He aprendido en esta vida a disfrutar de mi propia compañía.
Miro al doctor y sin ser invitado se sienta a mi lado.
—Es un placer encontrarte aqui—me mira, evito que lo haga, no quiero que se dé cuenta que he estado llorando.
—A ti igual—respondo, con la mirada fija en los columpios.
—¡No ha sido un buen día!—tiene toda mi atención. Sus ojos negros como la noche me observan con aire abatido.
—¡Ya somos dos!—digo.
—¿Que se puede hacer para mejorar el día, Willow?
Lo pienso, personalmente, la cocina me anima, eso funciona conmigo, no sé si con el doctor.
Suspiro.
—Es una pregunta difícil, supongo que, haciendo algo que te gusta.
Él sonríe de medio lado.
—¿Eso hace olvidar?
Lo miro con suma atención, que paradójica es la vida. Él quiere olvidar, yo quiero recordar.
—No te hará olvidar, pero estoy segura que te mejorará.
Nos quedamos en silencio mirando para todos lados como colibrí en busca de una flor para extraer la pole, y lo agradezco porque en sí ya es incómodo mantener una conversación con alguien desconocido que a su vez es conocido.
—¿Quieres tomar algo?—invita. Lo miro y acepto.
Creo que necesito tomar algo.
Caminamos hacia un bar pequeño, acogedor, con una barra gigante de madera y solo 5 mesas. Algunas personas beben, son pocos, la mayoría están en la barra donde piden y se van.
En cambio, el doctor me invita a una mesa y pide una botella de vino con dos vasos y hielo.
—Bien... me gusta el vino, espero que a tí también—comenta.
Sonrío.
—Si me hace olvidar mi realidad, entonces, es mi nueva bebida favorita.
Me mira con curiosidad.
—Nuestras realidades no son lo que esperábamos.
—Depende del ojo que lo digas.
—¡Explícate!
—No es la misma la realidad de tener dinero y una despensa llena a no tener nada y estar llena de perdidas.
—Difiero con eso, pero en parte estoy de acuerdo. Cada quien percibe su realidad de manera distinta. En mi caso, soy un soltero que busca de amor, con todo el dinero del mundo pero vacío por dentro.
Enarco una ceja, nos traen la botella de vino y el doctor sirve en los vasos de vidrios con hielo.
Tomo el vaso y sonrío.
—¡Brindo por la honestidad!—él me mira con una risita—. ¡Salud!
Chocamos nuestros vasos y bebemos un sorbo.
—¿Que hay de tí, también en busca de amor?
Titubeó. No recuerdo haberme enamorado nunca.
—Tal vez. Quizás estoy esperando que el destino coloque a la persona correcta en el camino.
Se carcajea, no sé que es lo gracioso, pero me uno a su risa.
—Quizas tengas a la persona correcta delante de tí y no te das cuenta—me guiña un ojo. Capto su mensaje.
—Vaya... hablas como si dejaste pasar a la persona correcta.
Se toma de un solo golpe el vino que queda y se sirve más.
—Si. La dejé escapar. Ella no estaba enamorada de mí si no de otro.
—¡Salud por los amores no correspondidos!—él se ríe y choca una vez más el vaso.
—Eso no se ve bien—me señala las vendas de las manos. Mi expresión se ensombrece.
—¡No es nada!
—Parece que golpeaste a alguien hasta la muerte.
Pongo los ojos en blanco.
—Ojala lo hubiese matado.
Él se ríe.
—Entonces, la causa de tú mal día es un chico. Espero que por lo menos sea guapo.
Lo miro mal.
—No quiero hablar de eso.
Levanta sus manos en rendición.
—Bueno, lo que tú digas.
Me bebo el vino y me sirvo más.
—Cuentame de esa mujer que te enamoraste—digo.
Me mira con cautela.
—Asi no funciona esto Willow. Ambos tenemos que responder a preguntas. Y tú me debes una, y con la verdad, estoy seguro que bajo esas vendas las heridas deben estar muy mal.
No solo abajo de las vendas, abajo de la ropa también tengo más heridas. Sonríe, entiendo su juego, una pregunta por otra.
—Ya. Una pregunta por otra.
Chasquea la lengua.
—Lo has entendido.
—Bueno, comienza.
Me mira con una risita.
—¿Que te paso en las manos?
Bebo un sorbo de vino.
—Golpeé la pared, repetidas veces. Un infeliz después de tener sexo conmigo me robó—mentí. No soy capaz de decirle que soy una hoja en blanco. Además, no quiero que haga preguntas sobre una noche que no recuerdo.
Alza el vaso de vino.
—¡Cretino! se aprovechan de las mujeres vulnerables.
—No, no, no. No quiero ser vulnerable.
Resopla.
—Tu turno.
—Bueno, técnicamente, asumí que no le interesaba y cuando ella se enamoró de otro, ya no había nada que hacer. Nunca le dije lo que sentía.
—Oh, más vino—sirvo para ambos—. Ese fue tú error doctor, asumir y nunca hablar. Es mejor amor manifiesto que reprensión oculta. Si, le hubieses hablado de tus sentimientos, quizás, estuvieras casado con ella.
Se rió con nostalgia. Bebió vino y se quedó pensando un rato. Supe que estaba pensando en ella.
—Por cierto... llevamos varios vasos de vino, y la mitad de secretos y no se cómo te llamas.
Otra risa de su parte.
—Victor.
—Victor...—repito—. Y bien victor, ¿cómo conociste a Gwen?
Se acomoda en el asiento ladeando la cabeza hacia atrás, como si recordar ese primer encuentro fuera sublime, mágico. Se rió mientras se acariciaba el mentón.
—Fue inusual. Ella, estaba hablando por teléfono con un montón de libros en la mano. Discutía con alguien mientras que yo procuraba no llegar tarde a un cita. Entonces, salí a toda prisa, corriendo por todo el campus de la universidad de Frost cuando tropecé con ella—toma una pausa a su relato y se queda pensando como si estuviera reviviendo ese momento—. Ella estaba enojada, hermosa. Y yo... yo estaba riéndome a medida que la ayudaba a recoger sus cosas. Estaba tan hermosa, con esa camisa roja, ese pelo rubio con las raíces negras y... y...
—¿Pelo rubio?—rectifico.
Interrumpe el relato y me mira.
—Si. Cuando la conocí tenía el cabello pintado a rubio, cuando le volvió a su estado natural quiso dejárselo así. Por cierto, tenemos una foto—de su bolsillo saco la cartera, la cual tenía una foto de él y Gwen.
Observo la foto y verifico que es verdad. Hubo una temporada dónde Gwen tenía el mismo color de cabello que el mío.
Abro la posibilidad de que ese hombre de cuero sea un conocido antiguo de Gwen, pero ¿cómo? Gwen no se ve que sea esa chica de tener amigos como él, quizás, en su etapa universitaria.
Todo me parece raro, la Gwen que había idealizado por años está involucrada con un criminal.
Tengo que descubrirlo.
Tengo que descubrir: ¿quien es Gwen?
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Disponible próximo capítulo. Corran a leerlo.