Capítulo 1.

2738 Words
Sin duda un libro, una taza chocolate caliente, y el sonido de la lluvia era la mejor combinación y eso la chica de ojos verdes lo sabía muy bien. Estaba leyendo una de sus sagas favoritas, y justamente su crush literario hacía su aparición, así que se encontraba con una gran sonrisa en su rostro. Pero unos gritos hicieron que salga de su mundo, se asomó a la ventana de su habitación, pero no vio absolutamente nada. Eso había sido un tanto . . .extraño. Harley había llegado hace tres días exactamente, en lo que ocupo su tiempo ordenando la casa, aún no había ido a visitar su nuevo barrio, ya que esperaba hacerlo con su madre — que llegaría en un rato y eso la llenaba de alivio — como habían acordado hace un par de días. Ella tenía 17 años por lo cual en unas horas más comenzarían sus clases así mismo como su madre comenzaría con su nuevo empleo. La castaña estaba un tanto nerviosa, ya que comenzar desde cero y sin sus mejores amigos no ayudaba del todo, lo bueno es que era muy sociable o eso es lo que creía, sobre el tema de las calificaciones, eso no le preocupaba, siempre había tenido perfectas notas, y ni hablar de su comportamiento, se podría decir que era la alumna estrella. Aunque no siempre se comportaba como tal. Sacudió la cabeza al volver a escuchar los gritos, pero lo ignoró pensando que solo podría ser producto de su mente por el cansancio que sentía. Retomó su lectura con una mueca algo confusa. —¿Harley? ¿Cariño? —¿Mamá? — se puso rápidamente sus zapatos y bajó al primer salón, esquivando un par de cajas. — ¡Mamá! Abrió sus brazos para luego rodear a su hija en cálido abrazo. — Ya estamos juntas de nuevo. — ella le dio una pequeña sonrisa — ¿Estás lista para el instituto? —Mhm, sí, pero estoy un poco nerviosa. ¿Está lejos de aquí? Hizo una mueca. — No tanto . . . Tendrás que usar el auto. —Prefiero caminar. Observó su enorme taza designada, junto con una ensalada de frutas. No tenía ni idea de en qué momento su madre lo había puesto en la mesa. Un suspiro hizo que levantara la cabeza — Ley, tus cambios de humor. Tienes que controlarlos, recuerda. — le dijo con una voz tranquila —. Y no sé cuántas veces tengo que decirte que el café no te ayuda. Agachó la cabeza y la volvió a subir aparentando una pequeña sonrisa. — Lo siento. Desde hace un tiempo cierta castaña había presentado problemas con el insomnio, por lo que tuvieron que recetarles pastillas— que muy pocas veces tomaba— prefería leer un libro, ya que no muchas veces le ayudaban a conciliar el sueño, por ende le prohibieron el consumo de cafeína pero vamos, todos sabían que por más que se lo prohibieran no lo dejaría por nada del mundo. Sus cambios de humor eran muy constantes, podría perderse en su mente por horas, sin saber lo que pasará en su entorno y eso era algo que no le molestaba del todo, a veces prefería estar en su mundo que estar afrontando la realidad. [ . . . ] —¡Holaa!, ¿por casualidad viste pasar a mi hermano?— preguntó una chica rubia, la castaña la miró un poco divertida. —Lo lamento, no sé quién es tu hermano— se disculpó. La chica de ojos claros la miró algo apenada — Lo siento, lo siento, eres nueva, ¿verdad?, ¿cómo te llamas? —Hola, soy Harley. — se limitó a decir sonriendo. —Soy Olivia, y tengo un hermano mellizo llamado Dereck — se presentó — No te asustes si es que lo llegas a ver, así es su cara. Obviamente yo me llevé toda la belleza. Harley parecía muy divertida ante su confesión por lo que emitió una pequeña risita. —No creo que pueda ser tan