Daphne abre un poco los ojos y nota cómo su frente está pegada a la pared fría de aquella bodega oscura. Siente algo extraño en sus pies y cuando estira débilmente su mano se da cuenta que es una prenda, comienza a tocarla en la oscuridad y se fija que es una blusa. Con mucha dificultad se mueve para seguir buscando en la oscuridad y consigue el pantalón. Intenta ponerse la ropa, pero sencillamente no puede, se deja caer en el piso y se arrastra un poco más, tratando de buscar algo en lo que apoyarse para no estar en directo contacto con la piedra, pero no encuentra nada. Toca su frente y se da cuenta que está caliente, tiene la boca seca y la garganta le duele. —Agua… —susurra con la voz ronca por la resequedad y el dolor. Una lágrima rueda por su mejilla y se hace una bolita en el p

