Pov'S Ambar.
Respiro una vez más mientras me dirijo hacia el ascensor, la mañana está bastante fría, aunque no podía esperar menos, dicen que en invierno es cuando no puedes ni salir por el frío tan alto, pero agradezco que en verano el clima sea bastante templado.
Cruzó a la derecha y presiono el botón del ascensor, está en el piso 3 pero debo esperar que suba hasta el penthouse ya que es donde me encuentro.
Veo como sube lentamente bufo por eso aburrida, ese ascensor es demasiado lento y no quiero seguir haciendo esperar a mi madre, su carácter no es el mejor cuando soy impuntual, ella odia que llegue tarde.
Cristina Pimenova es la persona más impaciente que conozco, espero que al menos estas largas vacaciones la ayuden a estar relajada, se que aveces su mal carácter se debe a tener tanto trabajo, y si hasta yo viviera obstinada si tuviera que trabajar tanto, en fin espero que este de buenas.
El ascensor de porquería al fin se digna a llegar después de un rato, donde ya había recibido 4 mensajes de mi bella madre gritándome por no haber bajado.
(Nótese el sarcasmo please)
Entro al ascensor y presiono el botón de planta baja, sacó a Christian Grey de mi bolsillo trasero y leo algunas notificaciones que me llegan del i********:.
Las puertas del ascensor se abren después de unos tres minutos y camino a paso despreocupado por el living del resort hacia el restaurante, donde quede en ver hace 15 minutos a mi increíble y comprensiva madre.
(Nótese el sarcasmo please)
Cuando llego a la entrada principal del restaurante hay esas cositas amarillas que indican que el piso está resbaloso y no se puede pasar hasta secarse, bufo y busco con la mirada a algún empleado del resort para que me ayude a entrar.
Pasa un señor algo ya mayor con un uniforme de esos como de recepcionistas con el lobo del hotel.
Camino a paso rápido hacia él, el cual parece darle unas indicaciones a una señora con una niña pequeña.
— Claro, al fondo a la izquierda.
Escucho como le indica a la señora cuando se comienza a alejar, corro casi tras de él para poder alcanzarlo.
El señor ese se detiene de golpe y yo me detengo rápido casi chocando con su espalda.
Me mira asustado y yo me inclino intentando recuperar mi aliento.
Nota mental: Hacer más ejercicio.
— ¿Niña esta usted bien?—Pregunta él con su típico acento francés.
Respiro profundo y me reincorporo.
— Debo llegar al restaurante, pero la entrada principal está bloqueada, ¿será que usted podría decirme como llegar allí?— Hablo un poco agitada.
El señor sonríe dulcemente y me mira como si entendiera porque andaba corriendo hacia él.
— Claro, salga por la entrada trasera que va directo a las piscinas, desde allí hay otra entrada, sabrá cual es.
Asiento y el señor se aleja, me gusta su acento francés.
Sigo su indicación y camino hacia las piscinas, en las cuales he pasado bastante tiempo desde que llegamos a Francia, la verdad es que ya había viajado bastante, en estas vacaciones estuvimos en Grecia visitando a mi Tía Stephania y mis primas Sophia y Sabrina, la cual se ha casado con un señor muy chulo, mejor dicho un- mega papacito que esta mas bueno que Christian Grey- palabras de mi tía no mías.
Salgo a las piscinas donde hay cientos de turistas, muchas chicas en sus trajes de baños y chicos que están tan buenos como la nutella, algunos padres con sus hijos pequeños en las piscinas para niños y muchas chicas con cuerpos espectaculares, ruedo los ojos al escuchar algunos comentarios fueras de lugar de chicos que pasan a mi lado casi que babeando por mi, aprieto un poco el paso cuando paso cerca de un grupo de chicos como de 10, escucho algunos comentarios sucios, y solo los ignoro.
— ¡Cuidado!
Escucho un grito fuerte, pero ya es tarde para mí, siento como un cuerpo del tamaño de King Kong choca contra mi pobre cuerpecito de gallina tamaño minion y caigo de golpe a la piscina, el agua fría, mejor dicho congelada me pincha haciéndome estremecer, y moja completamente mi vestido azul rey, y mis converse blancas, ahogo un grito cuando siento que no puedo salir a la superficie.
No me juzguen.
Chapoteo como un pez fuera del agua, he intentó pedir ayuda mientras el desespero crece en mi interior.
— ¡No... No... Se... Nadar!— Intento gritar.
