Pov's Ambar.
— Tú— pronuncio con voz aguda.
— Tú— Habla el idiota al mismo tiempo.
Andruw y mi madre comparten miradas confusas, nos miran a ambos intentando descifrar la tensión que se ha creado, pero yo solo estoy concentrada en querer rebanarlo como un pedazo de carne con mi mirada.
— ¿Ahhhh... se conocen?— Andruw formula la pregunta que ambos estaban deseando hacer.
— Si— hablamos al unisón sin dejar de lanzarnos dagas con la mirada, ninguno quiere perder, y yo quiero sacar mi licencia de matar y acuchillar con un cuchillo de fiestas a este mata teléfonos cretino imbécil.
Quiero desgarrarle el cuello, quiero ver sangre.
¿Qué mierda hace aquí?
¿Qué esta pasando?
Donde dejaron la cámara oculta y porque no salta Jony bromas de un arbusto gritando que soy parte de un reality de MTV donde me están haciendo la broma de la cámara oculta.
Me giro de golpe a mi madre rompiendo la guerra de miradas y deseando encontrar en su rostro una explicación de porque este neandertal está delante de mí, hago un puchero queriendo lucir entre triste y molesta a la mujer que me ha dado la vida.
— Mami fue él, el mató a Chris— mi madre frunce el ceño y mira sobre mi hombro.
— Él— habla ella mirando al idiota.
— Si ese monstruo mató a mi chico— hablo con voz chillona, la cual solo uso por molestar, ella sabe que odio hablar de ese modo.
— ¿Ah disculpen quien mato a quien? No comprendo nada, ¿Cómo se conocen?— Andruw se nota más confundido que yo en este mismo instante.
—Ah cariño creo que ellos tuvieron un pequeño malentendido temprano— Andruw frunce el ceño y mi madre se engancha a su brazo.
— ¿Quien es Cris?— habla el idiota con el ceño fruncido y cruzado de brazos, ¿cómo se atreve a mencionar su nombre en mi presencia? agarrenme que lo mató— ¿Y que hace la rubia chillona aquí?— lo miro indignada, cómo se atreve.
-Rubia chillona tus pelotas maldito- quiero gritarle
Lo mataré lo juro por lo más sagrado que tengo.
— Cris es mi teléfono, el que asesinaste hoy, y que hago pues cenar con Mi madre y Andruw... su novio— hago énfasis en el mi y en su para dejar las cosas claras y que él es el intruso en este lugar.
El idiota abre sus ojos como platos y pasas mirada a Andruw, luego a mi madre y después vuelve a mi.
— ¿Ella es Cristina?— Pregunta el idiota y Andruw asiente— ¿Y quien es ella?— pregunta el anibestia.
— Eso mismo pregunto yo, ¿quien es él y que esta haciendo aquí?— hablo lanzándole una mirada asesino al anibestia.
Decidido muere con ese apodo.
— Cristina es la madre de Ambar, y Ambar él es Tristan mi hijo, pero al parecer ustedes ya se conocían y yo no se como— Miro boquiabierta al idiota, ¿como puede ser hijo de Andruw?
Andruw es tan perfecto y él tan idiota.
Digánme que esto es una pesadilla y pronto despertaré de ella, Díganmelo please.
— Ella es hija de Cristina— habla el anibestia con la mandíbula tensa— Nos conocimos en el resort, al parecer ella es una distraída, que no se fija por donde anda— lo miro indignada.
— Tú casi me matas, me arrojaste a la piscina, y no se nadar, y mataste a mi telefono— Chillo molesta contradiciendolo.
— Sigo sin entender— habla Andruw.
Niño pero que lento.
— Déjame explicarte cariño— interviene mi madre, esta se sienta y a su lado Andruw, El anibestia sigue de pie al igual que yo— Ambar tuvo un accidente con Tristan en la mañana pero ya está resuelto, no es cierto Ambar— mi madre me lanza una mirada amenazante, frunzo el ceño y la miro mal.
