—Es que no puedo—Gritó Adeline quien se encontraba hablando por celular. Me había levantado por los estragos que se lograban escuchar en el cuarto, abatiendo mi sueño. —La respuesta es no, quisiera ayudarlos pero hoy es un día importante para mí—Exclamó aún gritando. Pase por un lado de Adeline dándole un pequeño beso en la mejilla, susurrando para darle los buenos días, aunque aseguraba que para ella, ya no eran tan buenos días, estuve recogiendo los platos de la mesa, los lleve al lava platos, mientras Adeline discutía por el teléfono, yo, medio dormido aun, me puse a fregar y a limpiar todo el chiquero que se encontraba en la cocina. —Disculpa el desastre amor—Dijo adeline después de dar fin a su llamada. —No te preocupes amorcito ¿Quién te llamaba?—Pregunté interesado en saber qui

