Narrador: Lion
Eran las cuatro de la mañana y aún no había podido dormirme. Mía no aguantó mucho y cayó rendida luego de unas tres horas. Fui cuidadoso con ella, no quería lastimarla ya que tiene un cuerpo pequeño y frágil. Sentía que se iba a quebrar como la porcelana. Su cabeza está apoyada en mi pecho, abrazándome con fuerza. Me resulta muy molesto pero no me es posible quitarla. Solo puedo mirar al techo sin expresión, pensando en cientos de cosas. Ni siquiera estoy cansado, maldita sea...
Al menos ya es mayor de edad y lo confirmé ya que husmeé entre sus cosas. Su DNI confirmaba que está a punto de cumplir 19. También vi que tiene novio, eso lo saqué de su teléfono. Hay fotos y mensajes con él, parece un gran chico que ha sido atrapado por una perra que de seguro lo utiliza para algo. Le habría mandado un mensaje para decirle la verdad pero no soy tan atrevido como para meterme en la vida de otros de ese modo.
Me llegó un mensaje a mi teléfono de un número desconocido mientras revisaba la hora. No se me hace familiar para nada y... ni siquiera debe ser bueno. Eran unas cuatro imágenes que me dejaron muy sorprendido. No, creo que sorprendido no es la palabra, impactado más bien. Y aparte de estar impactado, sentía rabia, odio, desprecio y cualquier otro sentimiento negativo que pueda describir la sensación. Si estaba algo arrepentido de haberme acostado con esta chica, ahora ese arrepentimiento se fue a la mierda.
Sabía que se iría en un momento donde yo estuviera despistado, ¿y qué mejor que cuando uno se duerme? Fueron astutos. Chelsey ahora mismo está en un vuelo camino a no sé dónde diablos con las niñas y... ese hijo de puta va con ellas. En las imágenes se podía ver a ella y Jackson con las trillizas a punto de abordar. Y en la última imagen... se están besando. Un beso pequeño, casto, pero que fue suficiente para hacerme morir de celos.
«Se suponía que ella era mía... Pero yo puedo jugar el mismo juego.»
Fueron sacadas desde lejos, de algún lugar oculto para que no vieran a la persona fotografiándolos. No tengo ni idea de quién pudo haberme mandado esto, pero tengo mis sospechas. Y si llega a ser quien pienso, por desgracia le tendré que dar las gracias. Dejé el teléfono a mi costado, quizás ahora pueda dormir un poco. Una sonrisa apareció en mis labios mientras cerraba los ojos.
Chelsey POV
—Chloe, cariño, siéntate bien que te caerás —por lo general están tranquilas en un vuelo, pero justo hoy es como si las tres hubieran tomado energizante.
—Siena tiene sueño, así que caerá rendida dentro de poco —el pobre de Jackson trataba de tener a las otras dos en sus lugares.
Lion solía calmarlas cuando se ponían insoportables. Les cantaba un poco y enseguida lo rodeaban buscando su abrazo para poder dormirse. Ahora es obvio que no estará por bastante tiempo, pero venirse a Inglaterra nos ayudará mucho para reiniciar nuestras vidas.
—Chels ¿crees que descubra a dónde hemos ido? —rápidamente negué.
—No lo hará al no ser que Mathew abra la boca. Lion nunca supo sobre las construcciones de M&C, el tema es que en Londres construimos dos fabricas en vez de una. Si Lion por casualidad descubre sobre eso, solo se enterará de la principal que está en Londres, pero no de la otra ya que la compramos en vez de mandarla a construir.
—¿Estás segura de que es un buen lugar?
—Bakewell es hermoso si te gusta un poco la vida rural. Compré una linda casa gracias a Lara, es enorme ya que las niñas están acostumbradas a corretear —Siena ya había cerrado los ojos y Sky va por el mismo camino. Chloe aún está inquieta jugando con mi collar.
—Creo que debemos hablar de... —lo interrumpí.
—Olvida lo que pasó en el aeropuerto, si te sientes incómodo yo...
—¡No, no! Para nada Chelsey, lo quise desde hace mucho tiempo. Sé que estás confundida y no sabes qué pasó con exactitud, así que no tocaremos ese tema si te molesta —suspiré.
