Y aquí, terminando de vomitar en el escusado digo, ¡no lo vuelvo hacer!
No asistí a la escuela por que me sentía fatal, mi mamá sólo dijo que hablaríamos cuando regresará del trabajo y no insistió en que fuera a clases.
Acostada en el sofá, con mi pijama floja de cuadros y mi intento de moño despeinado, escucho sonar mi movil una, dos, tres veces... No quería levantarme de la comodidad qué me brindaba el sofá, pero el movil no dejaba de sonar, maldije al dejarlo en la mesa de la cocina.
-¿Qué pasó? - lo dije sin ver siquiera quien me había marcado.
- ¿Porqué no viniste a la escuela? Estamos a unos días para terminar. - dijo esa voz tan masculina qué me gustaba tanto oir pero ahora, en ese preciso momento me molestaba tanto y sólo podía recordáe sus palabras que hacían eco en mi cabeza "SÓLO AMIGOS".
-No te debo explicaciones - y dicho eso, colgué y bloquie su número telefónico de las llamadas y del w******p.
Empiezo a creer que al estar con resaca hace menos tolerable al resto del mundo.
(varias horas después)
Una voz familiar me desperto, era la voz de mamá hablando con Alira, mi hermana.
Instintivamente busque mi movil para ver la hora, no lo podía creer, 3:50 de la tarde. ¿Cómo puede ser que allá pasado tanto tiempo?
Di un pequeño brinco del sofá, asi es, seguia acostada ahí, después de colgar con mi estúpido ex amigo puse una captitulo de la serie The vampire diaries, primera temporada, crei que seria buena idea iniciarla de nuevo pero después de unos 30 minutos de ver a los hermanos Salvatores caí en un profundo sueño del cual no fui conciente hasta hace unos segundos.
-... Hola - fue lo único que pude decir antes de sentí un sabor asqueroso en mi boca seguido de mucha salivación, no pude si no salir corriendo al baño.
Me inque en el piso justo a tiempo para vomitar, santo dios, como pude ser qué expulsara tantas cosas si hacia más de 6 horas no comia nada.
No se cuanto tiempo pase debajo de la regadera, nisiquiera pensaba nada en especifico, es como si estuviera en un cuarto blanco donde no hay nada.
Me cepille los dientes por 2da vez, aun sentía un pequeño sabor amargo en mi lengua.
Salí del baño envuelta en toallas y me dirigí al cuarto cuando llamaron a un costado mio, era mi mamá, de nuevo, estaba tan sumida en la nada que no la escuche.
-Toma estas pastillas, te ayudarán a sentirte mejor - decía mi mamá mientras me estendia 2 pastillas blancas acompañado con un vaso de un zumo de naranja o por lo menos eso parecia.
-Cuando te cambies bajas a cenar - fue lo ultimo que dijo y bajo las escaleras.
Yo me sentía mal, físicamente mal y moralmente peor, agradezco mucho qué mi mamá no me preguntara nada aún, pero es cuestión de tiempo para que lo haga.
¡Mierda, que fue lo que hize ayer!