malo. —¡Créeme que lo es!. Aunque cualquier chica te puede decir lo contrario — hizo una cara de desagrado—. Definitivamente deberían ir a un oftalmólogo. —¿Tanto así? ella la miró con cara de horror y asintió frenéticamente — Créeme que sí — le dió una corta mirada a la chica y sonrió —. Aunque si lo ves bien, no es tan malo, ¿tienes pareja? Harley pareció entender a donde quería llegar por lo que sus mejillas tomaron un tono carmesí — Ehm, no. la rubia chilló y dió unas cuantas palmadas — ¡Excelente! —¿Entonces, estamos en la misma clase? asintió —. En las mismas clases, tenemos el mismo horario — hizo una pausa— y para tu buena suerte, mi hermano también está con nosotras. ella solo soltó una risa divertida. —¡Aquí es! — exclamó la rubia, agarró la mano de la castaña y entrar al aula— Siéntate conmigo. Ella sintió con una sonrisa. Observó a la clase rápidamente, algunos tenían sus ojos puestos en ella, y otros simplemente dormían. —...Como todos saben, hace unos días se encontraron dos cuerpos en medio del lago, Estoy aquí para decirles que el alf... — algunos de los estudiantes se aclararon la garganta antes de que terminara aquella frase, y dieron un vistazo rápido a algunos de sus compañeros. — que la policía está haciendo todo lo posible para atrapar al asesino— se corrigió rápidamente. ¿hubo un asesinato?, se preguntó. El director entró y todos se quedaron en silencio. — Buenos días, chicos. Tenemos una nueva estudiante este año. — le dio una mirada y sonrió de lado, para luego indicarle que se ponga a su lado. — Ella es Harley Clarck, hagan todo lo posible para que se sienta bienvenida. El timbre que le daba fin a las clases sonó por todo el lugar. Guardó sus cosas rápidamente y se apresuró a salir de la clase. —¿Vienes con nosotros?— cuestionó la rubia. —No quisiera molestar. —No lo haces, ¿Verdad, Dereck? Harley, quién había mantenido la vista fija en Olivia, dirigió sus ojos hacia el muchacho que se había puesto al lado de la rubia. El mencionado solo se limitó a asentir. —¿Hace cuánto llegaste al pueblo?— preguntó, cuando terminaban de dejar las bandejas de comida. el rubio-castaño le dió una mirada divertida a la chica, a lo que negó divertida. Harley tragó su comida— Hace unos tres días. —Oh. ¿Ya recorriste el pueblo? —No he tenido la oportunidad aún. —¿Por qué? —Disculpa a mi hermana, suele ser muy curiosa y molesta— habló por primera vez desde que se sentaron, Dereck. Les dió una sonrisa— No te preocupes. Mi mamá tuvo un percance con su vuelo, así que decidí organizar un poco la cosa mientras llegaba. —Vaya. Entonces nosotros podemos ayudarte dándote un recorrido— chilló, haciendo que su hermano rodara los ojos— No quiero incomodarte con mi pregunta pero. ¿Por qué escogieron este pueblo para vivir? —Mi mamá es doctora. Le ofrecieron un trabajo acá y no dudo en aceptar. Los hermanos compartieron una mirada— Ya veo. ¿Y qué hospital fue? Frunció el ceño y se metió la fruta a la boca— Eh, creo que era Americanwest. No estoy muy segura. —¡Oh! ¡Nuestro tío trabaja ahí! ¿No es genial, Dereck? —Sí, es... estupendo. la rubia miró mal a su hermano—. Ahora que conoces a mi querido hermano, ¿ves que tenía razón? Dereck la miró — ¿Tener razón tú?, eso es nuevo, ¿de qué hablamos? —De que me llevé toda la belleza de nuestros padres— responde obvia. El mencionado bufó. — Veamos si ella piensa lo mismo, querida. la castaña soltó una risa. Olivia le regaló una sonrisa a Harley— y cuéntame de ti. —¿Qué te gustaría saber? ella pareció pensarlo— ¿Hacemos el juego de las cien preguntas?