03

1572 Words
¿Cómo podía describir Olivia a Kai? Simplemente el joven tenía de intimidante lo que tenia de lindo. Era alto y con una mirada profunda, Olivia se quedó viendo mas de lo debido el lunar que tenia bajo el ojo, era algo juguetón y lindo. Pero no podía decirlo en voz alta, no cuando Kai estaba frente a ella de brazos cruzados, quizás buscando algún tipo de explicación o disculpas. El día no podía empeorar de ninguna forma. Pero aun era muy temprano para decir eso. ¿Qué debería decir? ¿Cuál era la forma de escapar mas rápido de esta situación? Quizás debería fingir desmayarse. O quizás salir corriendo. No. Con lo torpe que era quizás se caia. Capaz podía pisarle el pie fuertemente y dejarlo herido para poder desaparecer. Ay, como desearía tener poderes en ese momento para poder desvanecerse. -El mundo es muy pequeño, ¿no lo crees? –cuestiono Olivia fingiendo una sonrisa inocente. -Vaya que si lo es.- se rio sin gracia.- Olivia Henderson, ¿eh? Veo que el karma llego a tu vida mas rápido de lo que pensaba. La chica tuvo que reprimir las altas ganas de rodar los ojos que tenia. -Nunca lo había visto en esta universidad… -¿Si hubieses sabido que yo era el nuevo asistente igual me hubieses bañado en un asqueroso jugo? -Y encima no sabia que era tan bueno como para ser un asistente de profesor. Olivia rio nerviosa en su lugar. Ya estaba hablando de mas, claramente. Era algo que siempre le pasaba, no sabía controlarse cuando empezaba a hablar y menos cuando estaba tan nerviosa. En realidad lo hubiese hecho igual, se lo merecía. Pero tampoco podía decir eso en voz alta. -Mire, realmente se que estuve mal y… -¿Cuántos años crees que tengo? ¿Por qué ese tono tan formal? -No lo se… ¿cuarenta?- susurro, creyendo que no lo había escuchado. Pobre e inocente Olivia. Se ganó una mirada llena de ira de parte del mas alto. -Honestamente no se como Josh pudo contratar a una camarera tan inservible como tu.- y ahí comenzaba a aparecer el mismo sujeto que Olivia odiaba con toda su alma. -Pues lo siento pero no debería importarte tanto. - se giro, dispuesta a abandonar esa incomoda charla, pero se giró para decir un último detalle.- Espero que puedas mantenerte profesional ante la situación y que no metas nuestros asuntos en lo que es mi calificación. -Ya veremos. - la reto. -Y por si querías saberlo, fui empleada del mes dos meses seguidos. - después de hacerle burla con la mano y tomar una larga bocada de aire, salió corriendo hacia su próxima clase, aun con el maldito casco en su mano. (…) Alice finalmente había encontrado a su preciada amiga (al final de la jornada), y ella estaba incómodamente sentada en una de las mesas del campus con el casco frente a su cuerpo. Esperen… ¿Desde cuando Olivia tenia casco? Imposible que eso sea de ella, es decir, la conocía hace muchos años, lo mas peligroso que había hecho fue saltarse una clase para dormir en algún lado. Camino hacia ella y se sento en el espacio libre. -¿Viste un fantasma o que?- cuestiono llamando su atención.- ¿Viste un fantasma o que? Olivia la observo y se quejo, agarrándose el pelo y gritando. -Mi vida esta arruinada, completamente arruinada.- exclamo. Alice no sabia que tanto preocuparse, sabía que su amiga podía ser un poco (muy) dramática, pero... ¿Y ahora que le sucedía? -Ajam. Entiendo. - asintió falsamente. - Entonces…- estiro, esperando que completara la frase y entender finalmente que era lo que estaba sucediendo y que tenía que ver con un casco. Olivia tomo aire y miro al cielo, esperando alguna respuesta de los astros. Luego bajo la mirada para encontrarse con los ojos de su amiga que la miraban expectantes, muerta por saber que era lo que sucedía. -¿Recuerdas el chico de hoy a la mañana, al que le tire el vaso de batido?- pregunto, con una cara de lunática que asusto a Alice. -Si… -¡Es nuestro maldito asistente de clase!- exclamo. Alice formo una o con su boca y se aguanto la risa, sabia que Olivia la mataria si se reia en esa situación. Fruncio el ceño. -¿Pero esto que tiene que ver con esto?- pregunto, señalando el casco. Olivia volvió la vista a ese pedazo de chatarra y cerro los ojos con fuerza. -Esa es… otra historia.-susurro. -Esto no es tuyo.