Cuando el médico de confianza llega hasta la casa por el llamado de Barton, el hombre le informa rápidamente la situación que se está viviendo. Sin embargo, cuando entra a aquella habitación y ve a Daphne en aquella condición tan deplorable, se apresura en llegar a la cama y comienza a revisarla. Daphne permanece dormida, inconsciente nuevamente por la fiebre que se ha elevado, por lo que al doctor no le queda más remedio que preguntarle a Magnus. —¿Qué es lo que le ha ocurrido? —Sostiene su mano para tomarle el pulso y cuando niega, con el ceño fruncido Magnus siente un resquicio de temor. —No lo sé, supongo que se mojó con la llovizna del día y por eso está en estas condiciones… —no le dice nada más, porque teme que el doctor hable de más, pero con verla sucia y con aquella prenda que