— ella asintió— bien, ¿color favorito? —El verde. —¡El de Dereck también es el verde!— chilló emocionada. soltó una risita— ¿cuál es el tuyo? —No sabría, el rosado bebé o un rosado cálido, quizá un coral— soltó un suspiro— pero sin duda es uno de esos . —Un derivado del rosado— concluyó Dereck, exasperado, su melliza chasqueó la lengua afirmando. —¿Helado favorito? —Lúcuma con chocochips, ¿el tuyo es de fresa? ella asintió frenéticamente— sí, ¿cómo lo supiste? —Intuición. —O es que eres muy predecible— soltó su hermano. —¿Cuál es el tuyo?— preguntó la castaña viendo al chico. —Te reirás. ella lo miró confundida— ¿por qué lo haría? —Todos lo hacen cuando me lo preguntan. —Es cierto— afirmó Olivia, metiéndose fruta a la boca. —Es el de pistacho. la castaña frunció el ceño— ¿Eso existe? él rió— ¡Lo sé! Los chicos o mejor dicho Olivia y Harley se pasaron todo el almuerzo platicando, mientras que Dereck solo se mantenía escuchando lo que decían, de vez en cuando opinaba una que otra cosa, mirando el perfil de la chica, una sonrisa inconscientemente salió de sus labios al verla sonreír, observó que sus ojos verdes brillaban más de lo normal cuando hablaba de las cosas que le gustaba, como los libros de misterio, el dibujar y tocar el piano, prestaba atención a cada cosa que salía de su boca pero hacía como si no le interesará. Harley cada cuánto tiempo le daba una mirada al ojiazul y eso no pasó desapercibido por cierta rubia que veía todo con una sonrisa, en una de esas la mirada de Olivia justo cayó cuando Harley miraba a su hermano para después prestar atención a lo que hablaban y mirarla pero se sonrojó al ver que le había atrapado viendo al chico, cosa que la hizo sonreír. [ . . . ] Harley suspira y se sienta en el lugar sobrante— Derek y Olivia se habían sentado separados— después de todo eran los únicos asientos que sobraban. El profesor inicia explicando su clase de economía, mientras ella trata de entender el tema , pero un ruido detrás la distrae. —¿Qué pasa, Thom?— escucha decir a una chica. —No encuentro mi bolígrafo, Alei— susurró en respuesta— Juraría que lo habría dejado uno antes de irme, pero...— —Eres un despistado.— soltó con una risita. —Y tú una pesada. —¿Pero yo qué he hecho? —Te cuento de mis problemas y tú solo te burlas. —¿Pero qué otra cosa podría hacer? —¿Hello?, ayudarme por ejemplo, duh. Harley duda, pero mira el bolígrafo de repuesto que había tomado por si acaso, y lo toma entre sus dedos. —Toma, me sobra uno— el chico la mira sorprendido, pero un breve golpe por parte de su amiga lo hace reaccionar y lo toma. —Gracias— ella le sonríe y ambos se quedan mirando— Soy Thom. —Harley— la castaña mira a su amiga. —Alei— mira la hora y vuelve su atención a la chica— ¿Eres nueva, verdad?— murmuró, mientras copiaba lo de la pizarra. —Sí, ¿tanto se nota? ella negó divertida— no, solo es que lo supuse porque nunca te había visto por aquí. —¿Hace cuánto vives por acá? —También se podría decir que soy nueva, bueno, no del todo, pero sí si comparamos con los demás, llegué hace unos meses a mitad de curso del año pasado— finalizó te contar— ¿Tienes planes para la salida?. Podríamos ir por comida o hacerte un recorrido por el pueblo— pausa— También podríamos acompañarte hasta tu casa. Harley le regala una sonrisa— Lo último suena bien. —¡Genial! —¿Puedo hacerles una pregunta? ambos chicos la miran y asienten — claro, ¿pasó algo? ella dudó un poco pero se atrevió a preguntar — ¿Qué es lo pasó con los chicos del lago? Thom puso una cara de