—Al parecer... —musitó el doctor. —¿Son dos? —No pudo contener la pregunta. Catherine desvió la mirada hacia D’monte, quien estaba igual de sorprendido que ella. No sabía exactamente cómo sentirse; apenas se dio cuenta de la situación, su mente comenzó a dar vueltas. Esto era más de lo que podía asimilar. Si un bebé ya era una noticia abrumadora, dos bebés era mucho más que eso. ¿Qué haría ahora? —Efectivamente, son dos —informó el doctor, revisando el estado y las medidas—. Tienes alrededor de 10 semanas. Todo parece estar bien, sin embargo... —Se quedó callado y eso heló la piel de Catherine. —¿Qué sucede, doctor? —preguntó Catherine enseguida, notando la preocupación en su rostro. Odiaba que no respondiera rápido. —¿Pasa algo con ellos? —también cuestionó Marcus, disgustado con el