¿Ja' pero de que lado esta esta mujer?
— Si claro todo genial Andruw— Andruw me mira algo extrañado pero asiente no muy convencido, y claro que no está convencido, me falto agregarle mi usual notese el sarcasmo.
— Bueno comencemos la cena, si todo está arreglado es mejor dejar esto en el pasado y que ambos comiencen un nuevo capítulo— Andruw mira amenazante a su hijo esté rueda los ojos y toma asiento.
Miro la mesa y veo mi madre sentada al lado de Andruw, y solo hay cuatro sillas, eso significa que... No, ah No, allí si que no.
No pienso sentarme al lado del anibestia con cara de chimpancé disecado.
Primero me siento en el suelo.
Frunzo el ceño y miro a mi madre la cual me lanza una mirada amenazante, se que me indica que me calle y tome asiento, cosa que ignoro por completo.
Si No lo hiciera no me llamaría Ambar Lodge.
— No pienso sentarme al lado del mata teléfono.
— Genial porque yo no quiero que estés cerca mío— escupe El anibestia, le lanzo una mirada asesina.
— Mamá.
— Aws para de chillar, me das dolor de cabeza rubia— él se masajea la cien, abro la boca indignada.
— Tristan comportate y dale una disculpas a Ambar— le habla Andruw, este bufa y rueda los ojos.
— Deja de hablarme como si fuera un niño y no pienso hacer eso, es una rubia chillona exasperante— Genial hasta aquí llegaste.
— Mira imbe...
— Creo que ambos están algo estresados, así que Ambar— mi madre se mete interrumpiendome mientras me dirige una mirada de clara amenaza— siéntate y deja el tema ya, ¿okey?.
Bufo exasperada y camino hacia la mesa, observo al idiota y este me da una sonrisa que parece de un comercial de pasta dental, que dice claramente, Gane rubia chillona.
Alguien paseme el martillo para sacarle un par de dientes.
Imbecil.
Me siento en la silla y miro de reojo al idiota a mi lado.
Lo odio.
Y así pasamos la cena, yo dándole miradas de muerte a Tristan y este asesinando con su mirada, mientras mi madre habla animadamente con Andruw.
Cenamos con mucha tensión y aunque la comida estaba deliciosa no quise comer mucho, ya que mi apetito se fue corriendo en cuanto vi al idiota, en cambio mi madre estaba fascinada con todo.
Hablaban de algo X mientras yo jugaba con mi postre, y pensaba en qué estarían haciendo mis amigos en este mismísimo instante.
— Ambar hablamos de ti, ¿tienes planes para la universidad?— la pregunta de Andruw me regresa del país de las maravillas de vuelta a la realidad.
Pestañeo algo rápido y miro a los tres individuos en la mesa, Andruw me sonríe, mi madre come lentamente su postre y Tristan... Bueno el solo hace de que no existo.
— Mmmm pues si, tengo algunos— le sonrío pero la verdad no quiero hablar de ello, mi madre frunce el ceño y me mira mal.
Luego sonríe y sé que eso no traerá nada bueno.
— Claro que tiene planes, Desde hace mucho habla de que quiere estudiar diseño indumentaria, además de que quiere hacer una carrera como filósofa y escritora, estudiará en Oxford ya que tiene una beca completa y aunque aun no sale de el último año desde hace ya 2 años a tenido varias propuestas universitarias, siempre le han ofrecido saltarse la preparatoria pero ella no a querido, así que es un hecho que estudiará en Oxford— mi madre abre su boca y quiero que la tierra me trague.
— Oh— es lo único que dice Andruw sorprendido— Si la universidad de Oxford te solicito debes ser una pequeña genio, además de que Italia es una nación hermosa— me dirige una sonrisa orgulloso.
Tierra abrete y tragame ahora mismo por favor.
— Si es toda una geniecita, cuando era niña siempre fue muy inteligente, ha ganado premios en competencias de deletreo, música y baile, además de que hace dos años ganaron el decatlón académico nacional, y varios premios de debate el cual ha ganado por tres años seguidos, su padre siempre la animó en la parte de las finanzas para que ayude con la compañía Lodge, así que desde pequeña ha estudiado economía, sin meter que es increíble sacando cuentas, tiene un gran coeficiente, y también le gusta la lectura— habla mi madre la cual parece no querer callarse.
Ahora si mundo destruyete.
— Guao, ¿y por qué estudias diseño si te gusta la economía?— pregunta Andruw.
— Pues porque también me gusta mucho la moda, y es algo lindo, el poder diseñar, además ya sé economía, mi padre siempre me ayudo con eso— una sonrisa triste se forma en mis labios al recordar a mi padre pero la quitó de inmediato, además miento con una naturalidad que es hasta asficciante.
Odio los números, la moda y toda esa mierda, yo solo quiero pasar este ultimo año divertirme y ir a la misma universidad que irán mis amigos, pero no, el mundo me odia, y según mi madre mi padre estaría orgulloso si sigo sus pasos, los que el siempre me guío, así que por gratitud me hundiré en toda esa mierda, y me prepararé para algún día hacerme cargo de la compañía Lodge.
No quiero ir a Oxford quiero ir a Cambridge o Columbia, estudiar medicina, y disfrutar mi vida, lo único bueno es que podré estudiar filosofía y letras, cosa que sí me gusta, y el diseño es más que todo por complacer a mi madre, no me lo tomen a mal, soy buena para la moda pero estudiar diseño va más allá, y no quiero eso para mi vida.
— Es increíble que seas tan inteligente, y hermosa debo añadir— adula Andruw.
Le sonrío y sigo con mi postre.
— Y tú Tristan ¿Qué piensas hacer?— pregunta mi madre, levanto la mirada y lo veo suspirar y Andruw darle una mirada amenazadora, este le sonríe a mi madre.
— Pues estudiare economía y finanzas— habla el serio, como si no le gustara tocar el tema.
Mi madre asiente no muy complacida.
Pasamos algunos minutos comiendo hasta que Andruw decide citar el silencio incomodo que se estaba formando entre nosotros.
— Chicos tenemos que decirles algo— comienza este serio y esa expresión significa peligro— Queríamos que fuera una sorpresa es por eso que hoy hemos decidido que se conozcan— No se porque pero no me gusta a donde va esto— Cristina y yo hemos decidido que nos vamos a casar— abro la boca en shock, no, no, no si ellos se casan eso quiere decir que el idiota será mi.. mi... hermanastro— Así que hemos creído que ya es hora de que lo sepan.
— Queríamos decirles antes, pero no teníamos el lugar ni el momento exacto y creímos que esta seria buena forma para que ambos se conocieran— habla mi madre tomando la mano de Andruw es en ese momento cuando veo un hermoso anillo de compromiso en su dedo anular.
-Esa si que es una gran piedra.- pienso para mis adentros al ver el diamante rosa que brilla en el dedo de mi madre, con una sortija de oro blanco.
Concentrate Ambar, me regaño mentalmente.
— No pueden casarse— habla Tristan sacándome de mi ensimismamiento.
— Si, no quiero que él sea mi hermanastro.
— Yo no quiero vivir con la rubia chillona— le lanzo una mala mirada.
— Lo siento chicos pero ya es una decisión tomada— habla Cristina la mujer que me ha dado la vida.
Traicionada por mi propia sangre.
— Y hay más— habla Andruw captando nuestra atención.
— Más— Tristan suelta una carcajada seca sin gracia alguna— ¿Que más padre?, si ya con esto es la bomba— Andruw lo mira mal.
— Pues si hay más, Sabes que viajo mucho por mi trabajo y sabes más que suficiente que se está abriendo una nueva sucursal en Rusia, así que no quiero dejarte solo en la mansión de aquí, ya bastante desastre as causado allí, y bastante le has hecho pasar a las pobres niñeras de Connor— Andruw lo mira muy pero muy mal, su mirada es dura y seria, la cual me causa un poco de miedo.
