Capítulo – El eco de un beso y la sombra del regreso El auto avanzaba por la ciudad iluminada por el sol alto ,eran las dos de la tarde .El ruido de la calle contestaba con un silencio espeso que reinaba en ese auto . Ni Alejandro ni Elena se atrevieron a hablar del beso que acababan de compartir. Sin embargo, sus pensamientos eran un torbellino. Elena, con la mirada clavada en la ventanilla, pensaba en lo extraño que se sentía ese calor en los labios. Nunca la habían besado así. Con Diego, su ex, todo había sido frío, calculado, casi rutinario. En cambio, lo que había sentido en la boca de Alejandro era distinto,fue como fuego y ternura al mismo tiempo, como un regalo inesperado. “No puede volver a pasar”, se repitió, aunque su corazón no le creía. Alejandro, por su parte, no dejaba de

