Ellos continuaban en la cocina comiendo helado, mientras esa noche ella intentó salir de la realidad intercambiando miradas y coquetas. —Debiste brindarme algo más fuerte, mi cuerpo me pide algo de alcohol, creo que este helado no ha sido la mejor opción. —No lo creo prudente señorita, el alcohol no es saludable —le respondió sin dejar de mirar sus labios, provocado a probarlos. —¿Por qué me suceden tantas cosas malas? ¿Por qué no puedo ser una mujer normal? —No puedes decir que te suceden cosas malas, debes convencer a tu mente que estás bien y solo son malos momentos. Hay personas ahí afuera que no luchan por caer bien a todo el mundo y conseguir afecto, sino por lo que van a comer, por tener algo de vestir para sus hijos. Cada quien ve girar su mundo desde su propia esfera. —¿Por q

