Después de la ceremonia religiosa se dio paso el festejo. Nada me había preparado para recibir tantas emociones en un solo momento. Ya sabía los alcances de Alejandro, pero vivir todos estos hechos tan alucinantes en un solo día, me sobrepasó. En cada sorpresa me sentí morir. —Les deseo toda la felicidad del mundo —Nos dice Nathan acercándose a nosotros que permanecemos sentados con Alessia desde hace rato. —Gracias —Contesto regalándole una sonrisa. —Nat —Alessia lo llama extendiendo los brazos. —Pequeña, me gusta ver esa sonrisa en tu rostro —Expresa uniéndose en un abrazo con ella. El rostro de Alejandro al ver la emoción de Alessia fue un poema. Definitivamente que será difícil que controle su posesividad. —Le agradezco que haya entrado en razón y reconocer su lugar en esta histo