—Lo lamento Jackson.
—No lamentes nada, lo entiendo. Pero debes entender también que tú decidiste separarte de él y ahora estás libre ¿comprendes? Lion está igual.
—Eso no me hará olvidar que lo amo y me lastimó.
—¿Sabes? Hace unas horas él me había llamado para que le contara dónde estás. Me pidió que fuera hasta la mansión y...
-¿Y fuiste? ¡Jackson eso es igual a cometer suicidio! Sabes cómo es Lion. ¿Qué pasó?
—Bueno... —se rascó la nuca— Me negué rotundamente a darle información y terminamos discutiendo un poco. Yo le dije algo fuerte solo para hacerlo sentir mal y casi salgo de ahí en un cajón.
—Cállate antes de que termine de hacer lo que él empezó.
—¡Mami! —Chloe me mostraba el collar como si fuera lo más asombroso del mundo.
—Ay qué lindo collar, amor.
Lion POV
Me desperté con un sueño tremendo. Mía se encontraba llamándome y sacudiendo mi brazo para que al menos abriera los ojos, pero es casi imposible ya que sólo dormí cuatro horas. Hoy no voy a rendir nada de nada...
—¿Qué diablos quieres? —hablé con una voz ronca y entre bostezos.
—Despedirme, debo irme ya que mis padres se darán cuenta de que no estoy. Llegan siempre a las nueve así que debo estar allá.
—¿Y para qué me despiertas? Solo vete y ya —cubrí mi rostro con una almohada pero ella me la arrebató.
—Sólo quería despedirme —sentí su boca sobre la mía por varios segundos. En ningún momento había abierto mis ojos y no pienso hacerlo por al menos dos horas más—. Dejé mi número en la mesa, por si quieres repetir algo —escuché su risita chillona—. Me ha encantado, eres sensacional y prometo no decirle a nadie sobre esto.
Luego de unos minutos, escuché que se abría y se cerraba la puerta con sigilo informándome que ya se había marchado. Ni de broma la volveré a llamar, es muy peligroso hoy en día. Gruñí en voz baja e intenté seguir durmiendo sin éxito. La habitación estaba hecha un desastre, pero no me pondría a limpiar. Habían sobres de condones abiertos, ropa y otras cosas tiradas por el suelo. Busqué mis prendas y salí de ahí de la forma más impecable posible.
«Sí Lion, la verdad es que eres un gran hijo de puta.»
El mismo número que me había enviado las imágenes ahora me está llamando. Menos mal que ya me encontraba dentro del maldito Ferrari que Chelsey dejó a mi cuidado, ya que al fin se había dignado a comprárselo pero ni siquiera se lo llevó, porque me sobresalté bastante por los nervios.
—¿Quién eres? —por suerte soné firme.
—Por favor, es obvio que soy yo —Lila. Lo sabía, sabía que ella buscaba algo.
—¿Qué hacías en el aeropuerto?
—Volaba hacia Chicago ya que alguien no quiso darme hospedaje —fingía tristeza.
—No te pondría bajo mi techo ni en un millón de años, maldita.
—¿Así me tratas luego de hacerte un favor? Lion esas fotos son verdaderas, ella se besó con tu hermano, con Jackson. ¿No piensas hacer nada?
—¿Qué se supone que haga? Me pasé un mes completo sumergido en la miseria y ahora me di cuenta de lo idiota que fui, solo quiero volver a vivir.
—Ya sabes lo que te diré. Aún no respondes a lo que te ofrecí aquel día.
El recuerdo llegó al instante, cuando me encontraba en Miami.
«Había estado un rato tomando el sol ya que no tenía otra cosa que hacer. Las reuniones habían terminado hoy por la tarde y mañana a primera hora ya volvería a casa.
—Lion... —es voz se me hace conocida. Abrí mis ojos y me encontré con una Lila casi desnuda al no tener nada cubriendo su pecho.
—¿Qué diablos haces tú aquí? —no había vuelto a hablar con ella desde que me llamó estando en casa de mis suegros hace dos años.
—Estoy de vacaciones... —se acercaba lentamente, pero solo podía sentir asco al tenerla así.
