Aquella casa enorme de ventanales relucientes y césped verde se mostraba decorada, alterando la estética de aquel barrio acomodado de esa parte de la ciudad. Simone nunca había caminado más allá del jardín de infantes, no podía creer que a tan corta distancia el paisaje pudiera volverse tan diferente. Era como si todo el smog, la basura desgarrada y los graffitis desprolijos se desvanecieran para darle lugar a veredas anchas, con árboles frondosos y majestuosos paredones ocultando casas bellísimas. -¿Queres que baje con vos o te espero en el auto?- le preguntó Rony, llevaba su gorra de los Bulls y una campera de cuero que le daba aspecto rudo, pero si se hubiese quitado sus gafas de sol de seguro sus ojos hubieran revelado emoción. Le gustaba poder ayudar a Simone y soñaba con la posibil