horror. —No sabemos mucho sobre ese tema, los policías lo han tenido en un caso privado. La clase transcurría con normalidad hasta que el timbre sonó, anunciando así el final de las clases, los chicos se pararon, para agarrar su cosas y guardarlas. Los mellizos se acercaron a la castaña y se despidieron de ella, o al menos Olivia lo hizo efusivamente mientras que Dereck movió la cabeza en señal de despedida, a lo que la castaña le dió una pequeña sonrisa. —Nos vemos, Ley— pronunció la rubia, besando la mejilla de su nueva amiga. —Hasta mañana, Liv. ella se dió media vuelta pero luego paró para voltearse nuevamente— ¿Tienes como volver?, podemos llevarte a casa si deseas. Alei y Thom tomaron sus cosas, parándose al costado de ambas chicas. —No te preocupes, Liv , nosotros la llevaremos— habló Thom. —Igualmente muchas gracias— le sonrió la castaña, haciendo que le devolviera la sonrisa. —Oh, claro, ¡Los veo mañana, chicos! [ . . . ] Su primer día de clases, Ley acababa de llegar a la institución, ya tenía sus horarios y el número de las aulas. El timbre que daba comienzo a las clases sonó, haciendo que de un respingo. ¿Pero qué? Había jurado que todavía faltaban como diez minutos, sacó el papel de su bolsillo donde tenía sus clases anotadas, se dio un pequeño golpe al no haber buscado con tiempo el aula. Divisó la escalera y giró justo antes de pasar, lo cual fue una muy mala idea. Su rostro chocó con la espalda de alguien, su bolso cayó en uno de los escalones. —Perdona — Exclamó. —Deberías mirar por don . . . ¿Quién eres? Alzó la vista para ver con quién había chocado, no lo conocía— o eso creía—pero eso no era novedad. Lo primero que observó es que era unos cuántos centímetros más alto que ella, tenía los brazos cruzados, no parecía molesto por aquel choque. —Harley. En serio lo siento, intentaba encontrar mi aula. Hizo un ademán con las manos restándole importancia. — No te preocupes, la próxima intenta ver por dónde vas, es un gran consejo. — respondió, evaluándola con la mirada. —Lo anoto, ¿Quién eres tú? La observó con curiosidad, sabiendo de quién se trataba, el chico abrió la boca para contestar, pero un grito lejano de una chica lo interrumpió. — ¡Dereck! ¿Dónde estás? —Y yo soy Dereck, recogió el bolso y tomó el horario, y la chica que grita es mi hermana, por favor, vámonos, tengo suficiente en casa como para verla acá. —¿Tan malo es? el chico ladeó la cabeza — Uno se acostumbra — contestó encogiéndose de hombros. —Vamos, no pude ser tan malo. le dió una sonrisa — No, no lo es, compartimos todas las clases, te acompaño. ella asintió agradecida. —Así que Dereck. enarcó una ceja un poco divertido— ¿algún problema con mi nombre? —No, solo es un tanto— se quedó unos segundos pensado en qué decir. —¿Un tanto...? —Lindo— completo con una sonrisa— Te me haces conocido, Dereck. —También te me haces conocida, Harley. —¿Fuiste tú el que me ayudó hace unos días, no? asintió silenciosamente— sí, y fue hace tres días. —¿Contando los días para verme, joven Dereck? una risa ronca salió de su garganta— probablemente. un estudiante se acercó al dúo informándole al chico que el director lo buscaba, por lo que tuvo que entregarle sus cosas a la muchacha. —Lo siento, Harley, no podré guiarte a tu salón, pero no estás tan lejos. —Oh, no te preocupes. Muchas gracias. —Cierto, si mi hermana pregunta por mí, no me conoces — ella soltó una risa—. Espero verte por ahí. Le regaló una sonrisa — También espero verte por ahí, Dereck.
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