A L E X I S
10 A Ñ O S A N T E S
Caminaba por la facultad, mis amigos me esperaban del otro lado del campus, hoy me tenían una magnifica propuesta, como siempre o como ya era costumbre entre nosotros.
A mitad de semestre debíamos tener una conquista la que el otro eligiera y con ella pasar lo restante del semestre.
Esta sería mi quinta conquista, las chicas anteriores nunca se enteraron de que fueron parte de una apuesta así que no había pruebas para desacreditarme con las demás y de alguna manera advertirlas del estilo de hombre que era, para mi simplemente era un juego, al que le dedicaba relativamente poco tiempo, ya que realmente mi prioridad era graduarme con honores de mi carrera como futuro doctor.
̶ Tu conquista mi querido Alex este semestre será ̶ dijo apenas me vio mi amigo, Sebastián. ̶ ¡Karen Steward! ̶ exclamo.
̶ ¿Karen Steward? ̶ Y aunque ese era mi estilo de vida, no conocía a las chicas a las cuales tenía que enamorar, no hasta que su nombre me fuera revelado. Por lo general escogíamos chicas lejos de la facultad para así poder verlas menos en caso de problemas.
̶ Aquí querido amigo esta todo lo que necesitas saber ̶ me lanzo un sobre.
̶ Karen Steward, veinte años, estudiante de literatura inglesa, comparte departamento con Julia Winston ̶ leí el pequeño reporte.
̶ En la siguiente hora viene su horario y un poco de su vida ̶ dijo Drake, otro de mis amigos. ̶ Y también anexamos una foto ̶
Eso llamo mi atención, no éramos los típicos chicos guapos que enamoran a las chicas menos agraciadas a las que nadie les presta atención y de las cuales terminamos enganchados, no, ese no era nuestro estilo, elegíamos chicas guapas e importantes en su círculo social.
En esta ocasión, Karen era una rubia de ojos azules y piel un tanto blanca, nada fea pero si algo ya me molestaba de ella, era esa sonrisa la cual habría de más en aquella foto mostrando más dientes de los necesarios.
Ahí estaba mi próxima diversión, ya que una carrera que demandaba demasiado muy pocas veces podía disfrutar del exterior, agradecía a este pequeño juego que teníamos porque me sacaba de mis pensamientos universitarios, pero no tanto como para descuidar de lo que sería la carrera de mi vida.
̶ ¿Cuál es el plan? ̶ pregunte cuando termine de ver los documentos.
Porque todo esto era planeado de una manera en la cual yo me pudiera acercar hasta la chica sin levantar sospecha alguna.
̶ Su amiga Julia estará fuera por intercambio, infiltraremos a Ava...̶ y se creyeron que solo los hombres nos divertíamos con esto, algunas mujeres se reían de lo ingenuas que pueden ser otras.
Y aunque el juego se limitaba a pasar una noche con la chica elegida, si se lograba más las ganancias de la apuesta aumentaban un diez por ciento, todo un negocio por diversión.