—Ajá, sí un gusto haberte visto, ahora retírate, me repugnas.
—¿Qué te pasa? Tú no eras así hace un tiempo Lion, has cambiado.
—Por supuesto que cambié Lila, ahora tengo una familia y sólo ellas me importan —me paré molesto dispuesto a irme de ahí, pero me detuvo.
—Déjala o tenme como amante. Lion quiero tenerte otra vez, anda... Esa estúpida no merece a semejante hombre como tú —era patética. Hablaba despacio intentando sonar "sensual" y su dedo índice se movía por mi pecho trazando líneas imaginarias.
—Eres idiota en verdad —escupí.
—¡Lion! Esa horrible mujer no es nada al lado tuyo. En verdad no comprendo qué le ves; su cabello, esa ropa... Su cuerpo es horrendo.
—¿Tienes envidia de una chica siete años menor que tú? Cariño eso es normal cuando se entra poco a poco en la vejez. Al ver que una no tiene estrías o celulitis se vuelven perras hablando mal —reí.
—¿Me estás diciendo vieja? —hizo un gesto exagerado de indignación.
—Totalmente. Ya no aguantas lo mismo que antes, no podrías. Lo que a ti te mata es que yo esté con una mujer que a pesar de haber tenido tres hijas, sigue luciendo candente y de vientre plano. ¿No te das cuenta de que la apariencia no importa luego de que te enamoras?
—¿Enamorado? ¿Tú? ¡Por favor Lion! Mejor inventa algo más creíble. A ti siempre te importó el físico, admítelo.
—Te lo admito completamente querida primita. Y es por esa razón que no me meteré nuevamente contigo. Me das asco de todas las maneras posibles, te has vuelto muy venenosa. ¿Qué pasó contigo Lila? —no iba a permitir que me respondiera. Cuando intenté irme, nuevamente me detuvo.
—Tengo otras necesidades ahora.
—¿Cuidar de tus hijos? Si no estoy mal te embarazaste por ahí y tuviste otro niño. ¿Qué ejemplo les dará su madre?
—Cuidado con lo que dices mocoso...
Se había acercado deprisa hacia mí, tanto que con un leve empujón me tiró sobre una silla subiéndose encima. Por reflejo y para apartarla, mis manos fueron a su cintura buscando también algo en dónde sujetarme.»
No sabía que ese día Chels había viajado también a Miami y quería visitarme. Pero vio una cosa completamente diferente a lo que fue. El rostro de Lila había quedado muy cerca del mío, y ella al estar sin sujetador se volvía todo claramente una escena comprometedora. Quiero explicárselo de todas las formas posibles pero no puedo porque... no está conmigo.
—Lila, te dije cientos de veces que ya no quiero estar contigo. Hoy en día me parece repugnante el hecho de haberme acostado con mi prima. Deja de ser así y búscate una vida, mujer —casi olvidaba que ella estaba al otro lado de la línea esperando mi respuesta.
—No, sé que tarde o temprano volverás a cometer esos pecados, bonito. Eres Lion While, el más mujeriego de Nueva York. El día en que en verdad te deje de importar tu separación de esa puta, ese día vendrás a buscarme.
—Sigue esperándolo sentada. ¿Pero sabes qué? Te debo un favor por haberme mandado esas fotos.
—¡Sí! —gritó entusiasmada, pero corté la llamada antes de que pudiera pedirme lo que ya es obvio.
«Mierda, quiero sexo otra vez.»
Hacerlo con Chelsey era más que excitante. Ella se supo adaptar a mí y tenía bastante resistencia. Con el paso del tiempo era cada vez mejor. Siendo yo un hombre sexualmente muy activo, siempre aprovechaba los momentos para hacerlo en cualquier lugar. La cocina, el baño, la piscina, el hall, el sótano... dónde fuera. Y Dios, cómo la extraño. Sus masajes para quitarme el estrés, sus palabras bonitas para animarme a hacer tratos con empresas amigas, o cuando me cocinaba un pastel de chocolate sólo porque yo se lo pedía.
—Bienvenido señor. ¿Tuvo una buena noche? —no había tardado casi nada en llegar a la mansión, o quizás fue porque pensé miles de cosas por el camino.
