Había llegado a Los Ángeles justo a tiempo para la reunión que había solicitado, hoy cuando me subí al jet me había llegado ya, la información que le había solicitado a Gonzalo. No había mucho que ver en aquellos documentos, no me decía con exactitud quien era la persona de tras del desfalco, pero con solo decirme la IP del computador del cual se había realizado todo el proceso, ya podría averiguar quién era. Cosa de la cual se había encargado Allen, antes de bajarnos del jet. En medio del viaje, había recibido también un mensaje de audio por parte de Luca, sorprendiéndome al escuchar la voz de Cam, donde le exigía que dejara de seguirla, contesté aquel mensaje con un simple “has lo que ella diga Luca” y le di al enviar.
En este momento me encontraba, dentro de la oficina del director general, estaba trabajando en su computador, con un Gerardo muy preocupado caminando de un lado hacia el otro, cosa que me estaba poniendo de mal humor, ya que no me deja trabajar con tranquilidad.
—Gerardo, estate tranquilo hombre — le dije — ya sé que no tienes nada que ver con lo que está sucediendo y si te sigues comportado de esa forma, todos se darán cuenta de que estoy aquí por un motivo en especial y no por los chequeos de todos los años — agregué
—Puedes pedirme tranquilidad, pero no sé cómo hacer eso ¿entiendes que esto estaba sucediendo bajo mis narices y no me di cuenta? —habló, saqué la mirada del computador
—Solo intenta ponerte sobrio y no me expongas delante del culpable — dije — solicita una reunión extraordinaria, voy a hablar sobre el tema quiero que el culpable se exponga solo — agregué
Gerardo solo asintió y camino hasta su escritorio, tomo el tubo del teléfono inalámbrico y luego de presionar el numero uno se comunicó con su secretaria.
—Envía un correo electrónico a todos solicitando una reunión extraordinaria, quiero hasta a los de la limpieza en ella — habló
Luego volvió a bajar el tubo y me miró, solo hice por asentir.
Eran las tres de la tarde ya, yo no había comido nada desde ayer por la noche y que encima de todo, solo había sido dos trozos de carne, ya que debí llevar a Camila a casa y luego con la pelea ninguno de los dos comió algo de aquella pizza. Allen me había traído un café esta mañana, pero con eso de la investigación, ni siquiera había probado un sorbo de él. De todas formas, con todo el problema de la empresa, el problema con Cam y encima que Emir no estaría contestando mis llamadas, para poder decirle el asunto por el cual no podría asistir a la cena de mañana, el hambre había abandonado a mi cuerpo, solo me sentía cansado y enfermo, verdaderamente me sentía muy enfermo, pero aún me quedaba bastante tiempo aquí en Los Ángeles, sabía que este asunto llevaría para un rato largo.
—Ya está todo listo, cuando quieras podemos ir a la sala de reuniones — avisó Gerardo, asentí
—Vayamos entonces — dije, poniéndome de pie
Estiré mi cuerpo al hacerlo y caminé de tras de él, pasamos por su secretaria quien al verme solo asintió con su cabeza y se mostró incomoda, le devolví el gesto y seguí mi camino. En la entrada a la sala de reuniones me encontré con mi hermano, caminé hasta él de forma disimulada y le hablé cerca de su oído.
—Ya puedes comunicarte con los detectives, diles que pueden abrir el caso, envíales toda la información y que esperen a mi llamado — dije, él asintió — quiero que todo sea silencioso, el nombre de Cam se manchará si alguien sabe de esto — agregué
—Suerte ahí dentro — dijo dando golpecitos en mi hombro
Solo asentí y caminé con dirección a la sala de juntas, cuando ingrese todos saludaron, solo hice por caminar hasta la punta de la gran mesa y allí tome asiento. Miré a cada uno de los presentes, estaban literalmente, todos los trabajadores, eran tantos que había algunos que debieron quedarse de pie.
