4

502 Words
-Sabes lo mucho que significas para mi, ¿verdad? -dijo Marcus. -Si, me lo has echo saber con acciones y palabras ¿Porque lo dices? -No quiero herirte u ofender te de algún modo que no me de cuenta, pero lo mejor será que nos demos mas espacio... Oh no, esto no esta nada bien - mi corazón empezó a acelerarse. -Saskia, siempre podrás contar conmigo pero sabes que solo somos amigos y esta pasando algo raro con nosotros. Y no me refiero a raro bien, si no lo contrario. Esto lo hago por nuestro bien, por nuestra amistad. -Basta Marcus,¿estas terminando con esta amistad de años por Catherine? -No, no estas entendiendo, solo es tiempo, que las cosas se aclaren. -¿Que es lo que se tiene que aclarar? -dije tratando de controlar mi voz. -Que sólo somos amigos Saskia, nada mas... Esas palabras hicieron eco en mi cabeza, solo somos amigos... Sentí un gran peso en mis hombros, como si alguien hubiera dejado caer una tonelada en ellos. -Entiendo, se cual es mi lugar y jamás eh pretendido ser algo mas que amigos y me disculpó si algunas de mis acciones te dijeron lo contrario. Y si me permites es tarde y tengo que irme. -dije levantando me de la silla y caminando entre el comedor que se encuentra en el 3er piso de la plaza. -Espera yo te llevo. -dijo mientras caminaba a mi espalda. Me detuve y mire hacia atras para encontrarlo a dos pasos de mi, su rostro reflejaba preocupación, angustia o quizás simplemente estaba equivocada. -No Marcus, yo puedo ir sola, además hablaste por ambos cuando dijiste que necesitábamos espacio - dije tratando de controlar mi voz. Parecía querer decir algo pero no salio ninguna palabra de su boca, así que decidí seguir mi caminó, dejándolo atrás, entre la gente. Caminé sin saber cómo llegue a una estación de taxis que se encontraba afuera de la plaza, subí al primer taxi que ví y pedí que me llevará a casa, no podía creer lo que estaba pasando por un estúpido comentario acaba de perder a mi mejor amigo, esto tenía que ser una broma de muy mal gusto. Al llegar, la casa se encontraba vacía, algo usual, así que me dirigí directo a mi cuarto. Abrí la puerta y me avente boca abajo a mi cama y empeze a gritar y llorar contra una almohada. -¡Soy una tonta! Si no le hubiera dicho nada a Catherine, nada de esto hubiera pasado. Empecé a patalear como niña pequeña en mi cama. Había arruinado todo, ¿Como puede ser que la escoja a ella? Yo soy su amiga, y no cualquier amiga, su mejor amiga y ahora me dice que necesita tiempo para ¡¿Aclarar las cosas?! , ¡¿Que clase de cosas?! Maldije por ello, debí controlar un poquito mis impulsos, sentí que mi cara ardía de tanto gritar y llorar y decidí que si quería espacio, espacio le daré.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD