Una semana atrás...
Sentí como las sabanas estaban pegadas a mi cuerpo como una segunda piel, mi madre al parecer había apagado el aire acondicionado para "economizar gastos" según sus palabras, así que fui obligada a levantarme por el calor y el estar tapada de pies a cabeza no ayudaba.
Me diriji a la cocina a prepararme algo para desayunar, era sábado, no pasaban de las 8 de la mañana y yo ya estaba despierta ¿saben lo cruel que es eso para alguien que estudia de lunes a viernes y debe de estar en la escuela antes de las 7:00 a.m. y duerme hasta tarde por hacer tareas?
Mamá dejo una nota en la mesa de la cocina diciendo que llevo a mi hermana a clases de pintura y qué se demoraría y bla, blaa..blaaa.., es muy normal no ver la en casa, siempre esta ocupada y cuando no también dice estarlo.
Estaba por ver el segundo capítulo de la primera temporada de la serie The vampire daires, fue una recomendación de una chica con la que hice un proyecto en biología hace un par de días, Damon Salvatore había robado mi corazón, cuando de pronto mi móvil sonó y me saca del trance en el que me encantaba.
Estire el brazo para alcanzarlo de la mesa de noche pero tire el vaso en el que hace un momento bebía mi leche, me pare y fui por un trapo limpio para secar lo derramado. Cuando estaba por entrar a mi cuarto el móvil volvió a sonar, me acerque lo mas rápido posible y conteste, sin siquiera ver quien era.
-Bueno- dije.
-Saskia, ¿lista para la mejor noche de tu vida? -Dijo esa voz que era inconfundible.
-¿Porque te emociona tanto? Es solo una estúpida fiesta de alguien mas estúpida, Marcus.
-Alguien anda de mal humor, ¿traes el chango descalabrado? -pregunto a forma de burla.
-¿El que? -dije con clara confusión en mi voz.
-Si, el chango descalabrado, de sangrona, muerta viviente, en tus días de menstruación o no sé cómo le llames a esos días.
-¡Eres un cerdo Marcus!
-Gracias por el cumplido. -Dijo riendo con un tono de picardía en su voz.
-Como sea, mi ciclo menstrual no es de tu incumbencia. Por cierto, te importaría marcar me mas tarde, estoy limpiando algo que tire por tu culpa. -Dije con fingida molestia.
-Ja ja ja claro, te marco en 10. -Y dicho eso colgó.
Yo, por mi parte, termine de limpiar, lo que no me tomo mas de 5 minutos así que marque el número de mi mejor amigo.
Contestó al segundo timbre. -Saskia -fue lo único que dijo.
-Listo, soy toda oídos. -respondí ya con mejor humor.
-¿Recuerdas que hoy sábado es la fiesta de Catherine?
-Como olvidarlo, si te has encargado de recordarme lo todos los días.
-Es porque es la última fiesta a la que asistiremos antes de pasar a la universidad, pero tu eres una aguafiestas Saskia.
Respire profundo, es verdad que no soy amante de las fiestas, no es que no allá ido alguna es solo que mi significado de diversión no era el mismo que el de los demás.
-Sabes lo que opino respecto a ellas, pero acepte ir que es un progreso. ¿no?
- Tratándose de ti no me extrañaría que justo al llegar a la fiesta empezara el apocalipsis por sacarte de tu área de confort -dijo bastante animado. -¿Te parece si paso por ti a las 9 de la noche?
-Me parece bien, cualquier cosa yo te hablo. Hasta pronto.
-Bien, hasta luego zombie.
Deje mi móvil en la cama, y empecé a buscar que usar para la fiesta...
La tarde paso de lo mas normal, mamá seguía sin aparecer en la casa y mi hermana Alira ya había llegado hace horas y se encontraba en su cuarto.
Marque a mamá y le recordé que hoy tendría una fiesta y que Marcus pasaría por mi. Al parecer estaba de lo más emocionada, solo me pidió que me cuidara, ni siquiera me dio hora de llegada y hasta me dio permiso de beber, no mucho solo un par de vasos, 2 paras ser exacta, los cuales quizás ni tomaría.
Faltaban 8 minutos para las 9 de la noche cuando tocaron la puerta. Al abrirla vi a Marcus, y valla que lo vi.
Este iba vestido casual pero no por ello pasaría desapercibido, llevaba un jeans azul obscura y una playera morada con cuello v y un chaleco n***o, esa ropa hacia resaltar su cuerpo trabajado, casi babeaba por el ¿que me pasa? Mentalmente me di una bofetada.
-¡Wooow! Saskia, te vez sexy - dijo con el tono de voz un poco elevado.
Yo por mi parte, llevaba puesto un vestido n***o al cuerpo y que llegaba a medio muslo, así que enseñaba bastante pierna, debo admitir que me miraba estupenda.
Las palabras de Marcus me sacaron de mis propios elogios y me hizo sornrojar.
-Cierra la boca que va a entrar una mosca y por cierto tu no te vez tan mal. -Dije tratando de disimular mi nerviosismo que al parecer él no había notado.
Al llegar a la casa de Catherine se encontraban unos chicos bebiendo en el jardín de enfrente en el típico vaso rojo, la plática entre ellos se veía muy animada, antes de pasar por una lado de ellos con Marcus escuche sobre un tipo que había puesto un nuevo record en algún juego estúpido sobre bebidas, aun no entrabamos y ya estaba arrepentida de ir.
No lo sabia en ese momento, pero cuando puse un pie dentro de es casa y la madera rechino, debí de haber tomado eso como una advertencia.