—Seré directo e iré al grano, para no tener que tomar mucho tiempo de su valioso horario de trabajo — dije — Ayer mi hermano Allen, se ha dado cuenta de algunos fallos en los datos de los ingresos de la empresa, se comunicó con Cassie — dije y miré a la recién nombrada — para asegurarse de que los datos enviados fueran verídicos, de cierto modo lo era, por lo que al profundizar más en ellos, nos dimos cuenta del desfalco enorme de dinero que había, desde hace un año ya, setenta millones de dólares en un año — cuando dije aquellos todos comenzaron a murmuran entre sí.
Mis ojos viajaron de inmediato a la culpable de los hechos, quien miraba preocupada a todos, manteniéndose inmóvil en su lugar.
—Aun no pudimos dar con la persona que lo está haciendo, así que les pediré que entre todos trabajemos para hacerlo — agregué — o quizás, si la persona que lo está haciendo quiere cooperar y entregarse ahora mismo, puedo asegurar que los cargos en su contra serán mucho menores — hablé
Evité mirar a la chica, sabiendo que la reunión estaba siendo completamente gravada, por lo tanto, todos sus movimientos serian analizados luego.
—Quien sea que lo hizo, lo planeo muy bien, ya que utilizo una cuenta a nombre de mi prometida para desviar todo el dinero — todos prestaron atención a mis palabras entonces — No sé si quizá pensó que podía creer aquello, verdaderamente lo que hizo fue muy tonto, confío ciegamente en la persona que amo — dije — ella es tan rica como yo, por lo tanto, no tiene que robarme o casarse conmigo para hacerse de mi dinero — agregué
—Aun no le hemos dado parte a la policía de esto — habló Gerardo — así que, persona que hizo todo esto ¿estas dispuesta a confesarlo? — agregó
Miré a su secretaria y ella estaba tensa en su lugar, solté un suspiro y miré a Gerardo mientras negaba con mi cabeza, él asintió.
—Bien, nosotros seguiremos investigando y les estaremos anunciando cualquier progreso que tengamos, como la persona responsable con quiso copear, daremos anuncio a la policía cuando sepamos quien fue — anuncio él — ten en cuenta, que la demanda va a ser el doble del dinero que nos sacaste, quizás y hasta tus días en prisión se hagan eternos — dijo
—Gracias a todos por venir — dije
Sali de la sala de juntas, seguido de Gerardo y Cassie, en la salida me encontré con mi hermano quien caminó a mi lado hasta llegar a la oficina de Gerardo otra vez.
—Ya di informe de la situación a la policía, entendieron nuestra situación así que estarán esperando nuestra luz verde — anunció mi hermano
Solo asentí, evitando responder ya que la secretaria de Gerardo hizo acto de presencia.
—Señor. vengo a decir que cualquier cosa que necesite puede solicitarme — dijo ella
—Gracias Rocío, cualquier cosa te haré saber — le respondió Gerardo
Ella solo asintió y se retiró, miré a Allen quien se había perdido mirando como ella salía de la oficina.
—Allen — le llamé, él me miró — necesito que llames a Jack, sé que está de vacaciones ahora mismo, pero no puedo confiar esto en más nadie, dile que si puede redacte el contrato de confidencialidad para todos los empleados y te lo envíe, cuando lo haga imprime todas las copias necesarias, los entregaremos a los empleados luego de que la policía se lleve a la persona responsable de esto — dije
—Bien, haré eso ahora — anunció y se retiró
Mi mano viajo a mi cabeza inconscientemente, de cierto modo el dolor que tenía era insoportable, pero, aun así, sentía que tenía fuerzas para seguir. Caminé hasta el sofá y allí dejé caer mi cuerpo, me sentía molido, la semana me había dado con fuerza y justo ahora, comenzaba a sentir el cansancio. Levante mi mano y miré la pantalla de mi móvil, no tenía ninguna notica por parte de Luca, moví mis dedos y abrí la app de mensajería, me fui hasta el chat con Luca y sin querer le di reproducir al audio nuevamente.
|—Dile a tu jefe, que ya no te mande a seguirme porque él y yo ya no tenemos nada que ver, no te quiero ver de nuevo siguiéndome Luca — |
La voz de Camila sonó fuerte y clara, miré a las personas allí presentes y suspiré, Gerardo me miró evitando reírse de mí y Cassie directamente, evito mirarme.