—Ah, estuvo... regular —ver la sonrisa en su rostro también me hizo sonreír a mí. De seguro ya todos suponen que me quedé con alguna mujer y por algún motivo les agrada.
—Me alegro por usted. ¡Ah señor! Le llegaron ya algunas cartas, entre ellas la invitación para la reunión que usted sabe —la última vez que asistí a esa reunión en Florencia, Chelsey terminó embarazada.
—Creo que este año me apetece ir. ¿Cambiaron la ubicación? —pregunté mientras subía las enormes escaleras, juro que necesito un ascensor.
—Será en París dentro de tres semanas. ¿Hablo con su asistente para que confirme su asistencia y busque un hotel?
—Sí por favor —así que París... La ville de l'amour. ¿Qué sorpresas tendré esta vez?
Narrador: Chelsey
—Déjame repasar esto nuevamente —Mathew estaba diciendo lo mismo por enésima vez—. ¿Estamos en París para la reunión aún sabiendo que Lion también va a estar?
—Nuevamente voy a responderte que sí.
—Tú estás completamente loca. Me esforcé para mantenerte en secreto y vas por ahí, mostrándote como si nada. Chelsey, si quieres volver con él solo ve y dile que... —lo interrumpí a tiempo.
—¡No! La cabeza de Lion no funciona de esa forma. Estoy muy segura de que ya se acostó con otra o algo así. No pienso volver con alguien que se comporta de esa manera. ¿Sabes algo sobre ese tema? —Math me observó inexpresivo.
—Te recuerdo que tú misma me contaste sobre tu beso en...
—¡No es lo mismo, ya detente! Tienes 30 años y pareces un niño. Math no te pongas tierno.
—¿Tierno? ¿Bromeas?
—¡Tierno! No te das cuenta pero inflas tus cachetes haciendo reproches —pellizqué sus mejillas con fuerza provocando que apartara mis manos con un fuerte golpe. Gruñó y solo reí.
—¿Ya estás lista verdad? La reunión comienza en dos horas pero tardaremos en llegar, hay mucho tráfico.
—Vayamos saliendo, yo llamaré a Jackson para ver cómo se están comportando las niñas.
Narrador: Lion
—¿Dónde está el camarón frito? Era con arroz y salsa de champiñones.
—Mm, por lo visto hubo confusión de menús señor, le traeré su comida enseguida —no terminó, pero le cerré la puerta en la cara.
Solo una hora para que comience esa maldita cosa y no logro decidirme por la ropa. Suerte de que me consiguieron un hotel a tan solo dos manzanas del lugar. Me había traído dos valijas repletas de ropa y ninguna de ellas era un traje. ¿Por qué? Pues porque quiero estar cómodo y solo lucir elegante estando normal. Tengo más dramas que una mujer para estas cosas...
Tengo una chaqueta la cual adquirí hace muy poco, es negra y de cuero, pero al ser larga me llega hasta casi las rodillas dándome un estilo juvenil. Si la convino con unos jeans negros ajustados y unas botas Timberland creo que quedaré presentable y muy moderno.
Mientras arreglaba mi cabello poniéndolo de un lado al otro, noté que solo faltaban 15 minutos y llegaba tarde. Tomé mi teléfono y la invitación para luego salir corriendo hacia abajo. Voy a ir caminando, sin haber comido. Al llegar incluso desde lejos se podía ver la cantidad de personas que había. Repleto de periodistas y algunos fanáticos de celebridades que asisten. Debía pasar por la alfombra roja, sacarme fotos, saludar y dar entrevistas. Este año me toca presentar un nuevo proyecto...
—¡Lion! ¡Lion! —una chica tras las vallas me llamaba seguida de otras que recién lograban verme.
—¡Hola bonitas! —los gritos me dejaron sordo, pero intenté no cubrir mis oídos por educación.
No veía a nadie interesante a mi alrededor. No creo que ella haya venido aquí, pero eso sería en verdad estupendo. Caminé y caminé sacándome fotos solo y con conocidos. Y en cuanto a las entrevistas, evité todo lo relacionado con lo personal diciendo que me encontraba estable.
