Indiana Jones sin éxito —¿Qué? ¡No, Edrien estás chiflado! Ya mismo me voy, así tenga que aventarme por la ventana. No pretendo pasarme un mes al lado suyo ni de chiste. ¿Se embobó? —No podría habérsele ocurrido algo peor. —Pues sí, creo que estoy demente. Pero lo sería más si no buscará la forma de solucionar nuestras diferencias. Flor de mi vida, yo no puedo vivir sin ti. —dijo poniéndose de rodillas. Torcí los ojos porque conocía sus dramatizaciones de sobra. No le quedaría fácil convencerme. —¿Me dejarás aquí de rodillas y suplicando? —susurró con voz lastimera. —¿Olvidas que fui yo quien te enseñó actuación? Amiguito... Créeme que no voy a hacer como si nada hubiese pasado. Esas diferencias a las que mencionas tienen su razón. —Hace tiempo lloré, porque no pienso negar que verlo