Moví mis dedos rápidamente sobre la pantalla, escribiendo un simple texto “Victoria se estará quedando en mi casa, cuida bien de Camila y asegúrate de que no se vaya a marchar de allí, tampoco le permitas la entrada a Rafael”, sabía que la boda se llevaría a cabo, mi madre pondría el grito en el cielo y Cam con tal de no decepcionarla, haría lo que ella quiere.
Suspiré y dejé caer mi brazo.
—Deberías de descansar un poco, te ves fatal — habló Gerardo
—Primero resolvamos esto, ya tendré tiempo a dormir un poco — contesté
[…]
Narra Camila
Y el lunes había llegado, ayer en cuanto llegue a la casa de Antony me había llevado la pésima noticia de que la víbora venenosa que tiene por asistente y que, según él, es su mejor amiga, se estaría hospedando allí por unos días, debido a que su departamento estaba sufriendo una fuga de agua.
¿Me enojé al saber aquello?, por supuesto que lo hice, a esa mujer no puedo ni verla, ¿pude hacer algo al respecto?, claro que no, no es mi casa así que, no podía echarla de allí.
En cambio, le dije a Ana, la ama de llaves de Tony, que no le prestase atención y que si ella le llamaba o pedía algo, que no lo hiciera, que si era necesario usara audífonos para no tener que oír su voz. A ella casi le da un infarto al oír aquello de mi parte, pero, de todas formas, no sé cómo ella lo está haciendo, imagino que lo hablo con Tony, ayer por la noche la oí hablando por teléfono, imagino que fue con él, ya que esta mañana llegó una muchacha nueva, ella se encargará de atender a Victoria, eso no me cayó muy bien que digamos, pero lo tuve que aceptar de todas formas.
Por otro lado, aquí me encuentro, de camino a la prueba de vestido, así es damas y caballeros. Llamé a mi suegra ayer, le dije, no habrá boda no me quiero casar con un bloque de hielo, a la mujer casi le da algo, se puso a llorar en la línea, decía que mataría a Tony en cuanto él regresara, ya que lo único que le causaba eran disgustos, como quien dice, casi se ahoga en un vaso de agua. En fin, me vi en la obligación de ceder ante ella, así que ahora estábamos de camino a la boutique en donde me probaría algunos vestidos.
Hace unos minutos que pasamos a por Gema, ella sonrió como el gato del sombrero, solo hice por ignorar aquello, ya de suficiente mal humor estaba.
—¿Tienes algo en mente? — consultó mi suegra, negué — Vamos Cami, pon algo de entusiasmo sé que Tony y tu pelearon, pero ese no es motivo para no llevar a cabo la boda — me dijo, solo asentí
Al llegar al lugar el chofer estacionó el auto y nosotras bajamos, seguí de cerca a la mamá de mi prometido, quien fue a primera en ingresar a la tienda. Gema venía a mi lado sosteniendo mi mano, y yo, tenía menos ganas de estar aquí, pero ya, todo sea por mi supuesto bien.
Una vez dentro, la dependienta nos guio a una sala aparte y me consultó que modelo de vestido quería, miré a Gem, suspiré.
