-Espera.-dijo Rubén agarrándome de nuevo por el brazo, pero esta vez me aprisionó contra la pared. Parecía una escena sacada de una película romántica, donde la chica se ponía toda tímida y nerviosa… esas partes siempre me molestaban, solía enfadarme con los personajes por reaccionar así, pero ahora comprendía completamente. -Estaba hablando anteriormente a Pía.-su voz sonaba un poco más grave que de costumbre y sus pupilas se habían dilatado, haciendo su mirada más profunda, más… feroz, tal como esa mañana. Trate de formular algo que decir, pero mi cerebro no tenía la capacidad de pensar en algo más que en el recuerdo de sus labios sobre los míos y lo bien que se había sentido eso. Levanté la mirada para que no se diera cuenta de las ganas que tenía de besarlo y noté que él miraba

