-Llama a Silvia.-ordené mientras buscaba un lugar para estacionar. Vanesa agarró mi celular y comenzó a buscar el contacto. -¿Hola?.. Soy Vanesa… Si, ya estamos llegando... Encontré un lugar y rápidamente estacioné; estaba tratando de mantenerme estable, pero mis manos temblaban. -Oye, tranquila, parece ser que es tan grave, solo se desmayó y ahora están esperando que le hagan un chequeo general.-trató de calmarme Vanesa, la cual ya había terminado de hablar con Silvia. -¿Entonces está bien?-pregunté apagando el auto. -Por lo que me dijo tu amiga, parece que está bien.-dijo y abrió la puerta del auto para bajarse. Haciendo lo mismo que ella, cerré el auto y comencé a caminar junto con Vanesa. -Odio los hospitales.-murmuró. Lo sabía, desde que su padre había muerto Vanesa odia