—Puedes llevarme donde ellos, miraré algunos por mí misma — le dije
La mujer asintió y me llevo a otra sala, allí habían vestidos por doquier colgados en perchas, caminé a la primera fila y observe uno por uno, tomé uno que tenía un corsé con escote corazón y la falda era estilo princesa, le aparté y fui a por otro, el que elegí después era muy parecido al anterior, solo que su cuello era en V y tenía mangas tres cuartas, también le aparte y me dedique a mirar otros más. Dando con el que, para mí, era el indicado, era completamente de encaje, de un color blanco perla y tenía una tela color piel por debajo, dando la impresión de transparencia, tenía cuello bote y mangas largas, su espalda era completamente descubierta con un profundo corte en U, era completamente justo al cuerpo con una cola de sirena hermosa, quería solo probarme aquel y salir de allí de inmediato, pero sabía que eso no iba a ser posible, pues la intensa de mi suegra no lo permitiría.
—¿Serán esos? — consultó la dependienta, asentí — Bien venga conmigo — me dijo
Le seguí hasta el probador y allí me coloqué el primer vestido, era lindo, su color era blanco hueso, llamando poco mi atención, salí de allí y se los mostré a las dos mujeres que me acompañaban, ambas negaron con la cabeza, así que volví dentro, con la ayuda de la chica me lo quite y pronto me coloque el siguiente, que también había sido rechazado por mi suegra y mejor amiga.
Ya más cansada y con más mal humor, volví adentro y le pedí a la chica que saliese, ella solo asintió y se fue, me quité el vestido y fui a por el que me había gustado, me lo puse y pronto supe que aquel era el indicado, me quedaba como un guante, era como si estuviese esperando a por mí.
Llevé mis manos hasta mi espalda intentando cerrar el cierre que tenía justo sobre mi trasero, sin éxito, pronto sentí unas manos tomar las mías y quitarlas para luego hacer aquella pequeña labor. Me giré y le miré a los ojos, él llevaba puesto un esmoquin blanco con las solapas en n***o, le queda perfectamente hermoso.
—Me encanta como se te ve — susurró
Sus manos apresaron mi cintura y me llevaron más cerca de su cuerpo, le mire con intensidad.
—¿Me queda bien este esmoquin? — consultó, asentí — ¿No me dirás nada? —
—¿Algo como qué? — dije — solo puedo decir ¿Qué haces aquí? — agregué
—No podía decepcionar así a mi pequeña prometida — susurró
Tony se acercó un poco más a mí y tomo mi rostro con sus manos, sus dedos pulgares me alzaron la cara desde mi barbilla, y me perdí en sus ojos color cielo, su rostro se acercó al mío y pronto sin previo aviso sus labios tocaron los míos, al principio fue un beso suave, más luego, sus manos pasaron a tomar mi cintura y las mías viajaron hasta tocar su nuca, el beso se intensifico y verdaderamente disfrutaba de él.
—¡Antony! — la exclamación de horror de su madre, nos hizo separar
Pronto ella llegó hasta nosotros y lo apartó de mi mientras lo golpeaba, yo solo reía al ver la escena, Tony muy en lo profundo también quería hacerlo, mas no lo hacía, porque sabía que recibiría más golpes de los que ya estaba recibiendo.
—Solo vine a practicar madre — le dijo
—¿A practicar qué? — exclamo su madre
—La parte en donde dicen, puede besar a la novia — le contestó
Su madre tiro un golpe a su brazo que por suerte no le alcanzo, si no hubiese sido doloroso para él.
—Vete de aquí insolente, no sabes que es de mal augurio ver el vestido de la novia antes de la boda — Antony apretó sus labios en una fina línea para no reír
—Cam, ese será el vestido ¿sí? — asentí — no vayas a elegir otro, amé como se te ve — dijo
Salió casi corriendo del probador cuando su madre se le acerco dispuesto a golpearlo de nuevo, solté una risita que callé tan pronto Mariana me miró.