Me desespero mas al no poder salir, y comienzos hundirme más rápido, la desesperación llega a mi, y siento como el poco oxígeno que queda en mis pulmones se va diciéndome Aloja Baby.
Toco fondo, trago agua como si estuviera en una competencia de quien puede beber más mientras mis pulmones ruegan por algo de aire.
Unos brazos me rodean de la cintura jalandome hacia la superficie, alguien me saca de la piscina, y yo comienzos respirar y escupir mientras toso agua, mi cabello está pegado a mi frente, y mi vestido a todo mi cuerpo mis zapatos inundados, y mi teléfono... esperen... toco como loca mi bolsillo y no esta conmigo, miro hacia la piscina y abro los ojos como platos.
— ¡Mi teléfono!— Chillo como la rubia oxigenada que todo el mundo cree que soy pero en ingles.
Escucho que alguien susurra un Mierda y luego un chapuzón.
Me reincorporo cuando siento que ya respiro mejor, y estoy segura en tierra, estoy bien, y veo como una melena oscura sale del agua, al estilo películas, un chico alto y musculoso sale de la piscina, mientras se escucha un aahhh al estilo risueño por parte de algunas chicas que están observando la escena que hemos montado.
Un chico con ojos avellanas muy claros, cabello n***o y presumo yo orgulloso de su al menos 1.96 de altura, con porte de modelo de Calvin Klein, con sus chocolaticos bien formados, mejor dicho su buena tableta de chocolates en el abdomen plano que se gasta, y mandíbula gruesa y muy definida que resalta su porte de modelo, un culo de infarto que parece tan suave y esponjoso como unos malvaviscos, tanto tiene que miro por inercia mi trasero y me siento estafada porque dicho castaño tiene más que yo, solo viste un short playero mientras me observa con una sonrisa que parece de comerciales de pasta dental mientras camina en mi dirección, sin meter que su torso estar descubierto deja al aire su brazo derecho tatuado, la tinta negra haciendo contraste con su piel blanca, y distintos modelos distintos de tatuajes se alcanzan a ver claramente, me cruzo de brazos intentando no lucir intimidada por su metro noventa y dele y lo veo con cara de pocos amigos.
Conozco los de su tipo, y no me impresiona.
— Creo que esto es tuyo— Su voz es bastante gruesa y ronca, aunque creo que intenta usar un "Tono sexy" mientras me tiende a mi... no puede ser.
— Chris— Chillo y le arranco a mi bebé de sus asquerosas manos que parecen guantes de boxeo de lo grandes que son.
Le lanzo una mirada asesina, al castaño con pinta de idiota que tengo frente.
Mi teléfono está todo mojado y aseguro que no volverá a encender jamás en mi vida, o mierda.
Mis cuatro mil canciones, ocho mil fotos, trescientas veinte y cinco aplicaciones.
Mierda.
Mierda.
Recontra mierda.
— Asesinaste a Chris— Chillo como rubia mirando mi desastre de teléfono.
— Relájate Rubia es solo un teléfono— Habla el imbécil con cara de ángel en tono despreocupado hincándose de hombros restando importancia.
Agarrenme que lo mato.
Lo recontra mato.
— Solo un teléfono— le miro incrédula, mientras me ordeno respirar— ¡Solo un teléfono!— comienzo a gritar— ¡Era mi teléfono imbecil de mierda!, ¡Todos mis contactos estaban allí, fotos, música, Todo!¡Porque no arrojamos el tuyo a ver si no reaccionas así!— Grito exasperada detrás de él se escucha un Ui la rubia tiene carácter.
— No me grites rubia oxigenada, no es mi culpa que tu vayas caminando por allí como si nada, deberías tener más cuidado para la próxima, además deberías agradecer que te salve niñita— El idiota me mira furioso, con el ceño fruncido y su mandíbula apretada.
¡Niñita tu abuela pendejo!
Mis manos las cierro en puños y aprieto mis dientes muy fuertes, mi pecho está agitado y siento mi sangre hervir dentro de mi.
— ¡Me vale que me hayas salvado!, ¡Fuiste tu quien me arrojo para comenzar!, ¡Tu eres el que debía tener cuidado animal!, ¡Y ahora por tu culpa mi telefono esta muerto, ¡en cero!, ¡Tres metros sobre el cielo!, ¡Arruinado!, ¡Roto, ¡Murió!— Grito todo hecha una furia.
— ¡Esa mierda no es mi estúpido problema niña malcriada!, ¡Deberias ser mas agradecida y considerada!, ¡Porque solo escucho tus reproches, cuando bien pude dejarte allí en la piscina!, ¡Debí haber dejado que te ahogaras, al igual que tu teléfono malagradecida!— pronuncia, mejor dicho me grita el muy estúpido al borde del colapso.