Ya estaba en la entrada esperando a que alguien me asignara una mesa cuando escucho un gran escándalo en la alfombra por alguien. No me habría girado si tan solo no hubiera oído a varios reporteros gritar el nombre de mi mujer.
Estaba despampanante con un largo vestido de color dorado que dejaba ver sus piernas, tentando a cualquiera... Dios, que belleza. Desde que es madre, sus caderas y sus pechos están más grandes. Y si antes ella era toda un infarto, ahora está muchísimo mejor.
Su cabello castaño ahora era rubio, se lo habrá teñido en estas semanas, pero le queda perfecto con su piel pálida, incluso le resaltan esos ojos verdes que tanto me vuelven loco. Sé que no me vio y tampoco Mathew que estaba a su lado sonriendo ambos para las cámaras. Puedo acercarme y hablarle o hacerme el tonto y buscarla al final de la gala. La verdad la última me tienta más, ¿por qué? Porque podemos hablar con tranquilidad en algún lado. Y no, no solo hablar.
—Señor While... —me había olvidado del pobre hombre que me indicaba mi asiento.
—Discúlpeme, ¿eué me decía?
—Su mesa es la número uno. Se sentará con el señor Bill Gates, su esposa y Warren Buffett —por un momento creí que estaría nuevamente con el marica imbécil que intentó meterse con Chels hace cerca de tres años. Lo malo de esto es que la mesa es la más llamativa del lugar, estando hasta el frente.
—Perfecto entonces.
Las primeras dos horas pasaron tranquilas. Tomé vino mientras charlaba animadamente con las agradables personas de mi mesa. Bill siempre fue muy simpático y es un hombre repleto de conocimiento. Además su esposa es un amor. Y en cuando a Warren, también es simpático a pesar de que estoy peleando con él para ver cuál de los dos sube en el ranking.
Ya llegó el momento de presentar proyectos y esas cosas, por lo que debí levantarme y subir a la tarima. Estaba haciendo un gran esfuerzo para no mirar a las personas. Sé que mi mirada de toparía enseguida con la de Chels quien solo estaba tres mesas detrás de la mía.
Chelsey POV
—¿Hablará? ¿Qué nuevo proyecto tiene? —estaba bastante aturdida. Ver a Lion ahí arriba me pone nerviosa.
—No escuché nada en While's a pesar de trabajar con él. Creo que es algo lo cual pensó por su cuenta.
—¡Shh! Ya le toca —todos en la mesa me miraron con una sonrisa.
Cuando dijeron su nombre y se acercó hasta el micrófono, todos comenzaron a aplaudir. Luego la sala quedó en completo silencio, así que empezó a hablar con una gran sonrisa en su rostro. Por alguna razón está nervioso, me puedo dar cuenta por cómo se muere el labio de vez en cuando.
—Como todos saben, soy dueño de empresas grandes y pequeñas. Poseo petroleras, una cadena de joyerías, de ropa, supermercados, ensambladoras, entre otras. Todas las empresas que forman parte While's, cada local, cada fábrica... genera en total más de dos mil millones de dólares en un solo día. Pero obviamente mucho más de la mitad de eso, se va invertido en materiales nuevos, mejoras de los lugares y el sueldo de los 300 mil empleados que poseo alrededor del mundo cada mes. Eso me dejaría a mí unos 700 millones por día; les pido por favor que hagan la cuenta de cuánto sería eso en un año.
—¿A qué quiere llegar con todo esto? —me susurró.
—¡Cállate Mathew! —no dijo más y seguimos escuchando.
—Pero esa suma es inimaginable, no puede ser posible que While's produzca tanto. ¡Son cerca de 250 billones! —dijo alguien en el público.
—¿Increíble cierto? Quizás ahora crean que estoy exagerando y que soy un loco que está haciendo el ridículo. Pero como sé que este ingreso es verdaderamente real, soy capaz de mostrarles los papeles. Pero para que se queden más tranquilos, cerca de tres cuartos de esa cifra se va en impuestos al estado, por lo que ni siquiera llegan a estar en mi posesión.
—¿Y qué hay del resto señor While? —le preguntó Gates con una sonrisa sincera a lo que él correspondió.