—Vayamos a ver otro — dijo, negué
—Me gustó este, así que será esta — dije, mirando a la dependienta — puedes empacarlo para mí, también quiero que se le coloque una cola de tul bordado, de un metro y medio de largo, quiero que salga desde mi espalda, pero que tenga la misma forma del escote, no quiero que lo cubra — le dije, ella asintió
—¿Segura que será este? Digo esta hermoso, pero Tony ya lo vio — me dijo mi suegra
—No pasa nada, él se casará conmigo así haya un tornado ese día — dije, ella negó mientras sonreía — me quitaré el vestido y saldré en un momento — agregué
Después de que mi suegra se marchara la chica me ayudo a quitarme el vestido, me coloqué mi ropa y salí del probador, encontrándome con todos allí fuera.
Caminé directo a Gema y le hice una cara de horror, intentando que mi prometido y suegra no la vieran, ella sonrió con la boca cerrada y subió sus cejas, con un claro, ¨te lo dije¨, grabada en aquella forma de verme.
—Llevaré a Cam a casa ahora — habló Tony — necesito dormir un poco antes de mi viaje, ¿no es necesario que nos quedemos verdad? — le consultó a su madre
—No, yo iré con Gem por su vestido de dama de honor — contestó — ¿con que sea verde agua, el estilo no importa verdad? — me habló, negué
—El que más le gusté a mis amigas — contesté mirando a Gem, ella sonrió ampliamente
—Me compraré uno con transparencias en las nalgas entonces — dijo
Olvidando por completo que no estábamos solas, mi suegra golpeo su hombro con la mano abierta y mi amiga llevo la mano a su boca, mientras reía avergonzada, sonreí de labios cerrados también.
—Nos despedimos entonces — anunció ansioso Tony
Salude a las dos mujeres con la mano y pronto nos marchamos, cuando salimos de la boutique, nos subimos a su auto y Tony lo encendió para pronto ponernos en marcha, mire disimuladamente su rostro, mientras él se concentraba en mirar la carretera, se veía cansado y las ojeras bajo sus ojos eran pronunciadas, llevé por inercia mi mano hasta su mejilla y la acaricié, él me miró y luego volvió la mirada hacia el frente.
—Tienes fiebre — dije, era algo que había notado antes
—Solo un poco, ayer fue peor — dijo y sonrió
Mordí mi labio al darme cuenta que aquello había sido mi culpa, quizá si no hubiésemos peleado y no hubiese mencionado el tema del no casarnos, él no se hubiera exigido tanto y ahora no estuviese enfermo, pero como todos sabemos, él hubiese no existe y las cosas pasan como tienen que pasar.
Tiempo después llegamos a su casa, me bajé en la entrada y Tony se dirigió a meter el auto al garaje, mientras caminaba a la entrada de la casa, mi móvil sonó y me tuve que detener; saqué el móvil de mi bolsa y miré la pantalla del mismo para saber quién llamaba, sonreí al ver el nombre de Allen allí.
—¿Cómo está el cuñado más bello del mundo? — consulté, su risita se escuchó a través de la línea
Él era tan solo dos años mayor que yo, por lo tanto, siempre nos habíamos llevado muy bien.
—Muy bien hermosa — contestó — solo quiero decir algo importante, por eso te estoy llamando — agregó
—Yo también estoy muy bien, gracias — dije irónicamente
—Me alegra mucho — contestó, bufé
—¿Qué quieres? — consulté
—Solo que cuides de Tony, ayer no comió nada en todo el día, estuvo con fiebre y no durmió nada por la noche, por estar trabajando — me dijo
Giré en mi lugar al sentir que la puerta de entrada fue abierta, Tony estaba allí de pie y me miraba con el ceño fruncido.
—Bien, yo haré eso — le dije — gracias por llamarme y decírmelo, nos vemos te quiero, beso — me despedí
—También te quiero pequeña, cuida de ti también — dijo
Solo respondí con un simple, ¨adiós¨, y colgué la llamada. Caminé con dirección a mi prometido y lo tomé de la mano.
