Sebastián logró comprender todo lo que decía y supo retirarse sin exigir algo que él no había cultivado. Decidí quedarme un momento a solas y me fui a un rincón oscuro, mientras estaba ahí pude ver que dos mujeres salieron a la terraza y se pusieron a hablar ahí mismo. —No puedo creer que Leo tuviera el mal gusto de escoger a una gorda así, es increíble que tenga esa clase de preferencias. Antes se había comprometido con una mujer que tenía hijas de otros hombres y se veía feliz, aquella estiró la pata y ahora escoge a la mejor amiga de su mujer. —Pero hay algo que no sabes, la prometida de Leo se encuentra embarazada de trillizos. Mi amiga trabaja en la clínica y fue ella quien sacó las muestras para el chequeo. —¿En serio? Al parecer se han casado porque se comieron la torta antes del