—Solo gano cinco mil millones por año, el resto es donado de forma anónima. 60 billones son donados alrededor del mundo, señores —enseguida todos comenzaron a aplaudir—. ¡No tienen ni idea de lo fácil que es obtener dinero! ¡Hace tan solo dos años yo no poseía ni siquiera el 50% de lo que tengo ahora! Esas cifras inimaginables no son controladas por mí, todos las tienen y no son conscientes de ellas. ¡Trabajen duro y controlen el mundo! ¡Hagan el bien y no se ensucien las manos! ¡Al diablo el que diga que el dinero no es poder! —la sala ya era un completo escándalo, pero inclusive yo estaba saltando por su discurso.
—¡Así se habla! —gritaron a mi costado.
—¿De dónde creen que han salido esas nuevas ciudades majestuosas en África? ¿Acaso creen que el gobierno de China está acabando con la pobreza de su país? ¡Absolutamente no! ¡Soy yo! ¡Somos nosotros! Y eso señores, es hacer el bien. ¿¡Quieren algo más caritativo!? ¡Hace dos años yo solo donaba 20! —la prensa hablará de esto por meses.
********
—Admito que es carismático. Dio todo ese discurso solo para decir que construiría varios parques de estilo utópico alrededor del mundo —dijo Mathew mientras salíamos al patio del lugar para dar comienzo a la fiesta.
—Sabe hablar, es verdad. Ahora olvidando lo que pasó, debes ayudarme a evitarlo en toda la noche.
—¡Ah no! Yo aprovecharé la fiesta para beber, charlar y conseguir negocios que puedan beneficiar a M&C; evítalo tú sola —y con eso se fue, dejándome con la boca abierta por la sorpresa.
Sé que Lion ya me ha visto, pude sentir su mirada en el alfombra roja e incluso la estoy sintiendo ahora. Me está viendo sentado en la barra mientras charla con alguien. Pude apreciarlo de reojo para que no se percatara de que lo noté. Si no me pierdo ahora, vendrá a hablarme cuando me encuentre en un lugar apartado.
Pero... podría hacer una escena cliché y meterme entre las personas de la pista de baile. Él vendrá sin duda a buscarme. Quizás pueda hablar un poco, pero si piensa que volveré está muy equivocado.
Terminé sentada en una mesa del rincón bebiendo una margarita. De repente me habían atacado los celos cuando vi que una mujer se le acercó a coquetear y mandé a la mierda cualquier plan. Lion la quiso apartar varias veces, pero esta insistía y debió dejarla acompañarlo al menos por un rato. Deseaba con todas mis fuerzas ir y agarrar de los pelos a esa maldita zorra pero sería inmoral. Ver cómo ponía la mano en su muslo y subía despacio para provocarlo... ¡Agh! Más vale que la saque de su lado o yo misma me encargo de eso sin importar qué. ¿Sigo enamorada? ¡Por supuesto que sí! Soy tan idiota que lo sigo amando a pesar de lo que hizo.
No puedo, debo mantenerme firme y no rogar.
Me levanté para salir de ese lugar y no tener que presenciar la escena. Me estoy torturando yo sola. Necesito buscar algo con lo que entretenerme, no puedo irme así como así, si vine fue para pasar una buena rato. Sabía que algo como esto pasaría y estoy actuando como una idiota.
Hay un baño dentro del lugar, el cual es un enorme teatro, donde parece que no entra nadie, así que me metí ahí para despejar mi mente un rato. Está fuera de servicio ya que no funciona nada de aquí por un problema en las cañerías. Saqué mi teléfono para actualizarme un poco en las r************* . ¡Maldición! Lion es tendencia en Twitter. Creo que ya comencé a sudar por la desesperación. Mi mente no deja de buscarlo.
—Al fin —me sobresalté tanto que mi teléfono voló hacia alguna parte de este lugar. Intenté calmar mi respiración llevándome una mano al pecho.
—¡Bastardo! No me asustes así —él rió.
—Creí que me habías notado, después de todo hice bastante ruido al entrar.
—¿Qué quieres? —Lion abrió grande sus ojos al escucharme ser tan brusca.
—Hablar.
