¿¡Mierda, que rayos hice ayer!?
No lo decía a modo de pregunta ya que recordaba en mayor parte lo que hice, sin embargo esa expresión era más de asombro, no me crei capas de hacer algo así.
Por lo general era la típica chica que no hacía nada, que sólo estaba como espectadora pero ahora no fue así, ahora yo estuve en escena.
... Bueno, no podia seguir evitando la realidad asi que después de cambiarme con algo cómodo (pans y playera oversize) baje a la cocina donde por supuesto se encontraba mi mamá.
-Hola... - fue todo lo que pude decir con un hilo de voz apenas audible.
-Hola - respondio ella, sin quitar su vista de mí.
Sentía que me estaba escanenando de pies a cabeza y eso me hizo sentir muy pequeña como si pudiera ver en el interior y saber lo que hice ayer...
-Hija ¿como te sientes? ¿Las pastillas han ayudado? - preguntó mi madre con un tono de preocupación en su voz.
-S-si, mucho mejor - respondí aclarándo me la garganta y sin levantar la vista de la mesa observando los platos con comida.
En la mesa se encontraban unos platos con hot cakes, huevos revueltos y fruta picada, y tengo que admitir qué olía muy bien, estaba recuperando el apetito después de haber vomitado litros y más litros de algo que claramente no recordaba haber comido ni tomado.
- Mamá solamente quiero decir que lo siento, disculpa si te preocupé ayer... dije sin levantar la vista de la mesa ya que no quería encontrarme con esos ojos...
- Hija, se que no pasó mucho tiempo con ustedes, y qué estás pasando por una etapa complicada, la adolescencia puede ser muy difícil... Solo te pido que si sales me avises dónde estás o dónde vas a estar. Yo no te prohíbo que salgas, todo lo contrario, pero no puedes no llegar a la casa, no contestar las llamadas y no avisarme, tenía un nudo en el estómago... ¿entiendes lo que te quiero decir?
-... Si mamá y lo siento - lo dije totalmente honesta y levantando la vista por primera vez desde que bajé de mi cuarto y pude anotar en su cara el cansancio y la preocupación de un día antes.
-¿ hay algo de lo que quieras hablar? - pregunto mi mamá con un tono ya más tranquilo.
- Siendo completamente honesta, no..
- Hija no quiero ser como mi madre, una mujer estricta y llena de reglas pero estás castigada y tendrás que sacar la basura y hacer la limpieza de la casa por un mes. Y no te voy a agobiar con lo preocupada que estaba pero esto no se puede volver a repetir - dijo con un tono un poco elevado y firme. - Te voy a dejar para que cenes ya que voy a llevar a tu hermana a una pijamada con sus amigas, te amo mucho, y por favor piensa cómo puede afectar tus decisiones a los demás... - dicho eso se levantó, me dio un beso en la frente y subió a la habitación de mi hermana ya que escuché como la llamaba diciendo que si no se apuraba llegarían tarde.
Bueno no fue tan malo como creí, pensaba mientras metía un poco de papaya en mi boca.
Quizás está mal decirlo pero me siento aliviada de que esto ya haya pasado, estaba demasiado preocupada imaginando las cosas que me diría, que me castigaría quizás por un año y un sinfín de cosas que al final no pasaron o por lo menos fue mínimo en comparación a lo que yo pensaba.