Capítulo — El Final del Juego de Diego —Hola Diego, te espero a la hora de la cena en la mansión, no llegues tarde. Tengo todo preparado, hoy es una gran noche al fin. Eugenia. Ese es el mensaje que Diego recibió esa tarde para confirmar la cena donde él le informaría que se casaría con la heredera Montesino. Todo estaba saliendo perfecto, nada podía fallar. Diego ya le había dicho a sus padres que serían padres y se habían puestos felices porque serían abuelos pero no eran ciegos: sabían que su hijo no amaba a esa mujer, solo quería su dinero. La Mansión Montesino estaba iluminada con la pompa de siempre pero esa noche más: candelabros encendidos, mantel blanco impecable, el murmullo suave de conversaciones que olían a negocios y complacencia. Las paredes adornadas con retratos familia