— Siempre me has dejado solo, no me digas que ahora te sientes mal por ello padre— habla Tristan soltando una risa amarga y cruzándose brazos.
— No es que me sienta mal, hace tres meses te deje solo y la casa terminó en llamas, con un auto en la piscina, muchos adolescentes drogados con éxtasis, y algunos heridos, sin meter que recibí una llamada a las cuatro de la mañana diciéndome que mi hijo había creado revuelos y alterado la paz y estaba detenido, ¿lo recuerdas Tristan?— Andruw esta serio.
Tristan rueda los ojos y bufa.
— Ya superado hombre, eso fue hace tres mese— bufa este.
No me gusta a donde se está dirigiendo esta conversación.
— Pues lo he superado, más bien lo he superado tanto que Cristina fue tan amable de ofrecer que te quedaras en la mansión Lodge en Boston, estudiaras en Stamford High, y dejaras esas amistades tuyas que no te convienen lejos— Andruw habla serio.
No, no, no, no, no...
— ¿Qué?, ¡pero no puedes hacer eso!, me mandaras miles de kilómetros lejos— Se queja Tristan.
Quedo en Shock, miro a mi madre y esta me mira seria, viviré con el idiota, esto es un mal chiste.
— Está decidido, eres mi hijo y eres menor, y harás lo que yo diga— levanta un poco la voz Andruw.
— No— susurro y todos me miran— ¡No!— Grito y todos se sobresaltan— El no puede vivir conmigo, qué pasa con mis amigos, mi escuela, mis preparatoria, no podéis hacer eso, yo no he hecho nada malo para merecer ese castigo, me rehuso, quiero un abogado, ¡Taxi!— me levanto de golpe.
— Ambar siéntate— ordena mi madre.
— No ¿por qué me haces esto?, él mató a Chris, el asesino mi teléfono, ¡No!— mi madre rueda los ojos.
— Ya supera eso Ambar— habla ella seca.
— No, Andruw no supera lo que hizo el anibestia hace tres meses yo no supero lo que hizo hace horas, me rehuso, no lo acepto, demando un abogado ya mismo— chillo.
— Tu haces lo que yo diga, así que siéntate ahora mismo— mi madre me habla sería, esta enojada se que lo está, odia que la contradigan.
— Madre siempre hago lo que quieres, ya mirame— observo mi ropa— Esta no soy ni siquiera yo, iré a la universidad que tú y mi padre quieren, haré todo lo que tú quieres, quieres que sea una copia tuya, y lo hago para que no estés mal por lo de papá, tanto así que hasta me cae bien Andruw, pero hacerme esto es el colmo, y no quiero esto para mi vida, si lo llevas a mi casa juro que le haré la vida cuadritos, y seré la rubia chillona que él dice que soy, tan solo por molestare a ti, olvidate de Oxford, de diseño y de toda esa mierda, me prepararía hasta para vender salchichas fuera del estadio de fútbol americano tan solo por molestarte— escupo todo como último recurso, aunque todos saben muy bien que jamás lo haría, la verdad es que si convenzo a Cam' de venir a Oxford la universidad donde se conocieron mis padres yo encantada de ir a estudiar allí.
— Ambar Sthephania Lodge Pimenova siéntate ahora mismo— me lanza esa mirada estupefacta y amenazante por todo lo que le he soltado, gruño molesta, que diría molesta, como una fiera y me siento de mala gana mirando con asco al idiota a mi lado.
Estos era una pesadilla.
— Bien ahora que todos estamos calmados— comienza hablar Andruw— Mañana salen para Estados Unidos, tengo entendido que comienzan clases en unos días, así que si queremos que estén haya con tiempo, es mejor que ya se vayan...
Andruw sigue dando instrucciones pero no prestó ni la mínima de atención.
Viviere con el idiota.
Esto es peor que una pesadilla.
Es una catástrofe.
Un desastre.
Una calamidad.
¿Por qué a mí?