo y la azoto contra la pared.
—Jodidamente no juegues conmigo niña...No te gustará el resultado. Dime la puta verdad—Exijo furioso apretando mi agarre en sus delicados brazos.
Ella hace una mueca de dolor, pero no me importa si eso logra que hable la verdad y deje la tontería de mentir.
—Te...Te lo juro ¿Acaso no ves mis ropas diferentes? Hasta tengo un teléfono aquí en mi bolsillo. Sácalo aún le queda un poco de batería. Eso te demostrará que no miento—Balbucea aterrada.
Aún tenso accedo tocando su cuerpo de curvas tan suaves como la piel que toco por debajo de su raro ropaje.
No me quejo nada de esto porque todo lo que toco me gusta bastante.
Ella está paralizada y su respiración agitada.
Finalmente siento algo duro en la parte trasera de su falda rara.
Al sacarlo la suelto por fin.
Ava me mira expectante.
Ava es un nombre bello y escocés.
Por eso me cuesta creerla cuando me dice que es de otra época.
Me concentro en ver el extraño objeto.
Es largo y n***o con brillos de colores con pequeñas protuberancias.
—Eso se llama teléfono y en mi época se utiliza para hacer llamadas o mandar mensajes entre otras cosas—Acota Ava inquieta aún recostada de la pared.
—Vaya, en serio es una viajera del tiempo—Musita Firth con impresión mirando el objeto que está en mis manos.
—Si quieres lo enciendo para que mires lo que hay ahí—Interviene Ava incómoda logrando que el par de hombres la miren.
—Hazlo.
Veo como con cautela se acerca a nosostros y toma el objeto que en sus manos pequeñas se ve grande.
Noto que toca algo en la parte lisa de la cosa y está alumbra.
¿¡Que mierda!?
—Este es mi galería...Puedes ver las fotos—Añade Ava serena.
Yo la ignoro mirando las imágenes en esa cosa que me confirma a medida que las miro que la Castaña no ha mentido.
Ella jodidamente viene de otra época.
Una dónde yo no existo.
Y la curiosidad me pica en saber que ocurrió conmigo y mi clan.
Tal vez saber que va a pasar me dé bastante ventaja.
Quizás tener una viajera del tiempo no sea tan mala idea.
En especial si me sirve para ampliar mi territorio.
También podría disfrutar de su virginal cuerpo hasta que se me quite el capricho.
¿Qué?
No soy un principe de blanca armadura que hará hasta lo imposible por devolver a su época a la doncella.
Soy un villano que hará que el mundo arda por tener a la tentación que cayó literalmente en mis dominios.
Prepárate Ava Clark que pronto serás para siempre La Posesión del Guerrero.
Mini glosario
Maighdeann: Doncella.
Ceannard: Líder.
bean-uasal: La señora
Fuck: Mierda.