La que debería estar al borde de un colapso soy yo, no él.
Aprieto mas mi mandíbula al borde, no pienso en nada cuando ya mi mano está impactando sus mejillas dejándoles una clara marca de mi mano y volteando su cara de idiota hacia un lado dándole una fuerte cachetada, mientras el golpe resuena en seco por doquier.
A nuestro alrededor se escucha un fuerte Uhhhh.
El idiota no se mueve, está en shock, como si no pudiera procesar que acabo de golpearlo, paso a un lado hecha una furia mientras escupo fuego por la boca y las orejas, visualizo la puerta del restaurante a pocos pasos de mi así que entro completamente enojada a pesar de que unos camareros me piden que no pase, porque mojare el piso, paso mesas y logro ver a mi madre a lo lejos en una mesa apartada con vista a la playa.
Camino hacia ella con los dientes muy apretados, me siento de golpe frente de ella, mi madre se encuentra leyendo el menú.
— Ambar Lodge Pimenova se puede saber por qué...— ella me mira y abre su boca en sorpresa y sus ojos— ¿Oh por Dios que te a pasado?
Respiro profundo y la sonrisa del chico ese y luego mi mano impactando fuertemente su mejilla viene a mí
— ¡Un idiota camino aquí me arrojo a la piscina, y casi me mata ahogada, y como si eso fuera poco mató a Chris!— Chillo.
— Pobre chico.
— Ma'— me quejo.
— Disculpame,— me regala la sonrisa más falsa que he visto en toda mi vida— Quise decir pobre Chris.
— ¡Mami Queen ese tonto asesinó a mi teléfono y casi me mata ahogada debería estar en un lugar para idiotas!— Chillo.
— Ambar te comprare otro teléfono... y estas bien, solo fue un accidente.
— No lo fue, ese chico atento contra mi vida, debemos poner una denuncia, y Chris es irremplazable.— Me quejo.
— Te compare el nuevo iPhone once pro max, ¿y como se supone que vas a denunciar a una persona que ni siquiera su nombre conoces?
— No lo sé, pero debemos hacer algo, no es justo que el salga ileso después de matar a mi teléfono.
— Ya deja el drama, te compro uno nuevo y listo.
— No— chillo— el merece morir iguala que mi teléfono.
Mi madre rueda sus ojos verdes cansada.
— Nadie más morirá, ya deja el drama, debo avisarte que esta noche saldremos con Andruw, dice que tiene un regalo para ti, y que desea vernos, así que hoy no hagas planes iremos a arreglarnos para esa cena, está claro— declara mi madre seriamente.
Bufo y ruedo los ojos exasperada, genial mi telefono muere y yo en vez de buscar mi venganza debo ir de compras con mi loca madre obsesionada con la moda.
— ¿Está claro Ambar?— mi madre me da una mirada amenazante.
— Si madre, como el agua.
Ella sonríe orgullosa y toma nuevamente el menú.
— Bien ahora quita esa cara y ordenemos, muero de hambre.
Ruedo nuevamente los ojos, me molesta el hecho de que ella no le de la importancia que merece a este tema, ese idiota con sonrisa soñadora asesinó a Chris y ella me regaña a mi, la verdad es que la vida no es justa, oyeron niños.
No se hagan ilusiones, santa no existe, el hada de los dientes es falsa, no existe el conejo de pascuas, y tampoco nada de eso, la vida no lleva un final feliz escrito por cuentos disney's y la magia no es real.
Así es señores yo soy el nuevo Grinch.
Por otro lado Andruw es el novio guaporras de mi madre, llevan unos 2 años saliendo, y pues es un hombre súper atractivo, emprendedor, y muy inteligente, tiene una compañía gigantesca, con muchas sucursales en distintos estados y países, pero la principal está en Grecia, ya que él es Griego.
Es rico y caga oro, y si está solterito, según he leído es uno de los hombres más exitosos del mundo, además es súper amable y caballeroso, la verdad es que Andruw es el hombre perfecto y pienso que mi madre se ha sacado la lotería con el.
En otras palabras No me pasa.
Tomo el menú y busco algo delicioso, pero por alguna razón la estúpida sonrisa del idiota viene a mi mente.
Ese bastardo debe morir al igual que mi preciado teléfono.
Hay que borrarle esa sonrisa de chico que asegura un buen polvo por sus ricos músculos.
Ja' seguro y lo tiene pequeño.