2018 Siempre me gustó el silencio, pero nunca el de las bibliotecas. ¿Por qué se supone que uno debe estar callado y hacer el menor de los ruidos posibles al caminar dentro de una? La gente tendría que acostumbrarse a leer con sonidos alrededor, pienso. Si no pueden hacerlo, entonces es porque lo que están leyendo no es tan entretenido como para transportarlos a otros mundos. He leído más de una decena de títulos que parecen interesantes, diría que en un silencio sepulcral, cuando un estallido me saca de mi tarea nada cotidiana. Miro en esa dirección y veo a una chica agachándose para recoger unos cuantos libros esparcidos en el suelo. ―Lo siento ―murmura al darse cuenta que tiene mi atención―. No quise interrumpir… ―Tranquila. Creo que a este lugar le hace falta un poco de vida. Puede