- aclaro. -¡Por supuesto que no! La ultima vez que me subi a un vehiculo con ruedas fue hace diez años y mi padre me traumo lo suficiente para no volver a intentarlo.- se rieron.- Esto es de… Jackson Mayers. Esta vez Alice no aguanto la risa, su amiga le estaba haciendo un chiste muy bueno. Era imposible que Olivia tuviera en sus manos el casco de Mayers y que siguiera viva. Era todo fake. Se dio cuenta que era la única de las dos que estaba riéndose, su amiga en realidad tenia una cara bastante aterradora. -Espera… ¿No estas mintiendo?- cuestiono. Olivia fingió un puchero y negó. -No. -Fue un placer haberte conocido.- se despidió y se levanto de la mesa. Hasta ahí había llegado su querida amiga. -¡Ya se! ¡Tengo una idea!- levanto la mano.- Tu me vas a ayudar. Y se lo vas a devolver.­- le sonrió. Otra vez Alice tenia ganas de reír. No. Nunca. No había ni una mínima de posibilidad de que ella se acercara al chico mas intimidante. -Ni en un millón de años.- se negó.- Vas a tener que conseguirte otra amiga para eso. -¡Por favor!- se levanto de la mesa y empezó a dar vueltas.- Te voy a deber una grande si lo haces. Te voy a comprar lo que quieras.- rogo. Alice suspiro, pensando en ese abrigo de peluche que había visto en el centro el otro día y que se moría de ganas por tenerlo. Quizás no era tan terrible hablar con Jackson, quizás solo tenia que dejarle el casco cerca y salir a correr. Le guiño un ojo a su amiga y agarro el casco. ­-Espero mi abrigo en los próximos tres días.- y con eso desapareció de la vista de Olivia. Nuestra protagonista suspiro y se agarro la cabeza. Un problema menos. Y otro mas acababa de llegar a la puerta de la universidad. La vieja camioneta de su padre se encontraba frente a ella y el gran Luke Henderson había bajado la ventanilla y la saludaba exageradamente, como lo hacia cuando iba a jardín de infantes. Tomo aire y agarro su mochila, momento de volver a casa. Luke Henderson la recibió con una gran sonrisa, para él su hija no tenia 20 años… Sino quizás 2. -¡Oli! Mira, te traje esto.- le dijo, extendiéndole una bolsa de caramelos. -Gracias pa.- respondió.- Vamos rápido a casa, hoy fue un dia largo. -John me llamo.- Olivia bufo, ya se lo esperaba. -Papá no empieces… - ¿Cómo es que se te ocurre tirarle batido a alguien? -Me saco de mis casillas.- respondió. Luke negó con la cabeza. -La culpa la tiene tu madre, no lo dudo. Olivia se rio, es cierto. Su madre hubiese lo mismo. -No lo volveré a hacer. Lo prometo. -Mas te vale. -Mas me vale porque ahora ese cliente es el asistente de mi profesor.- murmuro, volviendo a suspirar. -¿Qué es tu que?- freno de golpe en el semáforo.- Pobre de mi hijita. -No importa pa, voy a ganar esta guerra.   El auto comenzó a andar y Olivia soltó un ultimo suspiro. Mirando por la ventana vio una cara que aparecería en sus sueños por un largo tiempo. Las miradas de Oli y Kai se cruzaron por pocos segundos y se sintió una ráfaga de intensidad, pero tan rápido como llego se fue y ahora Olivia se encontraba pensando en los lindos ojos del chico. Una vez en casa, nuestra protagonista se sintió vencer en el sillón. Escucho unos pasos bajar de la escalera y junto en ese momento un peso se sintió del otro lado del sillón. Lucy, la hermana mayor de Olivia, se encontraba con la mirada en su celular, muy entretenida respondiendo mensajes. Lucy era una maestra jardinera recién graduada, con solo 23 años ya estaba trabajando de lo que le gustaba. Pero que, a pesar de su trabajo, había encontrado el amor. O eso era lo que Olivia pensaba, ya que la había atrapado varias veces sonriéndole al celular. El único m*****o que faltaba en su familia era su madre, y como si hubiese escuchado que la nombraron, apareció en la sala con un bowl lleno de galletas. Bella Henderson era una mujer muy cariñosa y graciosa. Pero que había pasado por muchas etapas en su vida y también era diseñadora. Ella la había ayudado siempre a poder seguir con su carrera. Pero eso no era algo divertido de escuchar. Lo entretenido empezó cuando Lucy se paró y llamo la atención de los otros tres. ­-Finalmente lo decidimos. - soltó, todos la miraron extrañados. -¿Y ahora que bicho te pico?- cuestiono Olivia. -Van a conocer a mi novio.- -¿¿¿Tu qué???
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