—No hay nada de qué hablar, esto ya murió, no hay retorno. ¡Ya no me importas Lion! —sonaba alterada, y es que lo estaba a diferencia de él, que está tranquilo con los brazos cruzados.
—Claro, y te importo tan poco que saliste corriendo muerta de celos al verme con otra —sí se había dado cuenta, maldición.
—¿Celosa? ¿Estás seguro? —dije intentando sonar divertida.
—Muy seguro... —un segundo y ya lo tenía sobre mí, acorralándome contras los lavabos.
—¿Con cuántas has estado mientras no estoy? —se lo solté dudosa pero firme. Lion sonrió de costado.
—"Mientras no estoy." Eso es algo posesivo...
—¡No cambies el tema! —a estas alturas ya hablaba entre dientes.
—Mm sí, he estado con alguien, pero solo una vez.
—¡¡Eres un...!! —cubrió mi boca con su mano.
—No, no, creo que estamos 50/50. Tú no te estás quedando atrás, amor.
—¿De qué diablos hablas? ¡Yo no soy como tú! Eres un maldito mujeriego que... —me interrumpió.
—¿Que no eres como yo? —soltó una gran carcajada—. Chels, déjame mostrarte algo —sacó su teléfono y buscó algo con impaciencia. Cuando por fin dio con lo que quería, me lo colocó frente a la cara para dejarme apreciar que era una foto de Jackson y yo en el aeropuerto... Oh no.
—Eso... Eso es... —tartamudeé buscando una respuesta.
—Eso es verdadero. Te besaste con alguien más, y no con cualquier persona, con mi hermano. No estás libre de pecados, mi cielo —cada vez que me llamaba con esos apodos, lo hacía con cariño y deseo, como si me rogara para que regrese.
—Es un 100/50, te recuerdo que tú te acostaste con una de tus putas.
—¡Ah! Me vuelves loco cuando dices esas cosas, te comen los celos. Es un 100/100 porque estás hablando del tío de las niñas.
—¡No las metas en esto ahora! —lo aparté bruscamente y me moví hacia la puerta.
—¡¡Te las llevaste!! ¡Dos meses Chelsey! ¡Dos putos meses en los cuales no las pude ver! ¡Devuélveme a mis hijas!
—¡Las verás cuando tu cabeza funcione de otra forma! ¡Por ahora solo sirves para el sexo! No demuestras amor, no demuestras fidelidad... No quiero que mis hijas tengan un padre el cual es un bastardo.
—¡Lo que viste ese día en Miami fue un completo mal entendido! ¡¡Yo te fui fiel!! —cuando él eleva la voz, te das cuenta de cuan enojado está.
—¡¡Mientes!! ¡No pienso caer en esa mentira Lion! ¡Te hablabas con ella casi todas las noches y llegabas muy tarde a casa! —necesito despejarme, siento que comenzarán a caer las no lágrimas.
—¡No maldición, no! No lo entiendes, no era Lila —él supo antes de que me moviera que iba a abrir la puerta y retirarme, por lo que se abalanzó para poner la tranca y acorralarme nuevamente.
Su nariz rozaba mi cuello dándome escalofríos. Sentía sus frías manos sostener mi cintura sobre la tela del vestido, clavando sus dedos en mi piel con fuerza para retenerme. Por instinto le abrí paso en mi cuello cuando sentí su lengua deslizarse lentamente hasta la clavícula.
«No puedes Chelsey, no dejes que te toque.»
Empujé su cuerpo con fuerza casi haciéndolo caer. Me miró con sorpresa y rabia; por lo visto le dolió que lo rechazara de esta forma. Sé que está desesperado por tenernos otra vez, pero no puedo creerle. Él en verdad hizo eso con su prima.
—Ni se te ocurra volver a tocarme. Ya no más Lion, esto ya no da para más...
Tenía la salida libre, por fin podía irme, pero no. El maldito nuevamente evitó mi huida con su mano. Esta vez mostraba un gran enojo, con su ceño fruncido y la mandíbula apretada. Acercó su rostro muy cerca del mío y viéndome a los ojos con esa mirada asesina, me habló entre dientes acompañado de una voz cargada de veneno...
—Voy a encontrarte, y cuando lo haga, juro que volverás a ser mía Chelsey Lynch.