—¿Quién era? — consultó
—Allen, él solo quería saber si habías llegado — mentí
—Olvidé decirle — contestó entonces, solo asentí — ¿A dónde me llevas? — consultó cuando vio que seguía halándole de la mano, mientras lo hacía caminar tras de mi
—A que te des una ducha, comas algo y descanses — simplifiqué
En nuestro camino hasta su habitación nos cruzamos con la víbora venenosa, quien lo saludó muy animadamente, pero no permití que Tony se quedará hablando con ella, solo lo hale más fuerte y él ni siquiera rechistó, solo hizo por seguirme.
Cuando llegamos a la habitación, lo guie hasta la cama y le hice sentarse en ella, él me miró con una carita de niño pequeño, mientras sonreía como un tonto.
—Espera aquí, prepararé la tina para ti — le dije, asintió
Caminé hasta el baño y pronto puse a llenar la tina, le eché sales de baño y su jabón, esperé a que llenase y cuando lo hizo, salí hacia la habitación nuevamente.
—Ya puedes... — no pude terminar mi frase
Tony estaba solo en bóxer frente a mí y se me hizo imposible formular palabras al ver su tonificado cuerpo, giré de inmediato para darle la espalda, sentí mi cara arder en calor cuando supe que él había visto mi cara de idiota, al verlo desnudo, contuve el aire en mis pulmones al saber que había caminado hasta estar completamente pegado a mi espalda.
—¿Desde cuándo mi prometida tiene pudor? — consultó burlón
—Desde nunca, Antony, ve al baño — dije
Me giré para enfrentarle, mas no fui capaz de sacar mis ojos de los suyos, por si acaso se me caía la baba.
Él sonrió de medio lado y paso de mi para ir al baño, suspiré al saberme a salvo, me giré y miré la puerta cerrada del baño, sonreí mientras negaba, enserio sabia como sacarme de todo sentido cuerdo. Iba a salir de la habitación, pero antes decidí sacar la llave de la puerta que se encontraba en la mesa de noche de Tony y luego, antes de salir, le puse el seguro por dentro.
Así, si él intentaba salir lo iba a lograr, más, si alguien intentaba entrar, no podría hacerlo; dicen que mujer prevenida vale por dos, y en este momento tengo una serpiente escurridiza en la casa.
Bajé las escaleras de dos en dos, me sentía aliviada y feliz por lo sucedido hoy, sé que a veces soy impulsiva y me enojo con Tony por cosas innecesarias, más el asunto de la boda a mi parecer no era algo sin importancia, así que me hacía feliz el saber que Antony había entendido aquello, sé que no debí de exigir tanto, ya que por ello ahora él estaba enfermo, pero, aun así, me alegraba saber que él lo había hecho por complacerme, de alguna manera, aquello complacía a mi tonto corazón.
—¿Tienes miedo a que me lo robe, por eso no dejas que hable con él? — su voz chillona me hizo erizar la piel, de asco
Me giré para poder verle la cara, sonreí ampliamente para luego fruncir mis labios, llevé uno de mis dedos hasta ellos, fingiendo pensar.
—Ni en un millón de años eso sucedería — le contesté, su sonrisa desapareció — Recuerda algo Victoria, así yo me mura, Antony jamás, oye esto, jamás se fijaría en ti porque eres un simple cero a la izquierda para él — ella avanzo hacia mi
Mas no hizo nada, alce mis cejas esperando a que me contestará mas no lo hizo.
—Me iré ahora — dije
Para luego continuar con mi camino, suspiré al girarme y ver por el espejo de la sala el reflejo de Tony, él llevaba la bata de baño y al parecer, había salido en busca de mi persona, porque no creo que su baño haya terminado tan rápido.
Sin embargo, no me giré, hice como si no lo hubiese visto y seguí mi camino hasta la cocina, donde me encontré con Ana y ella me ayudo a preparar una comida a Tony.